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Celebra la Iglesia por primera vez fiesta del beato Juan Pablo II

 

La Iglesia católica celebra hoy, por primera vez, la fiesta del beato Juan Pablo II, mientras los encargados de conducir su proceso de canonización deben elegir un “milagro” que lo pueda convertir en santo.

 

Hoy 23 de Octubre de 2011, la Iglesia Catòlica celebra por primera vez la fiesta del Beato Juan Pbalo II

 

Ciudad del Vaticano, 23 de Octubre de 2011.-  La Iglesia católica celebra hoy, por primera vez, la fiesta del beato Juan Pablo II, mientras los encargados de conducir su proceso de canonización deben elegir un “milagro” que lo pueda convertir en santo.

 

Karol Wojtyla fue beatificado el 1 de mayo pasado por el Papa Benedicto XVI durante una misa en la Plaza de San Pedro, en la cual se anunció oficialmente al 22 de octubre como fecha de su memoria litúrgica, coincidentemente con su elección como pontífice en 1978.

 

La enseñanza católica establece que la declaración de un fiel como “beato” no se trata de la prescripción obligatoria de su culto a nivel universal, sino un “indulto” temporal concedido por el Papa para que se pueda dedicar oraciones a su persona en algunas diócesis particulares.

 

En este caso el culto se autorizó originalmente en Roma (Italia) y en Cracovia (Polonia), pero después se extendió a México con motivo de la peregrinación de las reliquias de Juan Pablo II por 91 diócesis del país.

 

En declaraciones a la Radio Vaticana, Slawomir Oder, el sacerdote postulador de la causa de canonización de su compatriota Wojtyla, afirmó que ya existen “muchas gracias” concedidas por intercesión del beato, pero solo una podrá ser elegida para presentar al Vaticano.

 

“Puedo decir solamente que, hasta ahora, he recibido diversos testimonios muy significativos y estoy en espera de la documentación completa para poder eventualmente realizar un serio discernimiento sobre la oportunidad de promover un nuevo proceso”, indicó.

 

Se refirió así al itinerario que falta al Papa “peregrino” para ser reconocido como santo y que exige la comprobación de un “milagro”, concedido por Dios a través de su figura.

 

Normalmente los hechos prodigiosos, sobre todo curaciones inexplicables, logradas después de rezar a un santo o un beato, son conocidos como “gracias”.

 

Una vez que se aporta toda la documentación médica y se comprueba que se trató de un hecho no explicable mediante la ciencia, se puede hablar de “milagro”.

 

Un católico aspirante a los altares requiere de un “milagro” para ser reconocido como beato y otro más para ser santo.
La curación del mal de Parkinson de una monja francesa aseguró la beatitud de Juan Pablo II y ahora Oder espera tener toda la información para elegir cuál de estas “tantísimas gracias” reportadas en los últimos meses será sometida a estudio de la Sede Apostólica.

 

“Me ha impactado en particular modo la curación de una niña en situación desesperada y otro testimonio muy tocante correspondiente a la sanación de un sacerdote”, dijo el postulador.

 

“Quizá son significativos, estos testimonios, porque en algún modo indican dos polos de atención en vida, pero también una atención particular del beato, ahora, que puede interceder directamente ante Dios en nuestro favor”, agregó.

 

En la entrevista el sacerdote no se refirió al caso de la mexicana Guadalupe Fuentes García, de Mérida, en el estado de Yucatán, quien asegura haberse curado de un cáncer en la garganta tras haber rezado ante las reliquias del beato.

 

Según confirmó la Radio Vaticano esta semana, el tribunal eclesiástico de esa localidad comenzará en breve las investigaciones pertinente para poder enviar un expediente sobre el caso a Roma.

 

“El verdadero protagonista que, sin duda, nos indicará el momento más oportuno es Dios mismo que querrá darnos un signo que la Iglesia podrá tomar en consideración para reconocer un eventual milagro”, añadió Oder respecto de los tiempos para ver a Juan Pablo II como santo.

 

El clérigo recordó también que, al celebrarse este sábado la primera fiesta litúrgica del beato, son tantos los pequeños Carol, Carolina o Juan Pablo que festejan su primer onomástico.

 

“Tras su muerte muchas personas han pedido su intercesión para obtener la gracia de la paternidad, de la maternidad y habiendo obtenido esta gracia han querido conmemorarla con el nombre que han dado a sus hijos”, apuntó.

 

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El domingo 1 de Mayo de 2011 desde las 4:00 am (H. Vzla) estaremos transmitiendo la ceremonia litúrgica de la beatificación de Juan Pablo II En Vivo y Directo desde la Basílica de San Pedro en el Vaticano.

Escucha en nuestra programación diaria la seria 'Maestro de vida' serie preparada por Radio Vaticana en la voz de Juan Pablo II.

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Siga y vea el libro de ceremonia de beatificación de Juan Pablo II del 1 de Mayo de 2011

 

Juan Pablo II es beatificado ante un millón de peregrinos
Beato Juan Pablo II Foto: Fundación Juan Pablo II en Polonia

 

“¡Demos gracias al Señor por habernos dado a un Santo como Juan Pablo II!”.

 

Homilía del Cardenal Secretario de Estado durante la Misa de acción de gracias por su beatificación

El Cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado Vaticano presidió el pasado 2 de mayo la Misa de acción de gracias por la beatificación de Juan Pablo II, «cuyo camino de santidad se caracterizó por el diálogo entre el Resucitado y Pedro». El Cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado Vaticano presidió el pasado 2 de mayo la Misa de acción de gracias por la beatificación de Juan Pablo II, «cuyo camino de santidad se caracterizó por el diálogo entre el Resucitado y Pedro».

Haciendo hincapié en que «el diálogo de amor entre Cristo y el hombre marcó toda la vida de Karol Wojtyla y lo condujo, no sólo al fiel servicio a la Iglesia, sino también a la personal y total entrega a Dios y a los hombres», el Cardenal Bertone evocó la profunda emoción que causó, hace seis años, el momento en que el Evangelio se cerró sobre el féretro de Juan Pablo II:

«Todos recordamos cómo el día de la celebración de su funeral, el viento cerró dulcemente las páginas del Evangelio colocado sobre el ataúd. Era como si el viento del Espíritu hubiese querido marcar el final de la aventura humana y espiritual de Karol Wojtyla, toda iluminada por el Evangelio de Cristo. En este Libro él descubría los designios de Dios para la humanidad, para sí mismo pero sobre todo, percibía a Cristo, su rostro, su amor, que para Karol era siempre un llamado a la responsabilidad. A la luz del Evangelio –dijo el Cardenal Secretario de Estado– leía la historia de la humanidad y las vivencias de todo hombre y de toda mujer que el Señor había colocado en su camino. De aquí, del encuentro con Cristo en el Evangelio, manaba su fe».

«¡Gracias Señor! por habernos dado a Juan Pablo II, un Papa que supo dar a la Iglesia católica no sólo una proyección universal y una autoridad moral a nivel mundial, nunca antes conocidas pero también, y especialmente, con la celebración del Gran Jubileo del Año 2000, una visión más espiritual, más bíblica, centrada en la palabra de Dios».

Destacado asimismo que la oración del Papa Wojtyla era una constante intercesión por toda la familia humana, el Cardenal Bertone renovó la exhortación a elevar a Dios el corazón agradecido: «Demos gracias al Señor por habernos dado a un Santo como él. Todos hemos tenido la oportunidad de percibir la coherencia de su humanidad, de su palabra de su vida. Era un hombre verdadero porque estaba ligado inseparablemente a Aquel que es la Verdad».

Tras reiterar el gran testimonio de Karol Wojtyla, ejemplar a lo largo de toda su vida, en su sufrimiento y en su muerte, y recordando unas palabras de Benedicto XVI, el Cardenal Bertone exhortó a alabar a Dios en acción de gracias por el beato Juan Pablo II: «Cantemos al Señor un canto de gloria, por el don de este gran Papa: hombre de fe y de oración, Pastor y Testigo, Guía en el paso entre los dos milenios. Que este canto ilumine nuestra vida, para que no sólo veneremos al nuevo Beato, sino que con la ayuda de la gracia de Dios, sigamos sus enseñanzas y su ejemplo. Al tiempo que dirijo con gratitud mi pensamiento al Papa Benedicto XVI, que ha querido elevar a su gran Predecesor a la gloria de los altares, me complace concluir con las palabras que pronunció en el primer aniversario del fallecimiento del nuevo Beato: ‘Queridos hermanos y hermanas, nuestro pensamiento evoca con emoción el momento de la muerte del amado Pontífice, pero al mismo tiempo, nuestro corazón está impulsado a mirar hacia adelante. Resuenan en nuestras almas sus reiteradas invitaciones a proseguir sin miedo por el camino de la fidelidad al Evangelio para ser heraldos y testigos de Cristo en el tercer milenio’».

Evocando las infatigables exhortaciones del Beato Juan Pablo II a cooperar generosamente a la realización de una humanidad más justa y solidaria, impulsando la paz y la esperanza, el Cardenal Secretario de Estado de Benedicto XVI concluyó su homilía alentando a contemplar a Cristo, el mismo ayer, hoy y siempre’, que guía a su Iglesia, con el amparo de María:

«Que la fuerza del Espíritu de Jesús sea para todos, queridos hermanos y hermanas, como fue para el Papa Juan Pablo II, manantial de paz y de alegría. Y que la Virgen María, Madre de la Iglesia, nos ayude a ser en todo momento, como él, apóstoles infatigables de su divino Hijo y profetas de su amor misericordioso. Amén».

Lápida de tumba de Juan Pablo II en el Vaticano con epitafio "Beato"

 

 La tumba de Juan Pablo II se reubicó en la nave derecha de la Basílica de San Pedro del Vaticano, muestra en la lápida el epitafio "Beato". FOTO: EFEVarsovia, 4 de Mayo de 2011.- La lápida original que cubría la tumba del papa Karol Wojtyla en el Vaticano se ha trasladado a Cracovia (Polonia) y se instalará en la capilla del Centro Juan Pablo II, confirmó este miércoles su portavoz, Piotr Sionko.

El traslado se llevó a cabo tras la beatificación del fallecido Pontífice, cuando la tumba de Juan Pablo II se reubicó en la nave derecha de la Basílica de San Pedro del Vaticano, ya bajo el epitafio "Beato".

En declaraciones a la cadena de televisión TVN24, Sionko explicó que "a partir del próximo viernes" la lápida se colocará en la capilla del centro, donde el futuro todos los fieles podrán visitarla.

Karol Wojtyla (Wadowice, 1920-Ciudad del Vaticano, 2005), se trasladó a Cracovia con 18 años, donde cursó estudios universitarios para acceder después al seminario en la clandestinidad.

El Papa polaco llegaría a ser obispo de esta ciudad en 1958, desde donde en 1978 emprendería su camino a Roma hasta ser elegido nuevo Pontífice.

 

Juan Pablo II es beatificado ante un millón de peregrinos

Benedicto XVI: "El día esperado ha llegado pronto porque así lo ha querido el Señor. Juan Pablo II ya es beato".

Juan Pablo II Beatificado ante un millón de peregrinos en Roma.Roma, 1 de Mayo de 2011.- (De la enviada especial de Europa Press, Laura Ramírez) El Papa Benedicto XVI ha proclamado beato a su predecesor Juan Pablo II ante alrededor de un millón de personas congregadas en la Plaza de San Pedro y que ocupaban también la Vía de la Conciliación y las calles adyacentes, según estimaciones del Vaticano. Se convierte así en el décimo Papa beato proclamado por la Iglesia católica y el primero proclamado por su inmediato sucesor en los últimos 1.000 años.

La celebración ha estado marcada por la salida del sol sobre San Pedro, ha sido precedida por una hora de oración, en la que los peregrinos han rezado la corona de la Divina Misericordia, una devoción instituida por la santa polaca Faustina Kowalska y de la que era muy devoto Juan Pablo II.
Antes de comenzar el acto a las 10.40 horas, Benedicto XVI ha hecho un recorrido por la plaza en un coche descubierto para saludar a los peregrinos y una vez en el altar, el Vicario para la diócesis de Roma, el cardenal Agostino Vallini, ha comenzado el rito de la beatificación con la lectura de la biografía del Pontífice beato.

Posteriormente, el Papa ha incluido de forma oficial a Juan Pablo II en la lista de los beatos de la Iglesia Católica mientras se descubría un tapiz con la imagen Pontífice --una imagen de 1995 realizada por un fotógrafo polaco-- en la fachada del Vaticano, y se cantaba el himno del beato, inspirado en las palabras de Karol Wojtyla 'Abrid las puertas a Cristo', pronunciadas el 22 de octubre de 1978 en la ceremonia de inicio de su Pontificado. Inmediatamente después, los fieles han roto en un aplauso que se ha prolongado durante cinco minutos.

Durante su homilía, Benedicto XVI ha comenzado diciendo con entusiasmo y levantando la voz: ""El día esperado ha llegado pronto porque así lo ha querido el Señor. Juan Pablo II es beato". La frase ha sido respondida con multitud de aplausos y vítores de los cientos de miles de peregrinos congregados en la Plaza de San Pedro y las calles adyacentes.

Poco antes, el Pontífice subrayaba que "ya aquel día", el 8 de abril de 2005, se percibía "el perfume de su santidad" y que "el pueblo de Dios manifestó de muchas maneras su veneración hacia él". En este sentido, ha subrayado que, por eso, ha querido que, "respetando debidamente la normativa de la Iglesia", la causa de su beatificación "procediera con razonable rapidez".
Además, el Pontífice ha destacado que el Papa Juan Pablo II abrió "la sociedad, la cultura, los sistemas políticos y económicos" a Cristo "con la fuerza de un gigante".

Igualmente, se ha referido a las cualidades de Juan Pablo II y ha pronunciado con fuerza la palabra 'humildad' para recordar al Santo Padre. Además, el Pontífice, que fue colaborador de Juan Pablo II como Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, ha subrayado que "con su testimonio de fe, de amor y valor apostólico" el Papa polaco "ayudó a los cristianos de todo el mundo a no tener miedo de llamarse cristianos".
En el Regina Caeli, el Papa ha saludado "con afecto" a los peregrinos en diferentes idiomas, entre ellos, el español y se ha dirigido a todos los fieles de lengua española "y en especial" a los cardenales, obispos, sacerdotes, religiosos, seminaristas y fieles, así como a las delegaciones oficiales y autoridades civiles de España y Latinoamérica.

El Pontífice ha recordado que "el nuevo beato recorrió incansable" las tierras de los hispanoparlantes, "caracterizadas por la confianza en Dios, el amor a María y el afecto al Sucesor de Pedro" y ha asegurado que Juan Pablo II sintió en cada uno de sus viajes "el calor de su estima sincera y entrañable".
"Os invito a seguir el ejemplo de fidelidad y amor a Cristo y a la Iglesia, que nos dejó como preciosa herencia. Que desde el cielo os acompañe siempre su intercesión, para que la fe de vuestros pueblos se mantenga en la solidez de sus raíces y la paz y la concordia favorezcan el progreso necesario de vuestras gentes", ha pedido Benedicto XVI.

Banderas de Polonia

Los peregrinos mantenían en todo momento las pancartas alzadas. En una de ellas, levantada en el brazo derecho de la columnata de Bernini por miembros del movimiento 'Comunión y Liberación', se podían leer las palabras del primer discurso de Juan Pablo II -'No tengáis miedo, abrid las puertas a Dios'-- en letras rojas sobre una tela blanca que se extendía a lo largo de ocho columnas. Asimismo, una pancarta vertical levantada en el aire por una decena de globos rojos rezaba 'Gracias a Dios'. Asimismo, muchas banderas polacas repartidas por toda la plaza se agitaban con fuerza, sobre todo cuando el Papa se ha dirigido a ellos.

Entre los primeros fieles en llegar a la Plaza de San Pedro esta mañana, se encontraba un grupo de 200 jóvenes provenientes de San Sebastián, Bilbao y Sevilla, entre otros ciudades, que llegaron anoche en barco a las 00,00 horas y s dirigieron directamente a San Pedro. Uno de los jóvenes, Iñaki, ha asegurado, en declaraciones a Europa Press, que el viaje "ha sido agotador, pero ha valido la pena".

En el mismo barco han llegado también un grupo de madrileños, un total de 600 personas, que nada más llegar a Roma han accedido directamente al fondo de la Vía de la Conciliación, donde han pasado toda la noche a la espera de que se abrieran los accesos a las 05,30 de la mañana, mientras repicaban las campanas y la luz de una vela se agitaba en el alfeizar de la ventana de Benedicto XVI.

Al finalizar la ceremonia el Pontífice ha besado el altar y ha entrado en la Basílica para venerar el cuerpo de Juan Pablo II mientras las campanas de San Pedro tocaban a Gloria como signo de que Juan Pablo II ha sido incluido en la lista de los beatos de la Iglesia católica y que han repicado durante unos quince minutos. Al salir de la Basílica, Benedicto XVI se ha acercado a saludar a los jefes de estado, entre ellos, a los Príncipes de Asturias.

 

“Juan Pablo II recordó siempre el Lago”: Monseñor Gerard Cadieres narra cómo conoció al nuevo beato

 

Enviado Especial PANORAMA Julio Gutiérrez

Año 1985 a la izquierda Mons. Gerard Cadieres a la derecha Monseñor Edgar peña hoy Arzobispo y Nuncio Apostólico de la Santa Sede en Pakistán. Foto: Familia^PeñaCiudad del Vaticano, 1 de Mayo de 2011.- "Mi primer encuentro con Juan Pablo II fue a la distancia. Era septiembre de 1984. Asistía a una audiencia general en la plaza de San Pedro, en el Vaticano. Acababa de llegar a Roma, como seminarista, para estudiar teología. Venía de Estados Unidos, donde cursé filosofía, enviado por la Arquidiócesis de Maracaibo.

Integraba un grupo de 30 jóvenes del colegio norteamericano. Era el único no estadounidense y también el único venezolano.

Tres meses después, exactamente en la misa de gallo, en Navidad, tuve el privilegio de conocerlo personalmente. Fue cuestión de suerte. La Santa Sede pidió al colegio un grupo de seminaristas para ayudar al Papa en la celebración eucarística. Y a mí me tocó asistirle como incensario.

Al terminar la misa, él nos fue saludando uno por uno, en la capilla de la Piedad. Cuando se acercó a mí le bese la mano. Le dije que era de Venezuela. Me dijo: ‘¿De Caracas?’. ‘No, de Maracaibo’. A lo que me respondió, dándome una palmada: ‘Maracaibo, el Lago, el Lago. Muy bien”. Recordaba nuestro Lago. Yo tenía 23 años. El 58.

Al darme la espalda le dije: ‘Feliz Navidad’. Y me sorprendió porque volteó y repitió ‘Feliz Navidad’, en español.


Al día siguiente, en su mensaje Urbe et Orbi, desde el balcón de las bendiciones, volví a escucharle ‘Feliz Navidad’ al terminar su mensaje en español. Yo estaba abajo entre los peregrinos y tomé sus palabras para mí, como una continuación de lo que había pasado la noche anterior.

Después me encontré con él varias veces. Fueron como más de 30 ocasiones.

En la cuaresma de 1988 fungí como diácono en una misa que celebró en la parroquia romana Nuestra Senora de los Ángeles y de los Mártires.

Cuando él estaba incenciando el altar, en el momento del ofertorio, me di cuenta que estaba a punto de caerse y me acerque a él, le puse el hombro, para que apoyara el suyo, lo que le permitió levantarse y seguir caminando.



Cuatro años después regresé a Venezuela. Allá estuve hasta 1995 y volví a Roma para cursar estudios de doctorado. Durante ese tiempo puede asistir a varias de las misas que realizaba el Sumo Pontífice en la capilla privada del palacio Apostólico. Asistíamos apenas unas 30 personas. En esas eucaristías concelebré con él unas tres veces.

Terminado el doctorado, en 1995, Ovidio Perez Morales, arzobispo de Maracaibo y presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, me nombró integrante de ña comisión organizadora, encargado de la liturgia, de la segunda visita de Juan Pablo II a Venezuela, en febrero del año siguiente.

De ese viaje recuerdo que en el Santuario de Nuestra Senora de Coromoto, en Guanare, ayudé a abrir paso entre todo el clero que efusivamente le saludaba, para que lograra llegar a la sacristía después de la misa, donde se cambiaría la ropa. Estuve siempre muy cerca de él en todos los actos.

En 1998 pisé nuevamente suelo italiano. Llegaba para ocupar el cargo de oficial de la Congregacion para la Doctrina de la Fe (llamada antes Santo Oficio e Inquisicion). El nombramiento lo hizo el cardenal Tarcisio Bertone (fungía como secretario de este ente vaticano), quien ahora es secretario de Estado del Vaticano.

El cardenal Joseph Ratzinger, hoy papa Benedicto VI, era el prefecto de la congregación. Él fue quien le pidió que me designara para el puesto. Laboraba en la misión de Guana, en la Guajira, cuando supe la noticia.

Me convertía en el segundo venezolano en trabajar en la Curia Roma, después de monseñor Castillo Lara, quien presidió la administración del patrimonio de la Santa Sede y despues gobernador del estado del Vaticano.

Hoy trabaja también el sacerdote tachirense Roberth Hernandez, en la Congregacion para la Educacion Catolica.

Me inicié en el servicio en la Santa Sede durante el pontificado de Juan Pablo II. Y, sin saberlo, trabajaba para su sucesor.

Toda la plenaria de la congregación fuimos, en febrero del año siguiente, a saludar al primer Papa polaco. El cardenal Ratzinger nos fue presentando. Mientras yo le estrechaba la mano a Karol Wojtyla, el prefecto le dijo sobre mí: ‘Éste es un oficial nuevo, venezolano, que acaba de llegar’.

Despues, siendo empleado del Vaticano, llevé a familiares a la misa que celebraba el Papa en la mañana. Entre esas personas que lleve al Vaticano para que lo saludaran y recibieran su bendición estaba una pareja de la parroquia Santa Francisca Cabrini, de Roma, a la que asisto.

Tenían dos hijos, ambos con factor Rh distinto al de la madre. Llevaba tres meses de gestación de su tercer hijo cuando acudieron a la misa matutina. Y los médicos le habían sugerido abortar, para evitar problemas y riesgos en el embarazaro.

Despues del encuentro privado con el Papa, ellos decidieron seguir esperando a su bebé, quien se desarrolló y nació; y crece sin problemas. Estoy seguro que el contacto personal y el saludo intervinieron en que se decidieran a tener a su hija.


La última vez que vi de cerca a Juan Pablo II fue una semana antes de su muerte. Era el domingo de Pascua del 2005. Tenía entrada para estar en el Brazo de Carlo Magno, área debajo de la ventana de su biblioteca privada, de cuya ventana a la plaza de San Pedro, enviaba sus mensajes y bendecía a los peregrinos. Fue cuando no pudo hablar y sólo bendijo.

Lo que más recuerdo de Juan Pablo II es su enfermedad, su deterioro físico, su sufrimiento visible, su persistencia… cada paso debería dolerle hasta el alma, pero nunca se quejó y nunca renunció, dándole una lección de la Iglesia católica al mundo, por mantener allí a un anciano y enfermo, cuando el mundo prefiere la juventud y la salud.


Sin duda, fue un santo, por la manera como vivió y como murió. Sigue intercendiendo por nosotros y nos bendice. Lo demuestran los miles de testimonios de favores concedidos.

Juan Pablo II marcó la historia de la humanidad y de tantas personas. A mí también me marcó la vida. Me hizo monseñor. En 2003 recibi, de manos del cardenal Ratzinger, recibi ese titulo honorario que concede el Papa a quienes trabajan para el”. 

 

Juan Pablo II se enfadó sólo dos veces, por la mafia y la guerra de Irak, según su secretario personal

ROMA, 30 (EUROPA PRESS) El secretario personal de Juan Pablo II, el ahora cardenal Stanislaw Dziwisz ha declarado que Juan Pablo II "se enfadó de verdad tan sólo en dos ocasiones" que fueron "en Agrigento, cuando habló contra la mafia" y en "ése ángelus en el que pidió que no comenzara la guerra en Irak" en el año 2003.

 

El cardenal Dziwisz ha destacado que "nunca se enfadó contra el hombre" aunque ha subrayado que cuando habló contra la guerra en Irak, el Papa estaba convencido de que "la guerra no resuelve nada" y ha destacado que "realmente ha sido así, porque la guerra continúa".
Respecto a la alusión a la mafia que hizo Juan Pablo II en la provincia italiana de Agrigento en los años 80 contra la mafia, el cardenal Dziwisz ha reconocido que "todos se asustaron ante ésas palabras" del Papa.

 

Ante miles de peregrinos congregados en el Circo Máximo para participar en la vigilia que precede la ceremonia de beatificación, el cardenal Dziwisz ha manifestado que "siente a Juan Pablo II en el Circo Máximo" y que el Papa polaco "ha vuelto de nuevo aquí".

 

En opinión del antiguo secretario del Pontífice, Juan Pablo II "tenía dos amores, Cristo y el hombre, sobre todo los jóvenes". Además, el cardenal ha destacado que Karol Wojtyla "empezó a llamarse el Papa polaco y terminó siendo el Papa de todos".

 

Por otra parte, el cardenal Dziwisz ha subrayado que en 1957, cuando Karol Wojtyla era simplemente su profesor en el seminario de Cracovia, en el descanso se dirigía siempre "a la capilla" y que cuando volvía, tenia la sensación de que se había encontrado con alguien.
Según ha recordado el cardenal Dziwisz, Karol Wojtyla "era un joven sacerdote atrapado por el Señor" y ha destacado que "toda la vida fue así". No obstante, el cardenal Dziwisz ha afirmado que la personalidad del Papa "no ha cambiado nada" en ningún momento, aunque "sí ha madurado su vida espiritual".

 

Comienza vigilia de oración por beatificación de Juan Pablo II

 

Comienza vigilia de oración por beatificación de Juan Pablo II FOTO:AP

Roma, 30 de Abril de 2011.- Miles de personas de diversas edades atestaron este sábado el Circo Máximo de Roma para una vigilia de oración previa a la beatificación del difunto papa Juan Pablo II.

La vigilia dio inicio al caer la noche con la interpretación de un himno que se identifica estrechamente con el fallecido pontífice. Las personas compartieron la flama para el encendido de sus velas que titilaban en medio del coro en el lugar.

El cardenal Stanislaw Dziwisz, quien fue por mucho tiempo secretario de Juan Pablo II, se sentó con decenas de sus colegas en un escenario.

En el lugar se proyectaron imágenes de enlaces televisivos que mostraban a creyentes en templos marianos de México, Tanzania, Polonia, Líbano y Fátima, Portugal, que celebraban la beatificación de Juan Pablo II en el camino de éste hacia la santificación.

Juan Pablo II será beatificado el domingo en la Plaza de San Pedro en la beatificación más rápida en los tiempos modernos. El pontífice falleció el 2 de abril de 2005. 

 

Exponen una camiseta ensangrentada de Juan Pablo II por su beatificación

La camiseta interior que llevaba puesta Juan Pablo II el día en que fue víctima del atentado en plaza San Pedro, el 13 de mayo de 1981, será expuesta este fin de semana en un convento de Roma con ocasión de la beatificación el domingo en el Vaticano del papa polaco.

 

Exponen una camiseta ensangrentada de Juan Pablo II por su beatificación en el Convento Hijas de la Caridad en Roma. Foto: AFPRoma, 30 de Abril de 2011.- "Es una reliquia muy conmovedora: un símbolo de fe, pero también del dolor, el temor, el sufrimiento que sintió en esos momentos", contó a la AFP, Beatrice, la monja del convento Hijas de la Caridad, donde conservan desde el 2000 la camiseta ensangrentada, donada por una enfermera que trabajaba en la sala de cirugía.

 

"Espero que venga mucha gente. Las hermanas del convento decidieron que la beatificación era el momento de compartir la reliquia con el resto del mundo", explicó.

El día del atentado, la camiseta, que está marcada con las iniciales "JP" en rojo en la parte posterior, tuvo que ser cortada por los médicos del Hospital Gemelli para poder realizar la intervención de urgencia que el pontífice necesitaba. Abandonada en un rincón de la sala de cirugía, fue recogida por una enfermera, Anna Stanghellini, quien la envolvió en una toalla y la conservó secretamente durante varios años.

La enfermera, que no tenía familia, se retiró tras jubilarse en el convento que asiste a ancianos y enfermos y confió su secreto en el 2000 a sor Beatrice. "Un día, Anna me mostró el paquete que escondía. Cuando ví la camiseta, comencé a temblar, me quedé sin palabras. No sabía qué hacer", contó. "Después de la muerte de Juan Pablo II, resolví llevarla al Vaticano", aseguró. "Cuando leyeron la carta de Anna en la que explica cómo había obtenido la camiseta, me dijeron que no necesitaba realizar un test para comprobar la autenticidad", afirmó.

El Vaticano se la entregó y desde entonces se encuentra en un museo del convento con otros objetos que han pertenecido a pontífices.

El domingo, pasará a la iglesia del mismo convento, para la veneración de los fieles.

"Es sólo una prenda de algodón, pero su valor es ilimitado para todos aquellos que aman a Juan Pablo II", comentó la religiosa.

 

Juan Pablo II será el décimo papa beato

El Papa Juan Pablo II se convertirá este domingo 1 de mayo en el décimo Sumo Pontífice beato que proclama la Iglesia Católica de los 265 papas que han gobernado la Iglesia en sus 2011 años de historia

 

Así luce la Plaza de San pedro em el Vaticano antes de la beatificación de Juan Pablo II el 1 de Mayo de 2011. Foto: Europa ExpressRoma, 30 de Abril  de 2011.- Karol Wojtyla fue elevado al solio pontificio el 16 de octubre de 1978 como el Papa número 264 de la Iglesia católica y será beatificado por su sucesor, Benedicto XVI, el próximo 1 de mayo en la Plaza de San Pedro.

 

Es la primera vez en la historia de la Iglesia que un papa es beatificado por su inmediato sucesor, en este caso Benedicto XVI, que fue un gran colaborador de Juan Pablo II al frente de la Congregación de la Doctrina de la Fe cuando era el cardenal Prefecto de este dicasterio.

 

Los ocho papas beatos precedentes son Víctor III (cuyo papado duró del 1086 al 1087), Urbano II (1088-1099), Eugenio III (1145-1153), Gregorio X (1271-1276), Inocencio V (1276), Benedicto XI (1303-1304), Urbano V (1362-1370), Inocencio XI (1676-1689) y Juan XXIII (1958-1973) que fue beatificado precisamente por Juan Pablo II en la Plaza de San Pedro en el año 2000.

 

El cuerpo de Inocencio XI fue trasladado en el mes de abril desde la Capilla de San Sebastián a la Capilla de la Transfiguración para dejar paso posteriormente al féretro de Juan Pablo II, que será instalado en la Capilla de San Sebastián para que "sea más fácil para los peregrinos" acudir a venerar al Papa polaco, según afirmó el portavoz de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi.

 

79 PAPAS SANTOS
En total, la Iglesia católica ha canonizado a 79 papas. Los primeros 49 pontífices, incluido el Apóstol San Pedro, han sido todos canonizados.
Según ha explicado a Europa Press el profesor de Historia de la Iglesia de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, don Carlo Pioppi, "es normal que en los primeros siglos haya tantos papas santos" porque "el proceso de canonización no se había establecido" y por lo tanto la proclamación de un santo "se realizaba por el pueblo de forma espontánea".

 

Además, Don Carlo Pioppi ha destacado que también "hay muchos papas santos porque vivieron en época de persecución, y muchos fueron martirizados", como es el caso de Urbano I, Clemente I o el mismo San Pedro, que fue crucificado boca abajo en la persecución del emperador romano Nerón.
Sin embargo, Pioppi ha asegurado que "en la edad moderna y contemporánea" los papas santos o beatos "son muy pocos" y a partir del siglo XVI "tan sólo lo son San Pio V, el beato Inocencio XI, San Pio X y los beatos de la época contemporánea, Juan XXIII y Juan Pablo II".

 

El problema principal, según ha explicado Carlo Pioppi, es que a partir del siglo XVI y "un poco antes" se ha establecido "el modo de iniciar una causa de beatificación" lo que obliga a "encontrar a alguien que promueva esa causa". Por ello, "la mayor parte de los santos de esa época son religiosos, porque estaba detrás la congregación que tiene la fuerza de continuar en el tiempo" la causa de canonización. Asimismo, Carlo Pioppi afirma que "en la edad moderna no hay papas que sobresalgan especialmente ni que tengan una relevancia enorme como la tuvo Juan Pablo II" en sus 27 años de Pontificado.

 

El Pontificado de Juan Pablo II fue el tercero más largo de la historia, después del papado de San Pedro, de quien no se conoce la fecha exacta de su inicio y el Pontificado de Pio IX, que duró 31 años.

 

La enfermera que atendió al papa recuerda su mirada dulce antes de morir

 

"Buenos días, Santidad, hoy hay sol", le dijo al papa el día de su muerte Rita Megliorini, porque la noticia de los días soleados "le alegraba siempre"

 

El Vaticano, 29 de Abril de 2011.- Rita Megliorini, la enfermera que atendió a Juan Pablo II durante su enfermedad y hasta su muerte en abril de 2005, dijo este viernes que la última mirada que el pontífice le dirigió antes de expirar era "una mirada dulce" que la dejó "tocada" para siempre.

El papa fue internado en el hospital Gemelli en enero de 2005 y falleció el 2 de abril de 2005 a las 21.37 horas (19.37 GMT) en su apartamento privado del Vaticano a causa de un colapso circulatorio tras una larga agonía.

Aquel 2 de abril la llamaron del Vaticano por la mañana.

"Corrí porque tenía miedo de no llegar a tiempo. Sin embargo, él me esperaba", afirmó Megliorini en rueda de prensa.

"Buenos días, Santidad, hoy hay sol", le dijo al papa, porque la noticia de los días soleados "le alegraba siempre", refirió.

"No pensaba que me reconociera. Me miró. No con una mirada interrogativa que usaba siempre cuando quería saber inmediatamente cómo andaba su salud", comentó la enfermera Rita Megliorini.

"Era una mirada dulce, que me ha dejado tocada", subrayó.

"Sentí la necesidad de apoyar la cabeza sobre su mano, me permití el lujo de abrazarlo".

Luego, escuchó al gentío en la plaza de San Pedro y dijo al secretario del papa, Stanislao Dziwisz: "Pero toda esta gente canta".

Y él, llevándola a la ventana, le explicó: "Cuando un padre muere, quiere tener a todos los hijos cerca", relató la enfermera.

"Después de la misa, el papa estaba todavía consciente. Se apagó lentamente. Primero no sentimos más la respiración, pero en el monitor su corazón latía. Poco después dejó de hacerlo", narró la enfermera.

Para Megliorini, en aquella estancia "no había dimensión ni del tiempo ni del espacio" y su relación con el enfermo "fue el regalo más grande" que le pudo dar Dios.

Recordó que cuando Juan Pablo II estaba internado en el hospital, ella le abría las persianas hacia las tres o cuatro de la mañana, que era cuando él comenzaba sus rezos.

"Buenos días, Santidad, hay sol", le decía todos los días, después se arrodillaba ante el enfermo y él la bendecía y le acariciaba la cara.

"Después de aquello yo me convertía en enfermera inflexible y él en enfermo también inflexible".

Según esta enfermera, Juan Pablo II estaba al corriente de todo lo que tenía relación con su salud, quería saber las novedades y si no entendía la "miraba inquisitivamente para que se lo explicara".

Durante su estancia en el hospital la enfermera contaba al papa que en el departamento de reanimación había enfermos que sufrían y le pedía que él se pusiera en contacto con Dios para que mitigara sus dolores.

Él rezaba "y su vecindad con los otros enfermos no la abandonó jamás", reiteró.

La enfermera Rita Megliorin afirmó que el rezo público de El Ángelus desde la ventana de sus aposentos privados suponía un esfuerzo terrible para el papa, pero él se sentía "como un padre" que no podía vivir sin sus hijos que aguardaban en la plaza. 

 

EVENTOS RELATIVOS A LA BEATIFICACION DE JUAN PABLO II

 

Apertura de la tumba de Juan Pablo II y la extracción del féretro que contiene el cuerpo del Venerable Siervo de Dios.Foto: ReuterCIUDAD DEL VATICANO, 29 ABR 2011 (VIS).-Esta mañana, en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, tuvo lugar un encuentro con los periodistas para explicar e ilustrar los eventos relativos a la beatificación del Venerable Servo de Dios Juan Pablo II.

 

Intervinieron en la rueda de prensa el padre Federico Lombardi, S.I., director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede; monseñor Marco Frisina, director de la Oficina Litúrgica del Vicariato de Roma; don Walter Insero, responsable de la Oficina de Comunicaciones Sociales del Vicariato de Roma y Angelo Scelzo, subsecretario del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales.

 

El padre Lombardi explicó que esta mañana, en las Grutas del Vaticano, "tuvo lugar la apertura de la tumba de Juan Pablo II y la extracción del féretro que contenía el cuerpo del Venerable Siervo de Dios.

 

Como se recordará, el Papa fue enterrado en tres ataúdes: el primero de madera, fue el que se expuso durante el funeral; el segundo es de plomo y está sellado; el tercero, exterior, también de madera, es el descubierto esta mañana en el momento de la extracción de la tumba; se halla en buen estado de conservación aunque muestre algunos signos del tiempo.

 

Después de las operaciones de apertura de la sepultura, que comenzaron a primera hora de la mañana, el féretro se expuso en una tarima, en el lugar de la tumba, hasta las 9 de la mañana, cuando después de una breve oración, el cardenal Angelo Comastri entonó el canto de las letanías.

 

Además del cardenal Angelo Comastri, el arzobispo Giuseppe D'Andrea y el obispo Vittorio Lanzani, que representaban a la Basílica y al Capítulo de San Pedro, estaban presentes los cardenales Tarcisio Bertone, Secretario de Estado, Giovanni Lajolo, presidente de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano y Stanislaw Dziwisz, arzobispo de Cracovia (Polonia) y secretario particular de Juan Pablo II; los arzobispos Fernando Filoni, Sustituto de la Secretaría de Estado; Carlo Maria Viganò, secretario de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano; Piero Marini, que fue Maestro de las Celebraciones Litúrgicas con Juan Pablo II y Zygmunt Zimowski, presidente del Pontificio Consejo de la Pastoral Sanitaria; Sor Tobiana y las religiosas del apartamento pontificio de Juan Pablo II, el comendador Angelo Gugel, los responsables de la Gendarmería y la Guardia Suiza y otras personas.

 

En total varias decenas de personas, incluidos los trabajadores de la Fábrica de San Pedro, que han llevado a cabo su tarea con gran devoción y participación espiritual profunda.
Mientras se cantaban las letanías durante el breve recorrido, el féretro se trasladó ante la tumba de San Pedro, en las grutas vaticanas, cubierto por una amplia tela bordada en oro.
El cardenal secretario de Estado rezó una breve oración final y la asamblea se disolvió a las 9,15.

La gran lápida de la tumba, removida y colocada en otra parte de las grutas, se conserva intacta y se trasladará a Cracovia, donde se colocará en una nueva iglesia que se dedicará al Beato.

 

El féretro, como ya se anunció, permanecerá en las grutas hasta la mañana del domingo, cuando se trasladará a la Basílica, ante el altar central, para el homenaje del Santo Padre y de los fieles después de la beatificación. Mientras tanto, las grutas están cerradas al público.
La colocación estable del cuerpo del Beato bajo el altar de la capilla de San Sebastián tendrá lugar con toda probabilidad la tarde del lunes, 2 de mayo, tras el cierre de la Basílica".

 

Monseñor Frisina explicó que la celebración de la Vigilia del 30 de abril (de las 20 a las 22,30) en el Circo Máximo -al que se podrá acceder a partir de las 17,30-, será animada por el Coro de la diócesis de Roma y la Orquesta del Conservatorio de S. Cecilia, dirigida por él. El coro de la comunidad filipina de Roma y el coro Gaudium Poloniae interpretarán dos pieza tradicionales.
En la primera parte de la vigilia está prevista una celebración de la memoria, en recuerdo de las palabras y los gestos de Juan Pablo II. "En el palco -dijo- habrá una gran reproducción de la imagen de María Salus Populi Romani, patrona de la ciudad de Roma. También reviviremos -con imágenes- los últimos meses del pontificado de Juan Pablo II, marcados por el sufrimiento".

Posteriormente tendrán lugar los testimonios de algunos colaboradores del Papa: Joaquín Navarro-Valls, el cardenal Stanislaw Dziwisz y la monja francesa Marie Simon-Pierre, cuya curación milagrosa abrió el camino para la beatificación. Asimismo se podrán escuchar los testimonios de algunos jóvenes de Roma sobre la importancia del ejemplo y de la palabra del beato en su vida". Al final de esta primera parte se cantará el "Totus tuus", compuesto en el 50 aniversario de la ordenación sacerdotal de Juan Pablo II (1996).

 

Monseñor Frisina señaló que la segunda parte comenzará con unas palabras del cardenal Agostino Vallini, vicario general para la diócesis de Roma, que "presentará en modo sintético la personalidad espiritual y pastoral del beato". Después se rezarán los Misterios de la Luz del Santo Rosario, en conexión directa con cinco santuarios marianos. Cada uno de los Misterios estará ligado a una intención de Juan Pablo II: en el santuario Łagiewniki, en Cracovia, la intención será la juventud; en el santuario Kawekamo-Bugando (Tanzania), la familia; en el santuario de Nuestra Señora del Líbano - Harissa (Líbano), la evangelización; en la basílica de Santa María de Guadalupe, de Ciudad de México, la esperanza y la paz de las naciones; en el Santuario de Fátima, la Iglesia. Al final, Benedicto XVI en conexión desde el Vaticano, rezará la oración final e impartirá la bendición apostólica a todos los participantes.
Por lo que respecta a la misa de beatificación del 1 de mayo, domingo de la Octava de Pascua o de la Divina Misericordia, a las 9,00 -es decir una hora antes de que comience- habrá una hora de preparación en la que se rezará la Corona de la Divina Misericordia, devoción introducida por Santa Faustina Kowalska, y muy apreciada por el beato Juan Pablo II. Acabará con una Invocación a la Misericordia de Dios en el mundo, con el canto "Jezu ufam Tobie" (Jesús, confío en ti).

 

Seguirá la Santa Misa, con los textos del domingo de la Octava de Pascua. Después de la fórmula de beatificación, cuando se descubra el tapiz con el nuevo beato, se cantará el Himno del Beato en latín. Al final de la misa se llevará al altar una reliquia de Juan Pablo II para la veneración de todos los fieles.
La Misa de Acción de Gracias (lunes, 2 de mayo a las 10.30, en la Plaza de San Pedro), presidida por el secretario de Estado, cardenal Tarcisio Bertone, será precedida por una hora de preparación en la que escucharemos algunas poesías de Juan Pablo II recitadas por dos actores, uno polaco y otro italiano. La celebración eucarística será animada por el Coro de la diócesis de Roma, con la participación del Coro de Varsovia y de la Orquesta Sinfónica de la Radio de Katowice (Polonia). Los textos serán los de la Misa del nuevo Beato.

 

Por su parte, don Walter Insero, responsable de la Oficina de Comunicaciones del Vicariato de Roma, precisó algunas características de los eventos ligados a la beatificación, entre ellos la "Noche Blanca" de oración, que vivirá por primera vez la ciudad de Roma.
"Después de la vigilia en el Circo Massimo y a partir de las 23,00 -dijo- será posible seguir rezando hasta el amanecer en ocho iglesias del centro que se encuentran a lo largo del recorrido que desde el Circo Massimo lleva a la basílica de San Pedro: Santa Anastasia, San Bartolomeo all'Isola, Santa Agnese in Agone (en Plaza Navona con un grupo de jóvenes polacos), San Marco al Campidoglio, Santissimo Nome di Gesú all'Argentina, Santa Maria in Vallicella, San Andrea della Valle y San Giovanni dei Fiorentini".

 

"Los jóvenes romanos, animadores de esta noche de fe, acogerán a los peregrinos invitándolos a entrar en la iglesia y a unirse a la oración. A lo largo de la noche y siguiendo un esquema común adoptado en las iglesias que participan en la iniciativa, habrá lectura y meditación de la Palabra de Dios, silencio y adoración eucarística; lectura de algunos textos de Juan Pablo II dirigidos a los jóvenes, testimonios y cantos de algunos jóvenes, rezo del Rosario y de la corona de la Divina Misericordia. En estas ocho iglesias (...) numerosos sacerdotes estarán disponibles para las confesiones".

 

Don Walter Insero anunció también que el comedor para los pobres y el centro de escucha de la Caritas de Roma en la estación Termini se dedicarán al beato Juan Pablo II, como "señal de la caridad que la diócesis de Roma promueve en recuerdo de su amado obispo, para recordar su solicitud pastoral hacia los más pobres", y señaló que en preparación de la beatificación, el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, Radio Vaticano, el Centro Televisivo Vaticano y la Oficina de Comunicaciones Sociales del Vicariato de Roma, habían realizado un importante proyecto centrado en las redes sociales y llamado "Centinelas digitales" .

 

"Una iniciativa -dijo- que ha creado grupos de fieles, jóvenes y menos jóvenes, que en el web y sobre todo en Facebook y Twitter llevan al mundo digital el testimonio y la enseñanza del nuevo beato. La descripción de la iniciativa está en la página Internet http://www.pope2you.net/index.php?id_testi=61". Pero el gran acontecimiento organizado por los "centinelas digitales" es que a través del canal oficial de Twitter, abierto para la beatificación del Papa http://twitter.com/#!/Pope2YouVatican y la página de Facebook de Radio Vaticano http://www.facebook.com/#!/vatican.johnpaul2), será posible ver en directo las celebraciones de la beatificación. Además, en el sitio Pope2You.net se podrá seguir el streaming, disponible también para iPhone e iPad. También habrá streaming en el sitio http://www.vatican.va/video".

 

El proyecto de los "Centinelas digitales", lanzado el pasado 5 de abril, concluyó don Walter Insero, ha tenido una óptima acogida y un gran impacto mediático. (...) Casi 1.000 personas (periodistas especializados, expertos de comunicación) seguirán la transmisión en directo en Twitter y más de 3.000 personas en Facebook se han unido al grupo de "Centinelas". (...) También se han expedido más de 40.000 postales digitales con frases de Juan Pablo II destinadas a los jóvenes gracias al servicio Pope2You".

 

 

Juan Pablo II: Sitio del Vaticano reúne testimonios de sus milagros

 

La mayoría de los testimonios sostiene que se trata de curaciones "instantáneas" de cáncer o enfermedades incurables. Algunos aseguraron que Juan Pablo II se les apareció en sueños, en el curso de una cirugía o durante un accidente en el que podían perder la vida y que gracias a él se salvaron o pudieron soportar los sufrimientos

 

Varios testimonios de curaciones milagrosas atribuidas a la intercesión de Juan Pablo II tras su muerte en 2005 han sido publicados por un sitio internet del Vaticano, cuando faltan pocos días para la beatificación, el primero de mayo, del Papa polaco.
Curaciones inexplicables, vidas salvadas, depresiones superadas, familias que se vuelven a unir, figuran entre los milagros atribuidos al futuro beato. Los testimonios son narrados en todas las lenguas, entre ellas español, francés y portugués, en la página abierta en el 2006 por la Santa Sede con ocasión de la beatificación del papa polaco www.karol-wojtyla.org
La mayoría de los testimonios sostiene que se trata de curaciones "instantáneas" de cáncer o enfermedades incurables. Algunos aseguraron que Juan Pablo II se les apareció en sueños, en el curso de una cirugía o durante un accidente en el que podían perder la vida y que gracias a él se salvaron o pudieron soportar los sufrimientos.
Otros sostienen que el Papa polaco los ayudó a superar penas de amor, la pérdida del trabajo o momentos de desesperación. Miles de personas asistirán el domingo en la plaza de San Pedro a la beatificación de Juan Pablo II, quien será proclamado beato por el papa Benedicto XVI tan sólo seis años después de su muerte.
La beatificación del papa polaco, quien falleció el 2 de abril de 2005 a los 84 años tras una larga enfermedad que el mundo siguió en directo, es el paso previo a la canonización o santificación, para la cual se necesita probar que intercedió en un segundo milagro.
Para la Iglesia católica, los beatos son un modelo de santidad local, para una nación o una orden religiosa, mientras los santos son modelo de santidad universal. 

 

Juan Pablo II, inspiración de artistas

 

Isaac Garrido

 

Si alguien duda de la inspiración que provocaba Juan Pablo II, sólo habría que voltear al medio musical, pues casi cada viaje del Papa a México significó la adopción de un tema musical para celebrar sus visitas.

 

En su primer viaje, en enero de 1979, dos coros infantiles y juveniles dieron la bienvenida a Juan Pablo II con "Amigo", del brasileño Erasmo Carlos y popularizada por su compatriota el cantante Roberto Carlos.

 

Aunque que no fue pensada para el Papa, la canción se convirtió en el tema emblemático con que hasta la fecha se recuerda el paso del llamado "Papa peregrino" por México y los otros países latinoamericanos.
"En ese momento se volvió un éxito; primero, durante toda la visita, porque se la empezaron a poner diario y después se volvió un gran fenómeno de ventas", dijo a la AP Antonio Berumen, encargado de la logística durante cuatro de las visitas papales y reconocido en la industria musical por representar y catapultar la carrera de Fey, Magneto y Mercurio.

 

Convertida en un himno, la canción inspiró en 1980 una película que incluía escenas de la visita realizada un año antes y protagonizada por el cantante ranchero Pedro Fernández, quien en varias ocasiones llevó serenata al Papa en sus visitas a México.
En 1990, la estafeta musical llegó a manos de la argentina Amanda Miguel, quien interpretó "El rostro del amor", que compuso con su esposo Diego Verdaguer y su compatriota Anahí VanZandwgh.

 

"Para mí ha sido un milagro más en mi vida, fue un deseo tan grande que se hizo realidad", dijo la cantante en entrevista telefónica a la AP.
No fue pensada para el Papa, por lo que Miguel apuntó que lograr que su canción fuera elegida no fue labor fácil.
"Pasó por todas las manos que te puedas imaginar y también por la curia. Pensé que quizás mis gritos no serían los apropiados o lo que la iglesia estaba esperando, y sin embargo, eso fue lo que más les gustó", relató la intérprete de "El me mintió".

 

Aunque nunca cantó frente al sumo pontífice, lo conoció en 1996, ocasión en que "me bendijo mi garganta, bendijo nuestro matrimonio". La cantante señaló que el papa no tenía ninguna grabación de "El rostro del amor" y ella decidió romper protocolos. "Los Papas nunca pueden tomar nada, ni aceptar nada; yo me di el lujo de darle el CD y él recordó perfectamente la canción".
Para 1993, con apenas 10 años, la ex integrante de RBD, Anahí, fue la encargada de interpretar "Mensajero del señor", tema oficial de la tercera visita papal a México, cuando visitó el sureño estado de Yucatán.

 

La cuarta visita, en 1999, marcó la llegada de "El Pescador", canción compuesta por Berumen junto a Carlos Lara, pensada "como una forma de agradecimiento". No era la única forma en que Berumen agradecía al entonces máximo jerarca de la iglesia católica, pues por su cercanía con él llevaba a algunos de los famosos que representaba al Vaticano. Cuando obtenían el primer disco de oro "los llevaba a que le entregaran ese primer disco al Papa. (era) Una forma de dedicarle el trabajo que hacíamos", refirió.

 

A 12 años de su creación, el único tema que ha compuesto Berumen, "El Pescador", sigue siendo usado en eventos relacionados con el Pontífice.
"Nunca pensé las dimensiones que iba a tomar esa canción. La canción sigue siendo recordada por mucha gente, se sigue cantando en las iglesias, cuando se refieren a Juan Pablo II la siguen cantando". 

 

Juan Pablo II, el Papa que miró a Latinoamérica

E. Eduardo Castillo

 

Juan Pablo II fue el primer Papa en voltear la mirada con intensidad hacia una América Latina que siempre lo recibió con júbilo y aún lo recuerda con entusiasmo, pero que no ha sido capaz de mantener ni incrementar el número de fieles católicos.

 

El Papa Juan Pablo II, en ocasión de su visita al estado Mérida, en el sector La Hechicera, justamente donde está edificada hoy día la Iglesia Jesús Maestro y también se plantó un Pino Laso sembrado por Su Santidad. Foto: El UniversalLatinoamérica se unirá a los actos de beatificación el domingo de Juan Pablo II, el sumo pontífice que dedicó a la región cerca de una quinta parte de los 104 viajes que realizó alrededor del mundo.

 

Karol Wojtyla comenzó su largo periplo por el mundo como Papa en 1979, con un viaje precisamente a América Latina y que lo llevó inicialmente a la República Dominicana, México y Bahamas.

 

Y aunque Pablo VI había sido el primer Papa en viajar a la región para participar en la Segunda Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en Medellín, Colombia, en 1968; Juan Pablo II fue quien le dio la máxima importancia al visitarla en 18 ocasiones, durante las cuales recorrió 26 países (además de Puerto Rico), varios de ellos en más de una ocasión.

 

A punto de partir por primera vez hacia Latinoamérica, en enero de 1979, el Papa "viajero" dijo que salía para postrarse ante la Virgen de Guadalupe mexicana y "poner en sus manos el futuro de la evangelización en América Latina", una región que aún hoy concentra cerca de la mitad de los católicos en el mundo.

 

Juan Pablo II "acercó a la Iglesia a América Latina y especialmente a los fieles, no porque los fieles no se sintieran cercanos a la Iglesia, sino en concreto a la figura del Papa", dijo a la AP el padre Pablo Medel, responsable de la Pastoral Profética de la Basílica de Guadalupe de México, uno de los santuarios que preparan diversas actividades para homenajearlo en vísperas de su beatificación el 1 de mayo en el Vaticano.

 

"Era más latinoamericano de corazón que otra cosa", consideró.
De acuerdo con el Anuario Pontificio de 2011, el número de católicos en el mundo asciende a unas 1.181 millones de personas, de los cuales cerca de un 50% están en el continente americano y una buena parte de ellos en México, que Juan Pablo II visitó en cinco ocasiones, y en Brasil, donde estuvo cuatro veces.

"Como un líder carismático que habló a las masas sobre temas que importaban a la gente _como reforma agraria, derechos de los trabajadores, los valores de la familia y la religiosidad_ las visitas de Juan Pablo II a Brasil tuvieron un fuerte impacto entre los católicos brasileños, especialmente en aquellos que estaban inseguros de su fe", dijo a la AP Fernando Altemeyer, profesor de Teología de la Pontificia Universidad Católica de Sao Paulo.
"El ayudó a que encontraran su fe otra vez", aseguró el profesor, para quien las visitas de Juan Pablo II contribuyeron a estabilizar el número de fieles dentro del catolicismo.

 

Para otros, sin embargo, las cifras muestran otra cosa.

 

Brasil, considerado el mayor país católico en Latinoamérica, reportó en 1980 que un 83,3% de sus habitantes eran católicos, mientras que en 2000 _la última cifra oficial disponible_ el porcentaje bajó a un 73,6%.

 

México, el segundo país católico en la región, también ha registrado una caída: mientras en 1980 reportó que un 95,6% de su población era católica, para el censo del 2010 el porcentaje cayó a 83,9%.

 

Elio Masferrer, presidente de la Asociación Latinoamericana para el Estudio de las Religiones, refirió que la etapa de Juan Pablo II coincidió justamente con la mayor caída de católicos en México. "La verdad es que es bastante desastroso", dijo sobre el saldo del catolicismo durante el pontificado de Juan Pablo II.

 

Sostuvo que tras revisar el censo mexicano de 2010 encontró que la población católica representaba el 82,72%, no 83,9% como reportó el Instituto Nacional de Estadística.

 

El padre Medel no rechaza las dificultades para mantener el número de católicos, pero considera que eso tiene algunas explicaciones.
"Ha habido una muy fuerte invasión, llamémosla así, de sectas provenientes de América del Norte... que han proliferado por un proselitismo bastante fuerte", dijo.

 

En un mensaje en 1983 a la asamblea del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), en Haití, el Papa dijo a los obispos de la región que era necesario reconocer, "con humilde lucidez y realismo", que la región presentaba problemas como una escasez de vocaciones sacerdotales y el avance de grupos religiosos distintos al católico.

Entonces, los exhortó a que "la palabra de Dios no se vuelva escasa".
En 1992, en República Dominicana, con motivo de la IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, retomó los problemas que enfrentaba la Iglesia católica en la región: "hoy la fe sencilla de vuestros pueblos sufre el embate de la secularización, con el consiguiente debilitamiento de los valores religiosos y morales". Llamó a emprender una nueva evangelización que fortaleciera la fe católica.

 

Fue ahí, en Dominicana, donde calificó como el "continente de la esperanza" a Latinoamérica y pidió perdón por las ofensas cometidas contra los indígenas durante la conquista española y el inicio de la evangelización.

Juan Pablo II fue un personaje considerado crítico ante diversas situaciones sociales y políticas en la región.
Denunció la pobreza y la marginación que afectaba a la población, además de que censuró a los gobiernos considerados autoritarios, como el de Jean-Claude Duvalier en Haití, Augusto Pinochet en Chile y Alfredo Stroessner en Paraguay.

 

Al Pontífice se le atribuye haber evitado una guerra entre Argentina y Chile en 1984, aunque no se escapó de situaciones polémicas como permitir que se le fotografiara junto al dictador chileno Pinochet en 1987.
El cardenal Roberto Tucci, por años organizador de los viajes papales, declaró en 2009 que Juan Pablo II fue engañado para aparecer junto a Pinochet, lo cual lo enfureció.

 

También realizó en 1998 una histórica visita a Cuba, donde pidió al régimen de Fidel Castro que liberara a los presos políticos.
Si bien México y Brasil fueron los países que más visitó, otras naciones vieron a Juan Pablo II en más de una ocasión: Estuvo tres ocasiones en República Dominicana y Guatemala, y dos en lugares como Argentina, Nicaragua, El Salvador, Perú y Venezuela.

 

Varias de esas naciones tienen previsto realizar ceremonias religiosas el mismo día de la beatificación, aunque otros como México tendrán actividades desde el sábado con oraciones en la Basílica de Guadalupe, desde donde se harán enlaces en vivo con el Vaticano.

 

Juan Pablo II y la teología del cuerpo

Juan Pablo II legó, con sus catequesis sobre la teología del cuerpo, un concepto nuevo de la antropología de la sexualidad. “La imagen de Dios no está solo en el alma, sino también en el cuerpo y, por lo tanto, en el sexo, con su masculinidad y feminidad”, dijo el pontífice.

 

Juan Pablo II y la teología del cuerpoLa teología del cuerpo es el título que Juan Pablo II les dio a las 129 catequesis sobre la sexualidad humana, el significado del cuerpo, el celibato y el matrimonio que impartió entre 1979 y 1984, a la luz tanto del Antiguo Testamento como del Nuevo.

 

Durante mucho tiempo la teología cristiana tuvo una fuerte influencia de la filosofía griega antigua, sobre todo de la platónica, que enfatizaba la bondad del alma y menospreciaba el cuerpo. Esta visión dualista que separa al cuerpo del alma es totalmente falsa y dañina para Juan Pablo II.

La doctora en Filosofía y Teología, Blanca Castilla y Cortázar, considera que “Juan Pablo II abrió las puertas a algunas verdades que habían sido cerradas. Ha sido el primer papa en afirmar que el hombre y la mujer fueron creados a la vez, en un mismo y único acto de amor. El primer papa que dijo que la mujer fue creada a imagen y semejanza de Dios y que no es derivada del hombre”.

Juan Pablo II aclara de una vez por todas el relato de la creación y la cuestión de la costilla de Adán, que tanto problema ha causado a la antropología humana. “Trata de la soledad del varón y la mujer y no solo de la soledad del hombre-varón producida por la ausencia de la mujer. Esta soledad tiene dos significados: uno que se deriva de la búsqueda de su propia entidad, y otro, que se deriva de la relación varón-mujer”. Sobre el primer significado: “El hombre está solo porque es superior al mundo visible: es más que cuerpo. Se revela asimismo como persona, con su autoconciencia y su autodeterminación. A través de su propia humanidad, queda constituido en una relación única y exclusiva con Dios mismo”.

“Cuando Dios dice: no es bueno que el hombre esté solo, voy a hacerle una ayuda semejante a él, Dios se sirve de la costilla de Adán en un lenguaje simbólico para acentuar la naturaleza común del varón y la mujer. La costilla parece indicar también el corazón. El término ‘ayuda’, semejante a él, sugiere el concepto de complementariedad y de correspondencia exacta. El término ‘semejante’ se une a la semejanza del hombre con Dios”.

En este punto, el papa enlaza con lo que para él es “el meollo mismo de la realidad antropológica y teológica que se llama cuerpo: desde el comienzo descendió la bendición de la fecundidad entre varón y mujer”. En cierto sentido es “todo” lo que Dios “ha podido” dar de sí mismo al hombre. Esa unidad entre varón y mujer indica desde el principio no solo el cuerpo, sino también la comunión “encarnada” de las personas.
Antes de sus catequesis sobre la teología del cuerpo, en 1969 (un año después de la publicación de la Humanae vitae de Pablo VI), siendo el cardenal Karol Wojtyla, escribió el tratado Amor y responsabilidad, que muchos sexólogos quisieran haber analizado con tanta profundidad humana, psicológica y espiritual.

Que un cardenal afirmara que “desde el punto de vista del amor a la persona y del altruismo, se ha de exigir que en el acto sexual el hombre no sea el único que llega al punto culminante de la excitación sexual” era algo impensable.

 

Airea, con un lenguaje cercano, la problemática de la psicología femenina: “Los sexólogos constatan que la curva de excitación de la mujer es diferente a la del hombre… Su organismo está dotado de muchas zonas erógenas, lo cual es una especie de compensación de que su excitación crezca más lentamente. El hombre ha de tener en cuenta esta diferencia de reacciones… Existe un ritmo de la naturaleza que los cónyuges han de encontrar para llegar al mismo momento al punto culminante de excitación sexual”.

 

Y prosigue: “Cuando la mujer no encuentra la satisfacción natural ligada al punto culminante (orgasmus), es de temer que no sienta plenamente el acto conyugal, que no embarque en él su personalidad entera, lo cual la deja expuesta a neurosis y trae consigo una frigidez sexual que resulta a veces de un complejo o de una falta de entrega total de la que ella es la responsable. Pero otras, es consecuencia del egoísmo del hombre… La mujer empieza entonces a rehuir las relaciones sexuales… Además puede contraer enfermedades orgánicas en los órganos sexuales. Tampoco basta la bondad de la mujer que finge el orgasmo para no humillar al orgullo masculino. Todo lo cual conduce a la degradación del matrimonio”. ¿Quién da más?

 

Para evitar esta degradación, es indispensable “una educación sexual que no se limite al fenómeno del sexo, sino una profunda educación del amor: el otro es más importante que yo”. Insiste en alcanzar en estas relaciones “una ternura desinteresada que penetre en los estados del alma. El acto conyugal debería comportar una particular intensificación de la emoción: la conmoción de la otra persona. Darse es más que querer el bien. Hay un específico conocimiento que el varón y la mujer pueden experimentar al unirse en una sola carne. Cada uno es dado al otro como sujeto único, como yo como persona”.

 

Dedica varias catequesis a la paternidad y maternidad responsable, a la luz de Humanae vitae. “Cualquier acto matrimonial debe quedar abierto a la vida, porque en cada acto conyugal entre varón y mujer se renueva el misterio de la creación. Dios hace saborear el éxtasis del cielo en la comunión de las personas, en el significado unitivo y procreativo”. Conocedor de que vivir la virtud de la continencia periódica puede ser costoso, recordó que “toda práctica de la honesta y natural regulación de la fertilidad forma parte de la espiritualidad cristiana conyugal y familiar, y solo viviendo también según el Espíritu se hace interiormente verdadera y auténtica”.

 

No se olvida, por último, de la castidad “por el reino de los cielos”. “Si un varón o una mujer son capaces de darse en don por el reino de los cielos, esto prueba a su vez (y quizás aún más) que existe la libertad del don en el cuerpo humano. Quiere decir que este cuerpo posee un pleno significado esponsalicio”. 

Lea Aquí La Teología del Cuerpo por Juan Pablo II

 

En toda Venezuela se realizarán actos en honor a Juan Pablo II

 

Juan Francisco Alonso 

 

En Caracas, Maracaibo, Mérida, Guanare y Puerto Ordaz, las ciudades que el Papa polaco visitó en sus dos viajes a Venezuela, se realizarán celebraciones especiales

 

La decisión del Papa Benedicto XVI de elevar a los altares a su predecesor, Juan Pablo II, no puede pasar bajo la mesa en Venezuela y por esta razón la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) giró instrucciones a todas las parroquias para festejen la ocasión.

Vigilias, misas y conferencias son algunos de los eventos que se están organizando, según informó a El Universal el primer vicepresidente de la asamblea de obispos, monseñor Baltazar Porras, quien aclaró que en Caracas, Maracaibo (Zulia), Puerto Ordaz (Bolívar), Guanare (Portuguesa) y Mérida (Mérida), las ciudades en las que estuvo el fallecido pontífice durante las dos visitas que realizó al país, se realizarán eventos especiales.

"En Mérida, por ejemplo, desde el jueves santo comenzó una novena con textos que Juan Pablo II dedicó a Venezuela. El sábado 30 se realizará una vigilia en La Hechizera, el lugar donde el Papa celebró misa en esta región andina en 1985; y posteriormente los jóvenes estarán en vigilia hasta las 4 de la madrugada, cuando comenzará en Roma el acto de beatificación, el cual poder ser visto por los presentes porque se colocarán unas pantallas", precisó el también arzobispo de Mérida.

Porras indicó que en la Universidad de Los Andes (ULA) se están llevando a cabo una serie de conferencias relacionadas con el pensamiento del Pontífice en ámbitos como el económico, de la bioética o los Derechos Humanos.

Por su parte, el arzobispo de Caracas, cardenal Jorge Urosa, informó que el domingo él celebrará una multudinaria misa en el Parque Miranda, la cual comenzará a las tres de la tarde, y en la Iglesia de la Visitación de Montalbán, ubicada en el lugar donde el Papa celebró su primera gran eucaristía en la capital en 1985, también se realizará otro acto litúrgico ese mismo día. A este último servicio han sido invitados autoridades nacionales y el cuerpo diplomático.

Aunque ni Urosa ni ningún directivo de la CEV viajará a Roma (Italia) para asistir la ceremonia de beatificación eso no significa que no vaya haber ninguna representación de la Iglesia venezolana. Los prelados informaron que el obispo de La Guaira, Trino Valera; y los auxiliares de Caracas y Mérida, Fernando Castro y Luis Alfonso Márquez; respectivamente se sumarán a los cerca de 500 obispos de todo el mundo que asistirán al acto. 

 

El recuerdo de Juan Pablo II conquista Roma

 

A medida que uno se va a acercando a la Ciudad del Vaticano, donde Juan Pablo II se convertirá en beato el próximo domingo, la presencia del que fuera pontífice se acentúa cada vez más, ya que todas las tiendas de recuerdos de la zona han querido rendirle su particular homenaje con un sinfín de objetos diseñados para la ocasión

El 17 de octubre de 1979 Karol Wojtyla fue elegido por el vaticano como el nuevo Papa sucesor Foto: Vaticano

 

Roma, 26 de Abril de 2011.- Aún faltan cinco días para que Juan Pablo II sea beatificado por el papa Benedicto XVI, pero el recuerdo de este carismático pontífice, fallecido en 2005, ya se ha apoderado de las calles de la Roma, donde los grandes monumentos y las ruinas comparten protagonismo con Karol Wojtyla.

Imágenes enormes que muestran al papa polaco oficiando misa y otras más humanas cogiendo a un niño entre sus brazos pueblan desde hace unos días las estaciones de metro de la Ciudad Eterna, las paradas de autobuses e, incluso, las farolas de las calles más céntricas de Roma.

"Damose da fà. Semo romani (Pongámonos en marcha. Somos romanos)", es el mensaje que se puede leer en la mayor parte de los carteles.

Está escrito en el dialecto romano porque Juan Pablo II lo pronunció así, una frase que han querido recordar las autoridades de Roma para participar en un momento histórico y sin precedentes como éste, ya que en los últimos diez siglos de la Iglesia católica ningún Papa proclamó beato a su predecesor.

A medida que uno se va a acercando a la Ciudad del Vaticano, donde Juan Pablo II se convertirá en beato el próximo domingo, la presencia del que fuera pontífice se acentúa cada vez más, ya que todas las tiendas de recuerdos de la zona han querido rendirle su particular homenaje con un sinfín de objetos diseñados para la ocasión.

Desde los tradicionales calendarios, las postales con su rostro y los bustos de porcelana, hasta las tazas de desayuno, los ceniceros, los platos y las camisetas estampadas con su imagen en todos los colores comparten escaparate con otros recuerdos más típicos de la Ciudad Eterna.

De las nuevas camisetas dedicadas a Juan Pablo II, la que más llama la atención de los que pasean por los alrededores de la Ciudad del Vaticano es la que imita la fórmula "I love New York", con un gran corazón rojo en medio.

La versión dedicada a Wojtyla mantiene ese vistoso elemento, incluye una imagen del pontífice oficiando misa y sustituye las palabras "Nueva York" por "Karol", el nombre de pila del papa polaco.

Aunque muchos de estos productos se pueden adquirir durante todo el año, los vendedores han querido convertirlos en objetos únicos, por lo que han grabado sobre ellos una inscripción conmemorativa de la beatificación del papa Wojtyla.

El contenido puede variar, pero en todos los mensajes aparece el nombre del futuro beato, Juan Pablo II, y la fecha en la que Benedicto XVI lo beatificará, el 1 de mayo de 2011.

De media, los precios de estos recuerdos oscilan entre los 50 céntimos de euro de las postales hasta los 20 euros que cuestan algunos de los bustos más grandes.

También con precios más elevados se pueden encontrar los libros -la mayoría ilustrados- sobre la vida del antiguo pontífice, que en los últimos días han disparado sus ventas.

La propietaria de la "Librería Española" de la céntrica Plaza Navona de Roma, Patricia Porpora, explica a Efe que desde hace unos diez días han aumentado las ventas de estos libros, que están escritos en español, por lo menos en un 15 por ciento.

"Desde hace diez días hemos notado un incremento, por lo menos del 15 por ciento, en las ventas de estos libros de Juan Pablo II, aunque según nuestras previsiones esperamos que la semana fuerte sea ésta, justo la previa a la beatificación", afirma.

No faltan tampoco los recuerdos con connotaciones especialmente religiosas, como los rosarios que, estampados con la imagen de Wojtyla, se han convertido en uno de los objetos más deseados de los últimos días.

Monedas, llaveros, cojines e imanes para el frigorífico completan la oferta de estas tiendas de recuerdos de Roma que, al igual que el sector hostelero de la ciudad, esperan hacer su agosto particular con esta celebración.  

 

 

El papado de Juan Pablo II en cifras Infografía: EFE

 

Sangre de Juan Pablo II, su reliquia para la beatificación

La reliquia será expuesta a la devoción de los fieles con ocasión de la beatificación del Papa Juan Pablo II es un pequeño frasco de sangre, inserta en un precioso relicario preparado especialmente por la Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice.

 

Vaticano, 26 de Abril de 2011.- He aquí una breve y precisa explicación del origen de esta reliquia.

En los últimos días de la enfermedad del Santo Padre, el médico realizó pruebas de sangre, para ser puestas a disposición del centro de transfusión de sangre del Hospital Bambino Gesù en vistas una posible transfusión. Este centro, dirigido por el profesor Isacchi, era en realidad el responsable de este servicio médico para el Papa.
Dado que no hubo lugar a ninguna transfusión, la sangre extraída se almacenó en cuatro pequeños contenedores. Dos de ellos los custodia el secretario privado del Papa Juan Pablo II, el cardenal Dziwisz, y los otros dos permanecieron en el Hospital del Niño Jesús, fielmente conservados por las Religiosas del Hospital Con motivo de la beatificación, estos dos contenedores han sido colocados en dos relicarios. El primero se presentará a la veneración de los fieles con ocasión de la ceremonia de beatificación el 1 de mayo, y luego se custodiará en el “Sagrario” de la Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice, junto con otras reliquias importantes. El segundo será devuelto al Hospital del Niño Jesús, cuyas hermanas ya había guardado fielmente la preciosa reliquia en los años pasados.

La sangre es el estado líquido, un hecho que se explica por la presencia de una sustancia anticoagulante que estaba presente en los tubos en el momento del cultivo.

 

Del libro “Juan Pablo Magno Luchador de Raza”
Autor: P. Jesús Martí Ballester

El Papa poeta

 

La bahía del bosque baja
al ritmo de arroyos de montaña...
Si quieres la fuente encontrar
tienes que ir arriba, contra la corriente.
Empéñate, busca, no cedas,
sabes que ella tiene que estar aquí.
¿Dónde estás, fuente? ¡¿Dónde estás, fuente?!
El silencio...
Arroyo, arroyo de bosque,
¡déjame ver el misterio de tu principio!
El silencio ¿por qué callas?
¿Con que esmero has escondido el misterio de tu principio?
Déjame mojar los labios
en el agua de la fuente,
sentir la frescura, la frescura vivificante.

Tríptico romano
Juan Pablo II viernes 12 de marzo de 2010


Beatificación de Juan Pablo II causa revuelo en la Iglesia polaca

 

Por: Gabriela Baczynska

 

Casa natal de Juan Pablo II en la ciudad de Wadowice, Polonia. Foto: Fundación Juan Pablo II Polonia

 

Wadowice, Polonia, abr 23 (Reuters) – En la aletargada ciudad de Wadowice, en el sur de Polonia, funcionarios engalanan la plaza principal y renuevan la casa donde hace 91 años nació su hijo más famoso, el difunto Papa Juan Pablo II, llamado Karol Wojtyla.

 

Wadowice, con sus calles adornadas con puestos que pregonan objetos kitsh sobre el Papa, espera que la beatificación de Juan Pablo II el 1 de mayo – el último paso previo a la santidad – atraiga más peregrinos a la modesta casa de dos pisos que ahora es un museo.

 

Además, la Iglesia Católica de todo Polonia espera que su beatificación en Roma, que conferirá a Juan Pablo II el título de “bendecido”, rejuvenezca una institución cuya imagen ha sido algo manchada en el país europeo por disputas políticas y una falta de liderazgo desde su muerte en el 2005.

 

Pero incluso a algunos devotos católicos les inquieta que la beatificación, con todo su alboroto comercial, tal vez no haga que los polacos piensen más profundamente en su fe y en las enseñanzas del difunto Papa.

 

“Alrededor de medio millón de personas ya visita Wadowise cada año. Ahora queremos ofrecer una experiencia moderna e interactiva de Juan Pablo II”, dijo el padre Pawel Danek, director del museo, explicando los planes de incrementar diez veces su tamaño hasta una superficie de 1.000 metros cuadrados con la ayuda de donaciones públicas y privadas.

 

Juan Pablo II es venerado en Polonia como el hombre que aportó la inspiración espiritual para el derrocamiento del comunismo ateo.
Las iglesias de todo Polonia – donde más del 90 por ciento de las personas dicen ser católicas y un 40 por ciento concurre a misa cada domingo – realizarán vigilias toda la noche antes de la beatificación. Entre las 300.000 personas que se reunirán en Roma para la ceremonia habrá decenas de miles de polacos.

 

Alía Agca no pidió perdón a Juan Pablo II por dispararle

 

En su encuentro en la cárcel, solo le preguntó por el Secreto de Fátima, según Joaquín Navarro Valls

 

El Papa Juan Pablo II visita en la cárcel de Ancona a Ali Agca, el terrorista turco que intentó matarle en 1981 Foto: APVaticano, 23 de Abril de 2011.- El terrorista turco Ali Agca, que disparó contra Juan Pablo II en 1981 en el Vaticano, no pidió perdón al Papa cuando éste le visitó dos años después en una cárcel italiana y solo le preguntó por el Secreto de Fátima, "dejándole muy sorprendido", ha recordado el que fuera su portavoz, Joaquín Navarro Valls.

 

Con motivo de la beatificación de Juan Pablo II, el que fuera durante 22 años su portavoz, el español Navarro Valls, ha recordado en un programa de la televisión italiana RAI, que se emitirá mañana y hoy ha adelantado un extracto, algunos momentos del pontificado, entre ellos el atentado de la plaza de San Pedro el 13 de mayo de 1981.

El papa Wotyla a punto estuvo de morir al ser alcanzado por los tiros que le disparó Agca. Juan Pablo II le perdonó en varias ocasiones, una solo cuatro días después del atentado y en 1983, cuando visitó al turco en la cárcel romana de Rebbibia. Navarro recuerda que Juan Pablo II quedó muy sorprendido porque durante esa visita Agca no le pidió perdón y lo único que le dijo fue: "me tienes que decir cual es el secreto de la Virgen de Fátima". "Ninguna palabra de perdón. Estaba (Agca) obsesionado con lo que había leído en los diarios", señaló Navarro.
Agca mantenía -sobre todo después de que se desvelase que el llamado tercer secreto de Fátima se refería al atentado al Papa de 1981- que se sentía "como un instrumento inconsciente de un plan misterioso".

 

Un silencio absoluto
Ali Agca ya contó en el año 2000 que cuando le visitó Juan Pablo II en 1983 le preguntó "directamente" por el secreto de Fátima, pero que el Papa no le hizo ninguna consideración. "El Papa -subrayó en aquella ocasión- mantuvo un silencio absoluto, lo que me causó una profunda desilusión, junto a la gran alegría de haberme encontrado con él".
Juan Pablo II siempre mantuvo que "una mano disparó (la de Agca) y otra mano (la de la Virgen) guió la trayectoria de la bala y el Papa agonizante se detuvo en el umbral de la muerte".

 

La 'Juan Pablo II-manía' bate récords a una semana de su beatificación

 

Calendarios, imanes, camisetas con la famosa frase de Karol Wojtyla "No tengáis miedo", incluso estatuas de tamaño natural... La 'Juan Pablo II-manía' bate récords en Roma una semana antes de la beatificación del papa polaco, fallecido en 2005.

 

La 'Juan Pablo II-manía' bate récords a una semana de su beatificaciónEl Vaticano, 22 de Abril de 2011.- Mientras se espera la llegada de 300.000 personas el 30 de abril, el 1 y 2 mayo, carteles con la cara de Woytyla joven, rezando, meditando, saludando a las masas o ya marcado por la enfermedad de Parkinson en sus últimos años de vida están en todos los kioscos y tiendas de la Via della Conziliazione, la avenida que va del Tíber a la plaza de San Pedro.

 

En las vitrinas de las librerías, las numerosas obras sobre la vida de Juan Pablo II compiten con el nuevo 'best-seller' de Benedicto XVI sobre Jesús con portadas de un blanco resplandeciente, como las prendas de un papa.

 

En una gran tienda de recuerdos situada en la entrada de la plaza, llaman la atención la calidad de los retratos pintados al oleo, así como una estatua de tamaño natural del papa en blanco, junto a la que posan los turistas.

 

En los kioscos ambulantes, pertenecientes a jóvenes inmigrantes asiáticos o africanos, se pueden comprar figuritas del papa.
El negocio papal es jugoso. Un póster, por ejemplo, cuesta diez euros.

 

La policía romana controla las estafas: falsas entradas vendidas en internet para asistir a la misa el día de la beatificación en la plaza San Pedro -la entrada, de hecho, es libre-, imitaciones de miles de relojes de pulsera con la imagen de Juan Pablo II, precios de hoteles excesivos, dormitorios de 25 m2 con ocho camas. Ya se han impuesto multas, se han suspendido licencias, y seis hoteles han sido cerrados, principalmente cerca de la estación Termini y del Vaticano.

 

Elis Conrath, una turista suiza que lleva un calendario de Juan Pablo II en la mano, se distancia del negocio que se está creando entorno a la beatificación del papa: "Lo he comprado para una monja. Es importante para ella. Pero este gran negocio no me gusta demasiado".
"Es el mecanismo inevitable de la comercialización. Una especie de fetichismo que la Iglesia acepta porque piensa que esto sirve para promocionar su mensaje", asegura el vaticanista Bruno Bartoloni.

 

En el convento de las Carmelitas, situado en la misma avenida, ven las cosas de otra manera.
"Hemos decidido no pedir ninguna contribución. Todo esto es ofrecido de forma gratuita, de la misma forma que recibimos gratuitamente del papa el testimonio de su fe", explica sobrio Guiseppe Midili, vicario para Italia de esta orden religiosa, junto a un expositor donde hay unas reliquias de un pequeño escapulario del papa polaco.

 

En 1981, unos días después del atentado que casi le cuesta la vida en la plaza de San Pedro, Juan Pablo II mandó buscar desde el hospital en este convento un nuevo escapulario representando a la Virgen después de que el suyo quedara empapado de sangre.

 

Margit Müller ha venido de Babiera, la patria del nuevo papa. Frente a una imagen colgada de la fachada de la iglesia de Karol Wojtyla, sentado en un sillón y sufriendo, en la que parece contemplar al mundo con una mirada severa, esta alemana se siente conectada al papa polaco por su fe durante la agonía, vivida en 2005 en su apartamento situado en la plaza de San Pedro.

 

Unos 3.000 agentes, 1.200 empleados de los servicios municipales de limpieza y 2.500 voluntarios estarán trabajando durante los tres días que dure la festividad, que coincide con la del trabajo, celebrada el 1 de mayo.
Se esperan 5.046 autocares para trasladar a 267.000 personas, se repartirán un millón de botellas de agua, habrá pantallas gigantes, el metro y los museos del Vaticano abrirán en horario nocturno y se celebrarán exposiciones y conciertos: Roma rendirá honor al que también fue su obispo.

 

Monja francesa, centro de la beatificación de Juan Pablo II

 

La hermana Marie Simon-Pierre, el cardenal Stanislaw Dziwisz y su vocero Joaquín Navarro Valls, hablarán sobre sus experiencias sobre el reverenciado pontífice durante una vigilia de oración en el Circo Máximo de Roma

 

La monja francesa Marie-Simon-Pierre recibió un milagro por intercesión de Juan Pablo II | ReutersUna religiosa francesa cuya cura inexplicable de la enfermedad de Parkinson fue el milagro necesario para beatificar al papa Juan Pablo II tendrá un papel central en la ceremonia de beatificación de tres días, dijeron las autoridades de la Santa Sede el martes.

La hermana Marie Simon-Pierre, como también el más estrecho aliado de Juan Pablo II, el cardenal Stanislaw Dziwisz y su vocero Joaquín Navarro Valls, hablarán sobre sus experiencias sobre el reverenciado pontífice durante una vigilia de oración en el Circo Máximo de Roma, en vísperas de la beatificación el 1 de mayo.

El Vaticano dio a conocer el martes los detalles sobre las ceremonias, que se anticipa atraerán a unas 300.000 personas a la Ciudad Eterna en viajes por tren, avión y barco. Se planea levantar ciudades de carpas en dos sitios en las afueras de la ciudad en el caso de que escaseen las habitaciones de hotel.

Ocho templos en el centro histórico de Roma permanecerán abiertos toda la noche del 30 de abril al 1 de mayo para una noche de oración reminiscente de los actos culturales de toda una noche que Roma y muchas otras ciudades organizan, dijo el cardenal Agostino Vallini, vicario papal para la diócesis de Roma que organiza muchos de los actos.

Se anticipa que la basílica de San Pedro mantendrá sus puertas abiertas la noche del 1 de mayo para los feligreses que quieran orar frente a la tumba de Juan Pablo II, que para la ocasión será trasladada de las grutas subterráneas a la basílica.

La tumba reposará permanentemente en una capilla justo al trasponer la entrada de San Pedro, para mejor acceso de los fieles, desplazando los restos del papa Inocencio XI, que será trasladado más lejos, dijo el vocero vaticano Federico Lombardi.

La tumba de Juan Pablo II no será abierta, como se hizo recientemente con la del papa Juan XXIII después de su beatificación en el 2000, en parte debido a que sólo han pasado seis años desde su muerte, aclaró Lombardi.

Los organizadores dijeron que el costo de la beatificación, de 1.200.000 euros, es sufragado por patrocinadores privados que también donan agua, bocadillos y fruta para los peregrinos.

"La motivación fue respetar el momento difícil por el que atraviesa Italia y no solicitar fondos públicos", aclaró Vallini. 

 

El papa elogia a Juan Pablo II

El Vaticano, 21 de Abril de 2011.- El papa Benedicto XVI elogió cálidamente a su predecesor Juan Pablo II en su sermón de Jueves Santo, días antes de su beatificación prevista para el 1 de mayo.
El pontífice dijo que "por toda la vergüenza que sentimos por nuestros fracasos" el mundo no debe olvidar lo que calificó de radiantes ejemplos de fe, tales como Juan Pablo II.
Benedicto mencionó a Juan Pablo después de reflexionar en su homilía en la Basílica de San Pedro sobre cómo la gente de occidente parece estar cansada de su fe y aburrida con sus tradiciones cristianas.
El jueves por la noche el papa lavará los pies a 12 sacerdotes en un ceremonia que simboliza la humildad y que conmemora la Ultima Cena que Jesucristo compartió con sus 12 apóstoles.

 

 

Santos de la Iglesia Católica Infografía EFE

 

El 22 de octubre será el Día de Juan Pablo II

La festividad litúrgica del inminente beato Juan Pablo II se celebrará el día 22 de octubre, aniversario del comienzo de su pontificado, decidió la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, que preside el cardenal español Antonio Cañizares.

Las celebraciones serán en la diócesis de Roma y en Polonia, la primera debido a que fue obispo de la Ciudad Eterna y Polonia porque es su país natal, precisó el decreto emanado por el dicasterio vaticano, según reportaron agencias de noticias internacionales.

Está previsto que Juan Pablo II sea proclamado beato el 1 de mayo próximo.

Aunque el Vicariato de Roma pidió al comienzo de la causa de beatificación que se le concediera “culto universal” por ser un caso que supera el lugar donde nació y donde ejerció, sólo se le ha concedido el culto privado, local, como corresponde a todos los beatos.

La Iglesia admite para el beato el “culto privado”, es decir, en la zona donde nació o ejerció su labor, mientras que al santo se le reconoce el culto universal y es modelo público para todos los creyentes.

No obstante, y teniendo en cuenta ese carácter excepcional, reconocido por toda la Iglesia, la congregación que preside Cañizares ha dispuesto que el año siguiente a la beatificación, es decir hasta el 1 de mayo de 2012 se podrá celebrar un domingo una misa en honor del nuevo beato “en lugares significativos”, que determinará la diócesis donde se oficie la misa.

El Vaticano instó a los fieles a a que viajen a Roma para ver la beatificación del fallecido Papa Juan Pablo II, el 1 de mayo.

“Los invito a todos a venir. Roma está preparada. No tengan miedo a venir o de invitar a la gente”, dijo el padre Caesar Atuire.

El féretro de Juan Pablo II será desenterrado para su veneración

El féretro de Juan Pablo II será desenterrado para su veneraciónRoma, 5 de Abril de 2011.- El ataúd que contiene los restos de Juan Pablo II será sacado de su tumba el 29 de abril, en las Grutas Vaticanas y colocado el 1 de mayo delante del Altar de la Confesión de la basílica de San Pedro, para que los fieles puedan venerarlo tras ser beatificado por Benedicto XVI.

Una vez fuera de la tumba, el ataúd será colocado sobre un catafalco cubierto con una tela blanca delante de la monumental tumba de San Pedro, en las Grutas Vaticanas, donde permanecerá hasta la mañana de 1 de mayo, pocas horas antes de que comience la ceremonia de beatificación, según precisó el portavoz vaticano, Federico Lombardi.

Las Grutas Vaticanas (cripta) permanecerán cerradas al público los días 29 y 30 de abril y primero de mayo. El féretro con los restos del Papa, fallecido el 2 de abril de 2005 a los casi 85 años (los cumplía el 20 de mayo) no será abierto, ni el cadáver exhumando, señaló Lombardi.

'No se verá el cadáver de Juan Pablo II', subrayó Lombardi, que dijo que no será exhumando debido al corto espacio de tiempo que hace de su fallecimiento.

Una vez que Benedicto XVI lo haya proclamado beato, en una ceremonia que comenzará a las nueve de la mañana (07.00 gmt) del primero de mayo, el papa Ratzinger acompañado de los cardenales con los que concelebrará la misa, irán en procesión desde la Plaza de San Pedro hasta el interior de la basílica, donde se postrarán ante el féretro y rezarán.

Después, todos los fieles que lo deseen podrán acercarse hasta el féretro para rendir homenaje al Papa que guió a la Iglesia durante casi 27 años (1978-2005) y la introdujo en el tercer milenio.

La basílica de San Pedro estará abierta mientras que dure el flujo de fieles, para permitir que los cientos de miles que se esperan puedan rezar ante el primer pontífice polaco de la historia.

Una vez concluida las celebraciones, el féretro será trasladado a una capilla del templo vaticano, para permitir una mayor afluencia de fieles en el futuro.

Se trata de la capilla de San Sebastián, que está en la parte derecha, entrando a la basílica de San Pedro, entre la que acoge a la 'Piedad', de Miguel Ángel, y la Capilla del Santísimo.

Esta capilla, que ya ha sido restaurada, con nueva iluminación y sonido, guarda actualmente los restos del papa Inocencio XI (1611-1689).

El próximo viernes, una vez cerrada al público la basílica de San Pedro, la urna con los restos de Inocencio XI serán trasladados al Altar de las Transfiguración, en una ceremonia sencilla, presidida por el cardenal arcipreste del templo, Angelo Comastri, y el capítulo catedralicio.

PROGRAMA PARA LA BEATIFICACION DE JUAN PABLO II

Ciudad del Vaticano, 5 de Abril de 2011.- Esta mañana, en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, se presentaron los preparativos y el programa para la beatificación de Juan Pablo II. Intervinieron en la rueda de prensa el cardenal Agostino Vallini, vicario general de Su Santidad para la diócesis de Roma; el padre Federico Lombardi, S.I., director de Radio Vaticano, del Centro Televisivo Vaticano y de la Oficina de Prensa de la Santa Sede; don Caesar Atuire, administrador delegado de la Opera Romana Pellegrinaggi; monseñor Marco Frisina, director de la Oficina Litúrgica del Vicariato de Roma y don Walter Insero, encargado de la Oficina de Comunicaciones Sociales del Vicariato di Roma.

El cardenal Vallini ofreció el programa completo de las tres celebraciones de la beatificación, "fuertemente caracterizada -dijo- por algunos elementos particulares que quieren hacer hincapié en la riqueza de la personalidad del nuevo beato, y el impacto de su pontificado en la vida de la diócesis de Roma y del mundo".

1.- La Vigilia del 30 de abril. (Circo Massimo, de 20 a 22.30 horas).

La celebración se dividirá en dos partes. La primera dedicada al recuerdo de las palabras y los gestos del Papa Juan Pablo II. Seguirá una solemne procesión en la que se entronizará la imagen de María, Salus Populi Romani, acompañada por representantes de todas las parroquias y capellanías diocesanas. A continuación intervendrán algunos estrechos colaboradores del nuevo beato, como el cardenal Stanislaw Dziwisz, que fue su secretario, y Joaquín Navarro-Valls, ex director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede. Hablará también Sor Marie Simon-Pierre, cuya milagrosa curación abrió el camino para la beatificación.

Al final de esta primera parte se cantará el himno "Totus tuus", compuesto para el 50 aniversario de la ordenación sacerdotal de Juan Pablo II. La segunda parte se centrará en la celebración de los Misterios Luminosos del Santo Rosario, introducidos por Juan Pablo II. Después del canto "Abrid las puertas a Cristo", del nuevo beato, intervendrá el cardenal Vicario Agostino Vallini, que sintetizará la personalidad espiritual y pastoral del Papa.

Acto seguido se rezará el Rosario en conexión directa con cinco santuarios marianos. Cada uno de los Misterios estará ligado a una intención de Juan Pablo II. En el santuario Łagniewniki, en Cracovia, la intención será la juventud; en el santuario Kawekamo-Bugando (Tanzania), la familia; en el santuario de Nuestra Señora del Líbano - Harissa (Líbano), la evangelización; en la basílica de Santa María de Guadalupe, de Ciudad de México, la esperanza y la paz de las naciones; en el Santuario de Fátima, la Iglesia. Al final, Benedicto XVI en conexión desde el Vaticano, rezará la oración final e impartirá la bendición apostólica a todos los participantes. Esa noche permanecerán abiertas a la oración las siguientes iglesias: Santa Agnese in Agone, en Plaza Navona; San Marco al Campidoglio; Santa Anastasia; Santíssimo Nome di Gesú all'Argentina; Santa Maria in Vallicella; San Giovanni dei Fiorentini; San Andrea della Valle; San Bartolomeo all'Isola.

2.- Misa de beatificación del 1 de mayo (domingo de la Octava de Pascua o de la Divina Misericordia. Plaza de San Pedro, a las 9 horas, preparación; a las 10, celebración presidida por el Santo Padre).

La solemne liturgia de beatificación estará precedida por una hora de preparación en la que se rezará la Corona de la Divina Misericordia, devoción introducida por Santa Faustina Kowalska, y muy apreciada por el beato Juan Pablo II y acabará con una Invocación a la Misericordia en el mundo, con el canto "Jezu ufamTobie". Seguirá la Santa Misa con los textos del domingo de la Octava de Pascua. Después de la fórmula de beatificación, cuando se descubra el tapiz con el nuevo beato, se cantará el Himno del Beato en latín.

3.- La Misa de Acción de Gracias (lunes, 2 de mayo a las 10.30, en la Plaza de San Pedro, presidida por el secretario de Estado, cardenal Tarcisio Bertone).

La Misa es la primera misa celebrada en honor del nuevo beato. Los textos serán los de la Misa del Beato Juan Pablo II. La celebración será animada por el Coro de la diócesis de Roma, con la participación del Coro de Varsovia y de la Orquesta Sinfónica de Wadowice (Polonia).
El padre Lombardi explicó que el viernes 29 de abril por la tarde se trasladará la tumba del beato Papa Inocencio XI -que se halla en la Capilla San Sebastián de la basílica vaticana-, al altar de la Transfiguración, para dejar su puesto al cuerpo de Juan Pablo II. Esa misma mañana, el féretro del pontífice polaco -que no se abrirá- se trasladará ante la tumba de San Pedro, en las grutas vaticanas. La mañana del 1 de mayo, se llevará ante el altar de la Confesión de la basílica.

Terminada la ceremonia de beatificación, el Papa y los cardenales concelebrantes se dirigirán al altar de la Confesión de la basílica y rezarán unos instantes ante el cuerpo del nuevo beato. A partir de esa tarde, las personas que lo deseen podrán venerar los restos de Juan Pablo II.
Don Walter Insero presentó a continuación el nuevo proyecto "centinelas digitales", en recuerdo de las palabras del pontífice polaco a los jóvenes en la Jornada Mundial de la Juventud de 2000 en Roma: "Veo en vosotros a los "centinelas de la mañana".

A través del portal ya conocido "Pope2You" del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, se podrán enviar "postales digitales" con frases extraídas de los discursos de Juan Pablo II a los jóvenes en diferentes idiomas.

Podrán servir como tarjetas de invitación para animar a muchos a venir a Roma a la beatificación. Además, desde este portal se podrán seguir todas las celebraciones previstas (Vigilia, misa de beatificación, misa de acción de gracias).

Esta iniciativa, realizada en colaboración con Radio Vaticano, el Centro Televisivo Vaticano y la Oficina para las Comunicaciones Sociales del Vicariato de
Roma, está dirigida por un grupo de jóvenes voluntarios de Roma, algunos seminaristas de colegios presentes en la ciudad, que ofrecen la traducción en varios idiomas y por amigos de otros continentes. 

Promete Vaticano “tiempos rápidos” para canonización Juan Pablo II

El Vaticano, 23 de Marzo de 2011.- El prefecto para las Causas de los Santos del Vaticano, Angelo Amato, prometió hoy “tiempos rápidos” para que sea elevado a santo Juan Pablo II, cuya beatificación está prevista para el 1 de mayo próximo.

En declaraciones a la prensa, tras participar en la presentación de un libro en la sede de la Radio Vaticana, el cardenal aclaró que, además de rápido, el proceso camino a los altares de Karol Wojtyla será “riguroso”. Reveló la existencia de varios “presuntos milagros” atribuidos a la intercesión del difunto Papa en diversos países del mundo y recordó que sólo sería necesario confirmar uno de ellos para asegurar la canonización.

“Nosotros tenemos mensajes de todo el mundo de grandes gracias. Ahora corresponde a la postulación elegir una, hacer un discernimiento y ver, siempre con la ayuda de especialistas, médicos y científicos, cuál milagro podría ser elegido”, indicó. “La causa aunque tuvo un carril preferencia, fue seguida con gran atención y gran escrutinio de procedimiento, incluso porque la presión mediática hacía que no pudiese ser conducida en modo superficial sino en modo adecuado a la personalidad del futuro beato”, anotó.

Amato insistió que el caso siguió un camino “muy, pero muy cuidado. Pero también rápido. “Rapidez no significa apuro o superficialidad, más bien gran profesionalidad en el proceso”, ponderó.

Juan Pablo II será beatificado el próximo 1 de mayo, luego de seis años y un mes de su muerte. Se trata del camino a los altares más veloz en la historia moderna de la Iglesia católica. La madre Teresa de Calcuta fue beata seis años y dos meses después de fallecer. Luego de la aprobación de las “virtudes heroicas” de Wojtyla en diciembre de 2009, El Vaticano estudió un “milagro”, la curación inmediata, completa, duradera e inexplicable de una monja francesa de la enfermedad del mal de Parkinson. Una comisión de médicos, un grupo de teólogos y otro de cardenales estudiaron el caso, llegando a la conclusión que la religiosa sanó gracias a las oraciones que ella y sus compañeras de congregación dirigieron a la memoria de Juan Pablo II. Ese “milagro” aseguró la beatificación del Papa. Para su reconocimiento como santo será necesario comprobar la veracidad de otra curación milagrosa.  

Benedicto XVI hace historia al beatificar a su antecesor

La beatificación de Juan Pablo II es un evento histórico sin precedentes, ya que en los últimos 10 siglos de la Iglesia católica ningún Papa proclamó beato a su predecesor, como ocurrirá el próximo 1 de mayo, cuando Benedicto XVI eleve a la gloria de los altares a Karol Wojtyla

S.S.Juan Pablo II durante su visita a Venezuela en 1985 en Ciudad Bolívar

La beatificación de Juan Pablo II es un evento histórico sin precedentes, ya que en los últimos 10 siglos de la Iglesia católica ningún Papa proclamó beato a su predecesor, como ocurrirá el próximo 1 de mayo, cuando Benedicto XVI eleve a la gloria de los altares a Karol Wojtyla.

Así lo resaltó ayer el diario vaticano L’Osservatore Romano, que señaló que hay que remontarse a la Edad Media para encontrar casos más o menos similares.

El vespertino recuerda que Pietro de Morrone, el eremita que fue elegido papa con el nombre de Celestino V en 1294 y renunció al Solio Pontificio varios meses después, fue proclamado santo en 1313, 20 años después de la muerte, pero por su tercer sucesor.

La santidad de León IX (1002-1045) y de Gregorio VII (1020-1085) sí fue reconocida inmediatamente después de sus fallecimientos.

El último papa proclamado santo fue Pío X (1835-1914), que fue canonizado en 1954, ya en los tiempos modernos.

El número de papas que han sido santificados a lo largo de la historia se eleva a 78, incluido el apóstol Pedro, y otros 10 fueron beatificados.

Prácticamente, todos los obispos de Roma subieron a los altares hasta el siglo VI, entre ellos San Dámaso I (366-384), el único papa de origen español elevado a la gloria de los altares.

A partir de ese siglo descendió el número de pontífices proclamados santos, destacando Gregorio I, "El Magno”, cuyo papado se extendió entre el año 590 y el 604 y que es considerado uno de los doctores de la Iglesia.

Haciendo memoria

Los vicarios de Cristo que subieron a los altares fueron menos en los siglos siguientes. De hecho, durante la Edad Media, sólo fueron santificados dos papas en el siglo XI (León IX y Gregorio VII) y uno en el siglo XIII (Celestino V).

Pío V fue el único santificado del Renacimiento y en su papado (entre 1566 y 1572) tuvo lugar la victoria cristiana en la batalla de Lepanto y excomulgó a la reina Isabel I de Inglaterra.

Desde entonces hay que remontarse al pasado siglo, cuando fue santificado Pío X. El primer papa beato fue Víctor III, cuyo pontificado solo duró algo más de año, de 1086 a 1087.

Su sucesor, Urbano II, también fue beatificado al igual que Eugenio III (s.XII), Gregorio X (s. XIII), Inocencio V (s. XIII), Benedicto XI (s. XIV), Urbano V (s. XIV) e Inocencio XI (s. XVII).

Pío IX y Juan XXIII son los dos últimos papas beatos, ambos beatificados por Juan Pablo II el 3 de septiembre de 2000.

El primero de ellos ejerció su pontificado entre 1846 y 1878 -el segundo más largo de la historia- y proclamó los dogmas de la Inmaculada Concepción de María, en 1854, y la infalibilidad del Papa durante el Concilio Vaticano I, en 1870.

Juan XXIII (Angelo Giuseppe Roncalli), también conocido por “el Papa Bueno”, ocupó la silla de San Pedro entre 1958 y 1963 y dos años después de su muerte quisieron hacerle santo por aclamación durante el Concilio Vaticano II, que él había convocado.

En proceso

Actualmente se encuentra abierto el proceso de beatificación de Pío XII (1939-1958) y Pablo VI (1963-1978).

Juan Pablo II adelantará a los dos anteriores y será elevado a la gloria de los altares sin que el proceso para su beatificación tuviera que esperar a los cinco años de su muerte, como contempla la normativa vaticana.

Aunque Benedicto XVI decidió al principio de su pontificado no oficiar ceremonias de beatificaciones y sólo de canonizaciones, de nuevo hará una excepción y proclamará beato a Karol Wojtyla, confirmó hoy el Vaticano.

En septiembre del pasado año también proclamó beato, durante su visita al Reino Unido, al cardenal John Henry Newman (1801-1890), un converso del anglicanismo, considerado uno de los “padres espirituales” del Concilio Vaticano II y un reconocido intelectual que ha influenciado en su formación.

Todo listo

AP. Expertos en el control de multitudes acuden a Roma a fin de facilitar la recepción de unos dos millones de peregrinos que se anticipan para la beatificación del papa Juan Pablo II el 1 de mayo. En esa fecha la ciudad todavía tendrá numerosos turistas por la semana de Pascua.

No se necesitan entradas ni invitaciones y todos los que quieran podrán presenciar la beatificación del pontífice nacido en Polonia, el paso anterior a una posible santificación, dijo el sábado un vocero del Vaticano, el prelado Ciro Benedettini.

"No calculamos la cantidad de gente que vendrá", agregó. Pero versiones de prensa dicen que las autoridades en Roma planean la llegada de dos millones de peregrinos.

Recordando: Juan Pablo II visita Maracaibo

A las 3:53 de la tarde del 26 de enero de 1985, el papa Juan Pablo II pisaba por primera vez suelo venezolano.

Más de 50 países alrededor del mundo fueron testigos de este acontecimiento.
A su llegada fue recibido por el entonces presidente Jaime Lusinchi. Miles de personas se congregaron y acompañaron al Sumo Pontífice en la ruta Maiquetía-Caracas.

La agenda del Vicario de Cristo se inició con una visita oficial a Miraflores, seguida de una reunión con las autoridades eclesiásticas del país en la Nunciatura Apostólica.

Juan Pablo II en 1985 durante la celebración de la Santa Misa en la Universidad del Zulia, antiguo Aeropuerto Grano de Oro, con la presencia de La Tablita con la imagen de la Virgen de Chiquinquirá a sus espaldas. Foto: El Universal La tarde del 27 de enero de 1985 fue especial para Maracaibo. La ciudad estaba alborotada, emocionada por la visita del Papa Juan Pablo II, que por primera vez pisaría tierra zuliana.

En el Aeropuerto Internacional La Chinita estaba armado el protocolo para su bienvenida. Desde antes que aterrizara en avión de la desaparecida Viasa, ya el país entero disfrutaba de la cadena de radio y televisión en la voz del locutor Federico Núñez Sandoval.

"Ya el avión está haciendo las maniobras para el aterrizaje", describía el locutor.  Autoridades militares, civiles y políticas estaban en la rampa de llegada. Decenas de personas de los comités de seguridad y eclesiástico bajaron primero que el Santo Padre.

Con una gran sonrisa en su angelical rostro descendió las escaleras, adornadas con lazos amarillos. Una vez en tierra, lo rodearon decenas de personas para saludarlo. El tiempo era oro, de inmediato se dirigió hasta el sector Grano de Oro para oficiar una solemne misa, ante miles de personas.

Ruta de paz

A bordo del Papa Móvil hizo el recorrido por la Circunvalación 2. "El vehículo especial iba a una velocidad muy discreta. El gentío que había en la calle tenía oportunidad de verlo, saludarlo y él les retribuía el cariño. Habían muchas pancartas", recuerda el sacerdote Eduardo José Ortigoza, miembro del comité arquidiocesano.

La transitada vía marabina estaba abarrotada. Todos querían ver al Papa. "Tenía dos meses de embarazo y a pesar de esto me fui para la Circunvalación 2 a esperar que pasara el Papa, era imposible acercarse hasta la orilla de la carretera porque había mucha gente, pero vi cuando pasó el Papa Móvil, fue un instante muy rápido, se sentía una gran paz, se me erizó la piel", rememoró Rita Finol.

Familias enteras hicieron lo mismo, trataron de buscar la mejor ubicación para conocer al "Papa Peregrino". "Me fui a la pared del Hipódromo (donde está Galerías) con toda mi familia, fue una emoción muy grande, nos pasó muy cerca, le gritábamos que muchas gracias por venir a Maracaibo. Eso nunca se va a borrar de mi mente", contó Thaís Pulgar.

Las personas apostadas a ambos lados de la vía le lanzaban rosas al Papa y levantaban pañuelos blancos, como símbolo de unión y paz.

Dos horas santas

El recorrido final fue hasta detrás del estadio "Pachencho" Romero, en el Polideportivo, donde estaba armado el enorme escenario en el que Su Santidad ofició la misa.

"La ceremonia comenzó como a las 5.00 de la tarde y culminó pasadas las 7.00 de la noche. La coral estuvo formada por unas 500 personas, de los coros de Niños Cantores, Orfeón de maestros, de la Universidad del Zulia, todo estuvo muy bien organizado", agregó el padre Ortigoza.

La multitud llegó hasta el "Poli" y sus adyacencias. En terrenos de la Facultad de Humanidades de LUZ había feligreses y las palabras de Su Santidad se escuchaban a la perfección. "Habían parlantes por todos lados", dijo José Rojas, quien escuchó la eucaristía desde esta área universitaria y al llegar a su casa encendió el televisor para ver la transmisión de la visita del Papa en la ciudad.

Otra vía 

Al terminar la misa, se dirigió a la Arquidiócesis de Maracaibo, donde pernoctaría esa noche. En el Papa Móvil se paseó por las avenidas 5 de julio y el Milagro.

Esta vez el recorrido fue más rápido, pero de igual forma los marabinos le pedían la bendición desde las aceras, esto le llamó mucho la atención y precisamente le dejó un recuerdo especial de Maracaibo.  "En Maracaibo piden mucha la bendición´, le dijo en una oportunidad el Papa a Edgar Peña Parra, nuncio apostólico, quien aseguró que Su Santidad se quedó sorprendido por este hábito que veía tan común en los zulianos.

Al entrar en el Palacio arzobispal, que presidía Monseñor Domingo Roa Pérez, cenó en privado: "Algo muy ligero, una fruta", señaló el párroco Eduardo Ortigoza. Después compartió un rato con los sacerdotes y personal de las comitivas de la arquidiócesis.

Un grupo de jóvenes le llevó serenata. "Se asomó al balcón y escuchó los cantos, los adolescentes le pedían que no se marchara, él les dio la bendición y les dijo ´el papa tiene que dormir´", recuerda José Rojas, quien no se perdió detalles a través del televisor.

Tempranito

El "Papa peregrino" descansó en una cómoda habitación acondicionada para él en la Arquidiócesis. Este recinto se conserva intacto. Aún tiene la huella de su cabeza que dejó en una de las almohadas.

Al día siguiente se levantó temprano, antes de las 6.00 de la mañana. Rezó en la capilla de este edificio y en ese lugar donde se arrodilló colocaron un placa en la que se lee: "Hincado desde aquí oró SS Juan Pablo II el 28 de enero de 1985".

A las 8.00 de la mañana se despidió de Maracaibo y su gente, dejando muchas bendiciones y a un pueblo enormemente agradecido por su inolvidable visita. 

Como un museo

La habitación en la que durmió Su Santidad en la Arquidiócesis la conservan como una reliquia. Está ubicada en el segundo piso. Es amplia, tiene dormitorio, estudio y baño. La cama matrimonial aún tiene el mismo acolchado color crema, la almohada refleja la marca de su cabeza. Las pantuflas marrones están frente a la cama, en el baño está la toalla, el jabón y la bata de baño que usó.

En el estudio un maniquí luce su indumentaria: solideo papal, casulla, estola, alba y cíngulo. En el escritorio aún está la liturgia de la palabra de la misa que ofició en el "Polideportivo". En esta habitación dejó olvidado un frasco de mermelada que le obsequió el estudiante Javier Domínguez Arrúe.

"Cuando llegué a trabajar aquí en marzo de 1985, este cuarto aún olía a Papa, se hacían grandes colas porque todo el mundo quería venir y ver donde durmió el Papa", señaló Nancy Briceño, encargada de limpieza.

Monseñor Ubaldo Santana, informó que "tenemos un tesoro, el único lugar donde durmió el Papa, ahora vamos a tener más visitantes para esta habitación, todos desearán reconectarse con ese acontecimiento". Las visitas son de 8.00 de la mañana a 12.30 del mediodía.

Reconocimiento de LUZ

En diciembre de 2004 Leonardo Atencio, rector de LUZ, viajó al Vaticano para entregarle al Papa Juan Pablo II el Doctorado Honoris Causa de esta alma mater. Atencio fue en compañía de otras autoridades de LUZ, el gobernador Manuel Rosales y Monseñor Ubaldo Santana. "Tuve el privilegio de entregárselo en sus manos, me arrodillé frente a él, ese momento es uno de los más grandes que he tenido en mi vida y uno de los mejores como rector de LUZ". 

SANTA MISA EN MARACAIBO
HOMILÍA DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II
Domingo 27 de enero de 1985

 
“Señor, enséñame tus caminos, instrúyeme en tus sendas: / haz que camine con lealtad; enséñame, / porque tú eres mí Dios y Salvador” (Ps. 24, 4 s.).

Señor arzobispo, hermanos obispos, autoridades, queridos hermanos y hermanas de Venezuela:


1. Con las palabras del Salmo apenas escuchado, doy profundas gracias a Dios, al Dios uno y trino, porque los habitantes de estas tierras del Zulia y de toda Venezuela han acogido la Palabra de la fe traída hace casi cinco siglos por los mensajeros del Evangelio; porque han seguido los caminos del Señor, y porque reconocen en Cristo a su Dios y Salvador.

Nuestra acción de gracias al Altísimo se renueva por la presencia entrañable entre vosotros de la Madre de Cristo, la Virgen Santa de Chiquinquirá, Patrona del Zulia, a quien los habitantes de esta zona llamáis con gran cariño “la Chinita”. Ella, con los rasgos autóctonos de su imagen venerada, preside nuestro encuentro. Ella nos instruye en las sendas del Señor (Cf.. Ibíd.. 4).

Amaestrados por María, la siempre dócil a la voz del Padre, la Sierva del Señor (Cf.. Luc. 1, 38), vamos a escuchar en esta liturgia la Palabra revelada, que nos ayude a caminar con lealtad por los caminos de nuestro Dios (Cf.. Ps. 24, 5).

En ese espíritu de disponibilidad a la escucha de la enseñanza de lo alto, saludo con afecto al Pastor de esta sede de Maracaibo, arzobispo metropolitano, a los Pastores y fieles de las cercanas diócesis de Cabimas, Machiques y Coro, y a los venidos de Colombia, Honduras, Antillas. Con especial afecto envío mi abrazo de paz, a causa de la situación por la que atraviesan, a las Iglesias de El Salvador y Nicaragua y a sus Pastores aquí presentes. Saludo asimismo a todos vosotros venidos del Zulia y de otras partes de Venezuela. Un saludo que incluye a todas las Autoridades, a los responsables y miembros de la Universidad de Maracaibo, en cuyo “campus” estamos.

2. Hoy, aquí a la orilla del lago de Maracaibo, unidos al Sucesor del Pescador de Galilea, escuchamos la Palabra de Jesús de Nazaret, el maestro del lago de Tiberíades. Son las palabras con las que inaugura su misión mesiánica en Galilea: “Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio” (Marc. 1, 15).

Tales palabras encierran en cierto sentido el programa completo “educativo” y “catequético” que el Señor Jesús desarrollará durante su vida pública. El programa que de El recibirá como herencia la Iglesia, y que habrá de continuar hasta el fin de los siglos. A tal efecto, Cristo recurre al ministerio de sus Apóstoles y Sucesores.

Escoge para ello a Doce, que formó con mimo en su escuela a lo largo de un trienio. En la lectura de esta Misa, el Evangelista San Marcos evoca la llamada de los dos primeros, los pescadores Simón y su hermano Andrés que llama al apostolado: “Venid y os haré pescadores de hombres. Al instante dejaron las redes y lo siguieron” (Ibíd.. 1, 17-18). A renglón seguido figura la vocación de otros dos hermanos, Santiago y Juan: “Los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon con él” (Marc. 1, 19-20).

Jesús de Nazaret busca desde el principio a los hombres, a los que quiere confiar un día su Evangelio. Ellos entraron poco a poco en el misterio de Cristo, comprendieron que el tiempo se había cumplido, que el reino de Dios estaba cercano, y se entregaron a la gran obra de la evangelización, la obra de la educación y de la catequesis en la fe. Enseñados por Jesús se convierten en maestros al servicio de Cristo Maestro.

3. Esta obra está unida, desde el principio y en su misma base, con la conversión del hombre a su Dios.
El precepto de Cristo: “convertíos”, impone por parte del sujeto una mutación profunda de mente y voluntad, para rechazar el mal cometido y volver sinceramente ala ley del Señor. Dios quiere que los hombres participen en su reino; por eso pone determinadas exigencias.

Un testimonio elocuente de ello lo tenemos en la primera lectura de hoy, tomada del Antiguo Testamento. Nos la ofrece el Profeta Jonás. Dios lo manda a Nínive, la gran ciudad sumida en el pecado. Jonás proclama a gritos, durante todo el día, la amenaza del Señor: “Dentro de cuarenta días Nínive será destruida” (Ion. 3, 4). Esta amenaza de Dios es acogida como una llamada a la conversión. Y la ciudad no fue insensible a la voz de lo alto: “Creyeron en Dios los ninivitas, proclamaron el ayuno y se vistieron de saco grandes y pequeños” (Ibíd.. 3, 5). Ante esa penitencia, el fruto salvífico no se hizo esperar: “Se compadeció y se arrepintió Dios de la catástrofe con que había amenazado a Nínive y no la ejecutó” (Ibíd.. 3, 10).

4. Fe y conversión están íntimamente unidas, como lo vemos en el pasaje del Profeta Jonás y como nos indica también el Evangelio de San Marcos que hemos escuchado.

A través de las lecturas de la liturgia de este día, en el marco del Sacrificio eucarístico, queremos fijarnos hoy en el tema tan importante de la educación y la catequesis, que corresponden a necesidades y funciones esenciales de la Iglesia en Venezuela.

En la Palabra revelada está, efectivamente, la vida divina encarnada en el Verbo del Padre, en Cristo. Su mensaje es el objeto de nuestra fe, la razón de nuestra esperanza y la meta de nuestro amor. En esa capacidad y deber de la educación y de la catequesis, para acoger en su centro el mensaje íntegro de Jesús, está la esencia de su misión en campo religioso.

La fe en el Evangelio y, a través de él, en Cristo que lo proclamó, conlleva un conocimiento que trasciende en mucho el horizonte de la ciencia, pero sin romper jamás con ella. De ahí deriva su influjo en campo educativo, hasta el punto de que no sería integral una educación cerrada al Evangelio en sus programas; como tampoco se concibe un Evangelio desprovisto de valor educativo.

Ese reflejo del Evangelio en el proceso educativo no afecta solamente al discípulo, sino que alcanza también al catequista, en cuanto maestro, educador de la fe. En efecto, Marcos, que abre su narración evangélica con el precepto: “Creed en el Evangelio”, cierra su libro con otro imperativo simétrico: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura” (Marc. 16, 15).

Por eso, aquí en Maracaibo, queremos reflexionar sobre los compromisos prácticos que llevan consigo esos dos mandamientos del Señor. Ellos nos señalan la gran incidencia de la evangelización en el futuro del proceso educativo en Venezuela, para que los hombres y mujeres de este país puedan de verdad caminar por las sendas del Señor y seguirlas con lealtad (Cf.. Ps. 24, 4 s.).

5. Hay también una profunda conexión entre educación y Evangelio. Se reclaman e interfieren mutuamente. El Salmista nos lo muestra en el Salmo responsorial al pedir: “Enséñame”, “instrúyeme”, haz que camine en “tus caminos”, en “tus sendas” (Ibíd..). Es una oración que implora la “evangelización educativa” o bien la “educación evangélica”.

Se trata de una realidad que reviste sumo interés, y que en Venezuela, en su contexto latinoamericano, cuenta con un nombre y un programa: la educación evangelizadora (Cfr. Puebla, 1024), en íntima relación con la catequesis educadora de la vida, de todos los aspectos de la vida. Por eso, en la Exhortación Apostólica “Evangelii Nuntiandi”, Pablo VI hizo notar justamente que “entre evangelización y promoción humana - desarrollo y liberación - existen vínculos profundos” (PAULI VI Evangelii Nuntiandi, 31). Y es que el Evangelio, no obstante su trascendencia, busca la perfección de todas las dimensiones del hombre, sin olvidar su situación concreta en el mundo y en la historia.

La educación evangelizadora, que aplicada concretamente a los jóvenes fue una de las grandes opciones de Puebla, está llamada a renovar, en el ámbito escolar, la enseñanza de la verdad revelada; y en terreno de la catequesis, la experiencia de vida divina, sobre todo sacramental, en la parroquia. Ni que decir tiene que la educación evangelizadora ha de comenzar en la familia, que es escuela básica e iglesia doméstica.

Esa educación evangelizadora halla su ambiente ideal en la escuela católica, donde el maestro puede vivir en fidelidad perfecta su cometido profesional y su vocación apostólica. Ahí tienen un cometido importante los religiosos consagrados a la misión educativa —una misión que no ha perdido su vigencia—; como hallan un espacio providencial los laicos para su testimonio específico de vida evangélica y de formadores en la fe.

Pero la educación evangelizadora no ha de circunscribirse al ámbito de la escuela confesional. Ha de hacerse presente en todas sin distinción. Por ello la “Catechesi Tradendae” expresa la esperanza de que, en base a los derechos inalienables de la persona humana y de las familias, los poderes públicos dejen espacio suficiente, a fin de que “los alumnos católicos puedan progresar en su formación espiritual con la aportación de la enseñanza religiosa que depende de la Iglesia” (IOANNIS PAULI PP. II Catechesi Tradendae, 69).

Ni que decir tiene que la educación evangelizadora ha de llegar al mundo de la comunicación social, que es una inmensa escuela paralela, tan frecuentada por los jóvenes, y no siempre con suficientes garantías educativas en campo humano y religioso.
El esfuerzo de formación en la fe impone medidas concretas para que no se desvirtúe una decisión que pudiera ser providencial: evangelizar la cultura. Llevar el Evangelio a todas las formas de la educación juvenil significa incrementar cristianamente las células germínales del mundo y de la Iglesia del futuro. Significa también, a todos los niveles, abrir grandes posibilidades de penetración de la Verdad y de poner las fuerzas dirigentes de la sociedad al servicio del Evangelio y de la causa del hombre.

Puedo anunciar esto en un campus de la Universidad, porque también en la Universidad se debe abrir espacio para penetrar el Evangelio. El Señor ha dicho: “Id y predicad a todas las gentes”. Y eso se ha de aplicar también ala Universidad. Esta es un ente muy importante.

Yo quiero una buena relación con todas las ciencias —Universitas scientiarum et nationum—, pero hay que hacerlo a la luz de la fe.
Por eso hay que agotar todas las posibilidades que se ofrecen a la Iglesia en campo de educación y catequesis, que tienen tantos lazos comunes. En efecto, la catequesis misma es una educación “hacia la fe”, para educar luego al hombre “en la fe” y llevarlo a la medida de la plenitud en Cristo; para conducir a ese hombre “por medio de la fe” ala vida cristiana, a la vida “según la fe”, a la vida digna del hombre, en la que camine con lealtad por las sendas del Señor (Cf.. Ps. 24, 5).

6. La calidad evangélica de la educación ha de garantizarse mirando al ejemplo supremo, el del Hijo de Dios, que en el seno de la Familia de Nazaret crecía en edad, en sabiduría y en gracia, delante de Dios y de los hombres.

Por otra parte, mis queridos hermanos y hermanas, sabemos que los frutos de la educación evangelizadora dependen en gran medida de la calidad de los educadores. Se impone, por tanto, incrementar el esfuerzo vocacional y cuidar con predilección la formación adecuada de los formadores; para que reciban la fe con humilde docilidad y la transmitan fielmente, como el gran don de la bondad de Dios que llama sin cesar al camino recto: “Acuérdate de mí con misericordia, por tu bondad, Señor. El Señor es bueno y recto, y enseña el camino a los pecadores”( Ps. 24, 6-8). Esto presupone una constante conversión. Porque la educación comporta la transformación del hombre viejo y el hacer fructificar los talentos que el hombre recibe de la naturaleza y de la gracia.

Nos lo recuerda el Salmista en el texto de esta Misa: “Señor, tu ternura y tu misericordia son eternos”, “el Señor enseña el camino a los pecadores; hace caminar a los humildes con rectitud” (Ps. 26, 6.8.9; cfr. S. IOANNIS CHRYSOSTOMI In Matth. hom., 14, 2).

7. La liturgia de este día, hermanos marabinos y venezolanos, pone oportunamente en nuestros labios la plegaría del Salmista. Es también nuestra oración, que implora de Dios, en primer lugar, la Verdad. “Señor, guíame en tu verdad, enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador” (Ps. 24, 5).
La liturgia pide asimismo a Dios que ayude al hombre, a nosotros, a superar el pecado por medio de la gracia: “Recuerda, Señor, que tu ternura y misericordia son eternas. De los pecados de mi juventud no te acuerdes; acuérdate de mí con misericordia” (Ibíd.. 6-7).

Dios quiere, pues, educarnos con la bondad, con el amor. Tal aspecto de la educación se revela como un programa para la catequesis. Este programa ha de ser bien enraizado en la misión de la Iglesia en esta tierra venezolana, para que pueda dar sus frutos. Esa es una empresa de toda la Iglesia. Es indispensable contar en ello con la aportación de todos, cada uno según sus posibilidades y responsabilidad eclesial.

8. “El Señor es bueno y es recto / y enseña el camino a los pecadores; / hace caminar a los humildes con rectitud, / enseña su camino a los humildes” (Ps. 24, 8-9).
Jesucristo, Hijo de Dios y Señor de nuestra salvación, desde hace cinco siglos enseña “el camino” a los habitantes de esta tierra. Lo ha hecho por medio de los misioneros, los sacerdotes, los religiosos y religiosas de tantas órdenes y congregaciones; lo ha hecho a través de la familia, que a la luz del Evangelio ha ido haciéndose progresivamente cristiana. En ese cometido, educación y catequesis han ido unidas.

Hoy, en los umbrales del V centenario de la evangelización, la Iglesia en Venezuela quiere empeñarse en esta obra salvadora, como tarea fundamental de su misión.

Quiere hacerlo en sus 29 diócesis y vicariatos, entre los más de 16 millones de venezolanos, en las grandes regiones del centro, de oriente y occidente, con sus 20 Estados —empezando por este del Zulia—, en los dos Territorios Federales, el Distrito Federal y las Dependencias Federales con sus 72 islas del Caribe. Quiere hacerlo en la costa, en los Andes, en esta depresión del Lago de Maracaibo, en los Llanos, en la Gran Sabana, en la Selva; entre los descendientes de los aborígenes aruacos o caribes y del resto de la población, entre los dedicados a la agricultura, a la artesanía, a los servicios, a la industria o a la explotación petrolera.

Quiere hacerlo en el seno de la moderna sociedad, que experimenta grandes transformaciones humanas y profesionales. Las que han llevado de las antiguas actividades agrícolas-recolectoras, de cazadores y pescadores, ala actual actividad de la industria petrolera que por sí sola aporta más del 90 por ciento del presupuesto nacional. Ello plantea no pocos retos, que la Iglesia quiere acoger con la revisión y renovación de sus métodos educativos y catequéticos.

La Iglesia en Venezuela tiene la certeza de que el Señor “es bueno y recto”, por eso “enseña el camino” a los pecadores. Este es el camino del Evangelio de Jesucristo. Por eso toda la Iglesia: obispos, sacerdotes, familias religiosas, laicos, desea convertirse en una gran comunidad que catequiza y a la vez es catequizada (Cfr. IOANNIS PAULI PP. II Catechesi Tradendae, 45). Que educa y es educada.

¡Qué gran misión la de educar al hombre! Hacerle ver los caminos por los que él puede realizarse a sí mismo en la verdad y en el amor, que son los caminos de Cristo.

Por algo decía el Crisóstomo: “No hay arte superior a éste. Porque, ¿qué hay de comparable a formar un alma y plasmar la inteligencia y el espíritu de un joven? El que profesa esta ciencia, con más escrúpulo ha de proceder que cualquier pintor o escultor en su obra” (S. IOANNIS CHRΥSOSTOMI In Matth. hom., 59, 7).

Junto con vosotros, queridos hermanos y hermanas, quiero poner esta gran misión, de la que depende el futuro eterno de cada uno y de todos, en las manos de María, la Madre y Señora de Chiquinquirá.
“Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio”.
Creed. Y realizad vuestra fe en la vida de cada día. Amén. 

Juan Pablo II subirá a los altares terrenos: El 1 de mayo será beatificado

Foto: ReutersCiudad del Vaticano, 14 ene (EFE).- Seis años y un mes después de su muerte, el papa Juan Pablo II (1920-2005) será elevado a la gloria de los altares el próximo 1 de mayo, después de que hoy su sucesor, Benedicto XVI, promulgara el decreto por el que se reconoce un milagro por su intercesión.
Juan Pablo II será beatificado el domingo festividad de la Divina Misericordia, instituida por él mismo para honrar el culto impulsado por santa Faustina Kowalska, una religiosa de la que se consideraba discípulo y que es conocida como la santa Teresa de Jesús polaca

El papa Wojtyla falleció el 2 de abril de 2005, en la vigilia -aquel año- de la Divina Misericordia. El portavoz vaticano, Federico Lombardi, precisó hoy que no se ha elegido esa fecha para la beatificación, ya que este año cae en Cuaresma, periodo poco apto para una ceremonia de este tipo.
El milagro que lleva a Karol Wojtyla a los altares es la curación inexplicable para la ciencia de la monja francesa Marie Simon Pierre, de 51 años, que padecía desde 2001 Parkinson, la misma enfermedad que tuvo el primer papa polaco de la historia.
Varios meses después de la muerte de Wojtyla, la monja, que le rezaba continuamente, se curó de la enfermedad. Hoy dijo que le lleva siempre en el corazón y que nunca le abandona.

Aunque hay catalogados 251 supuestos milagros por su intercesión, el postulador de la causa, el sacerdote polaco Slawomir Oder, eligió la curación de la monja.

Benedicto XVI firmó hoy el decreto durante la audiencia que concedió al prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, Angelo Amato, que le entregó toda la documentación del proceso, una vez que el pasado día 11 los 30 purpurados y obispos que forman ese dicasterio aprobaran el milagro.

El proceso se abrió el 28 de junio de 2005 y comenzó en Roma, ciudad en la que murió y de la que fue obispo durante 26 años y medio.
La causa se abrió por deseo de Benedicto XVI, sin esperar a que transcurrieran cinco años de su muerte, como establece el Código de Derecho Canónico y como ocurrió con la Madre Teresa de Calcuta, a la que beatificó seis años y dos meses después de su muerte.

El anuncio fue acogido con gran alegría en el mundo católico, donde aún sigue vivo el grito “santo súbito” (santo ya) que decenas de miles de personas corearon aquel 8 de abril de 2005 durante el funeral.

La congregación para la Causa de los Santos subrayó hoy que Benedicto XVI dio luz verde al proceso sin esperar el tiempo establecido ante “la imponente fama de santidad” de Juan Pablo II “tanto en vida como después de muerto”.

La llamada “fábrica de los santos” agregó en una nota que han sido respetados “escrupulosamente” todos los pasos exigidos por la normativa de la Iglesia.
El portavoz Lombardi agregó que todo el proceso se ha seguido “al detalle”, sin dejar nada sin comprobar.

Lombardi salió al paso de las críticas que se hacen a Juan Pablo II de haber supuestamente “encubierto” al fundador de los Legionarios de Cristo, el cura pederasta mexicano Marcial Macie.

El portavoz señaló que se indagó a fondo y no ha salido nada que involucre a Juan Pablo II con el pederasta y que por respeto a Wojtyla la investigación fue hecha “en profundidad, a conciencia”.

Para permitir una mayor afluencia de fieles, los restos mortales de Wojtyla serán trasladados días antes de la beatificación desde las Grutas Vaticanas (cripta de la basílica de San Pedro), donde está enterrado, a una capilla del templo.

El ataúd de Wojtyla será colocado bajo el altar de la capilla de san Sebastián, que se encuentra en la parte derecha del templo, entre la de la “Piedad”, de Miguel Angel, y la del Santísimo.

Lombardi dijo que los restos no serán exhumados ni se abrirá el ataúd, sino que será trasladado directamente a la capilla, en la que ya han comenzado los trabajos de restauración.

En esa capilla reposan actualmente los restos del papa Inocencio XI (1611-1689), que serán trasladados a otro lugar del Vaticano

Juan Pablo II, el primer Papa eslavo de la Historia

Ciudad del Vaticano, 14 ene (EFE).- El papa Juan Pablo II, fallecido el 2 de abril de 2005, será beatificado el próximo 1 de mayo, seis años después de su muerte.

Karol Wojtyla, nacido en Wadowice, un pequeño pueblo al sur de Polonia, el 18 de mayo de 1920, fue el 264 sucesor del apóstol San Pedro, el sexto jefe del Estado Vaticano y su pontificado el tercero más largo de la historia.
Tras la ocupación nazi de Polonia en 1939 participó en la resistencia y fue fichado por la Gestapo. Con 22 años inició la carrera eclesiástica y fue ordenado sacerdote en 1946.

Obtuvo el doctorado en Teología en Roma y en 1958 y de regreso a Polonia, fue nombrado obispo titular de Ombi, y obispo auxiliar de Cracovia.
Participó en el Concilio Vaticano II, en 1964 accedió al arzobispado de Cracovia y en mayo de 1967 fue nombrado cardenal.
Tras la muerte repentina de Juan Pablo I, el 16 de octubre de 1978, Karol Wojtyla fue elegido Papa con el nombre de Juan Pablo II, siendo el primer Pontífice no italiano desde Adriano VI, cuatro siglos y medio antes (1522).

Juan Pablo II fue el primer Papa que visitó una iglesia luterana (Roma 1983), una sinagoga (Roma 1986) y una mezquita (Damasco 2001).

Foto: AP ImagesDe su pontificado cabe destacar acontecimientos como la Jornada Mundial de la oración por la Paz (Asís 1986), la excomunión del arzobispo Marcel Lefebvre (1988), el primer encuentro de un Papa con una comunidad musulmana (Casablanca 1985), el Año Santo de 1983, a partir del cual creó las Jornadas Mundiales de la Juventud, y el Gran Jubileo de 2000.

Asimismo destaca el encuentro con el último presidente de la URSS, Mijail Gorbachov, en diciembre de 1989, que marcó el final de los regímenes comunistas europeos y la normalización de la Iglesia católica en dichos países; la visita de enero de 1998 a Cuba, donde fue recibido con todos los honores por el presidente Fidel Castro y el viaje a comienzos de 2000, a Tierra Santa, donde hizo un nuevo llamamiento a la unidad de los cristianos y pidió perdón por el comportamiento con los judíos.

Además de las catorce encíclicas, con Juan Pablo II se publicaron los nuevos Códigos de Derecho Canónico Latino (1983) y Oriental, así como el Catecismo Universal de la Iglesia Católica (1992), fruto del Sínodo especial de Obispos de 1985 dedicado al Concilio Vaticano

Juan Pablo II fue el primero que en un texto pontificio introdujo el término de “ciudadanía mundial” otorgado a cada persona miembro de la familia humana y su pontificado se distinguió por promover los lazos entre la Iglesia católica y ortodoxa. Para ello contactó con los Patriarcas de Atenas, Ucrania o Constantinopla entre otras comunidades, quedando no obstante aún lejos el deseado entendimiento de Juan Pablo II con el Patriarcado de Moscú.

El 16 de octubre de 2004 Juan Pablo II cumplió 26 años como Obispo de Roma y el 14 de marzo de 2004 su Pontificado se convirtió en el tercero más largo de la historia de la Iglesia, sólo superado por el de San Pedro y el del beato Papa Pío IX.
Juan Pablo II falleció el 2 de abril de 2005 en su apartamento del Palacio Vaticano a los 84 años. A Juan Pablo II sucedió Benedicto XVI (Joseph Ratzinger).

El proceso de beatificación de Juan Pablo II, se abrió el 28 de junio de 2005 en Roma por deseo expreso de Benedicto XVI y culminará el 1 de mayo de 2011.

Avalan milagro de Juan Pablo II

La comisión médica consultada por el Vaticano aprobó un milagro atribuido a Juan Pablo II, con lo que la causa de beatificación del pontífice polaco fallecido en 2005 avanza notablemente, indicaron ayer martes medios de prensa italianos

El Vaticano, 5 de Enero de 2011.- La comisión médica consultada por el Vaticano aprobó un milagro atribuido a Juan Pablo II, con lo que la causa de beatificación del pontífice polaco fallecido en 2005 avanza notablemente, indicaron ayer martes medios de prensa italianos.

Según el diario Il Giornale y la agencia de noticias religiosas I media, la comisión encabezada por el médico particular de Benedicto XVI, Patrizio Polisca, aprobó el milagro presentado.

Los médicos y teólogos consultados por la Congregación para las Causas de los Santos, reunidos en el más estricto secreto, estimaron que la curación de la monja francesa, Marie Simon-Pierre, quien sufría la enfermedad de Parkinson, fue "inmediata e inexplicable".

La monja francesa, enfermera de profesión, según el postulador se curó inexplicablemente tras sus oraciones y pedidos a Juan Pablo II pocos meses después de su muerte en abril de 2005.
La aprobación de los expertos deberá ser ratificada por una comisión de cardenales y obispos de la Congregación para la Causa de los Santos.

Se trata de dos pasos importantes para la beatificación de Juan Pablo II, que según las mismas fuentes podría ocurrir en el 2011.

Numerosos milagros han sido atribuidos a Juan Pablo II, quien falleció por las consecuencias de la enfermedad de Parkinson.

A un paso

La beatificación es el primer paso en el camino hacia la canonización, la cual requiere demostrar que intercedió en dos milagros.

El 19 de diciembre del 2009, el papa Benedicto XVI aprobó las "virtudes heroicas" del papa polaco Karol Wojtyla -Juan Pablo II- venerado ya en vida. Con ella se inició el examen del "milagro" atribuido, que debe ser examinado por varias comisiones.

El proceso de beatificación de Juan Pablo II fue iniciado por Benedicto XVI, dos meses después de la muerte el 2 de abril de 2005 de su predecesor, un plazo excepcionalmente breve.

Durante las multitudinarias honras fúnebres de Juan Pablo II en la plaza de San Pedro en Roma, miles de fieles clamaron a gritos "Santo Súbito", pidiendo así que Juan Pablo II fuera proclamado santo de inmediato. 

Colombiano borda mitras que usará el Papa en beatificación de Juan Pablo II

Delgado trabaja en una de las tres mitras que serían usadas por el papa Benedicto XVI en la beatificación de su antecesor, Juan Pablo II (Carlos Ortega/Efe)Cali, Colombia, 26 de Febrero de 2010.- El sastre colombiano Luis Abel Delgado fue elegido por el papa Benedicto XVI para confeccionarle las mitras que lucirá durante la beatificación de Juan Pablo II, ceremonia que podría celebrarse a finales de este año.

Delgado, de 40 años, trabaja desde hace 24 al servicio de la Tercera Brigada del Ejército de Colombia, a cuyos integrantes borda y remienda los uniformes, pero en 2007 tuvo la oportunidad de conocer al Papa en Roma y desde entonces ha recibido varios encargos del Sumo Pontífice, reseña Efe.

Así, el pasado diciembre comenzó a elaborar tres mitras de 56 centímetros de circunferencia y 42 de altura cada una, en hilos de plata y oro, que contarán con 128 piedras semipreciosas y que serían usadas por Benedicto XVI en la ceremonia de beatificación de su antecesor, Juan Pablo II.

Las mitras son los tocados usados por obispos, arzobispos, cardenales y en el caso de las que el sastre colombiano está elaborando para el Papa están inspiradas en los diseños usados por Pablo VI.

Orgulloso, este costurero de la ciudad de Cali explicó a Efe cómo conoció a Benedicto XVI: "el 4 de octubre de 2007 fue cuando lo conocí y nos hicimos amigos, el se interesó en conocerme por unos presentes que le había enviado con unos padres jesuitas durante su visita a Brasil".

"Cuando lo vi se me olvidó todo, hasta el protocolo de besarle el anillo, yo no sabía qué decir, sólo le contestaba a todo 'si señor' y le decía ¿qué ordena?, como en el Ejército", recuerda Luis Abel.

Delgado también ha elaborado las bandas presidenciales de mandatarios de Estados Unidos, México, Panamá, Chile, Perú, Ecuador y Venezuela y algunas prendas para los Reyes de España.

Las personas que se acercan a la feria religiosa "Sacroexpo", que se celebra esta semana en Cali (suroeste), observan el trabajo de este bordador, que muestra con orgullo las fotografías junto al Papa y en las que resalta una que le tomaron cuando ofició como diácono en una ceremonia litúrgica junto al Pontífice.

"El Papa es moderno, lee los periódicos, hace deporte y toca piano. En nuestro segundo encuentro le lleve café colombiano como presente", prosigue Delgado, quien aguarda su jubilación en el Ejército colombiano para radicarse en el Vaticano y dedicarse de lleno a bordar las prendas del Santo Padre.

El pasado 19 de diciembre, Benedicto XVI proclamó "venerable" a Juan Pablo II, primer paso hacia la santidad del Pontífice polaco.

La firma del decreto no supone la inmediata beatificación de Karol Wojtyla, ya que todavía falta la aprobación por parte de Benedicto XVI del milagro que lleve a la proclamación como beato de su antecesor, lo que puede ocurrir en fechas próximas.

Una vez aprobado ese milagro, será proclamado beato, lo que puede producirse el 17 de octubre de este año, coincidiendo con la fecha en la que fue elegido Pontífice en 1978.

Juan Pablo II más cerca de los altares terrenales

Juan Pablo II más cerca de los altares terrenales al ser investido de 'Venerable' por el papa Benedicto XVI el 19 de Diciembre de 2009.Ciudad del Vaticano, 19 de Diciembre de 2009.- El proceso que convertiría en santo de la Iglesia Católica al papa Juan Pablo II avanzó el sábado cuando su sucesor, Benedicto XVI, aprobó un decreto en el que reconoce que el fallecido pontífice vivió la fe cristiana de forma heroica.

El Vaticano precisó que el Papa Benedicto XVI firmó el decreto de las "virtudes heroicas", un paso clave en el proceso por el cual la Iglesia Católica reconoce a sus santos, después de ser recomendados a la Santa Sede por un panel de expertos.

El siguiente paso será el reconocimiento de un milagro atribuido a Juan Pablo II, quien murió en el 2005. Se espera que eso ocurra a principios del próximo año, lo que implicaría que puede ser beatificado, su paso final antes de la santidad, informó Reuters.

En mayor del 2005, un mes después de su muerte, Benedicto XVI puso al papa Juan Pablo II en un procedimiento rápido al dispensar el caso de normas de la Iglesia, que normalmente imponen un período de espera de cinco años después de la muerte de un candidato antes que los pasos que llevan a la santidad puedan aún comenzar.

Multitudes en el funeral de Juan pablo II el 8 de abril del 2005 cantaban "Santo Subito" ("Háganlo santo ahora").

Su papado de 27 años, que comenzó en 1978, fue uno de los más significativos y tumultuosos de los tiempos modernos. Durante su pontificado el comunismo colapsó en toda Europa oriental, incluyendo a su nativa Polonia. Juan Pablo II también sufrió serias heridas en un intento de asesinato en 1981.

Las fases iniciales de una causa de santidad pueden habitualmente llevar décadas o, en algunos casos, cientos de años. Pero en el caso del papa polaco, se completaron en menos de tres años.

El año pasado Monseñor Slawomir Oder, el funcionario a cargo del proceso de beatificación, terminó un documento de cerca de 2.000 páginas resumiendo evidencia de que Juan Pablo II, quien fue el primer papa no italiano en 450 años, debía ser hecho un santo.

La evidencia incluye testimonios de cientos de personas y el examen de la vida de Juan Pablo II, palabras dichas y escritos.

Funcionarios de la iglesia también dicen que han hallado un milagro atribuido a la intercesión del fallecido papa ante Dios.  

Todos los domingos por LaMaracuchaRadio.com, a las 9 de la mañana (Hora de Venezuela) puede escuchar a Juan Pablo II presidiendo el Santo Rosario con una reflexión en su voz, sobre el Rosario y los jóvenes al finalizar.

Juan Pablo II el peregrino de la paz

Juan Pablo II y los hechos gráficos más importantes de su pontificio.El carismático Juan Pablo II fue el primer Papa eslavo de la Historia y el 264º pontífice que ocupó el trono de Pedro.

Elegido el 16 de octubre de 1978 como sucesor de Juan Pablo I, falleció el 2 de abril del 2005 tras una larga enfermedad que el mundo entero siguió paso a paso.

Karol Wojtyla nació en la localidad de Wadiwice, cerca de Cracovia (Polonia), el 18 de mayo de 1920 en el seno de una familia modesta, destacó AFP.

Su padre, Karol, aprendiz de sastre como su abuelo, fue llamado a las armas en 1900 por el ejército de ocupación austriaco y llegó a oficial en 1915.

El joven Karol, que tuvo que trabajar en una mina de sodio para vivir, prosiguió con tenacidad los estudios secundarios y luego universitarios.

Durante la Segunda Guerra Mundial, cuando la Alemania nazi ocupó su país, animó un grupo de teatro clandestino y terminó sus estudios de seminarista, ordenándose como sacerdote en 1946.

Después de haber sido profesor de Teología, en 1964 fue nombrado obispo de Cracovia, por lo que participó en el Concilio Vaticano II. En 1967 llegó a cardenal.

Su pontificado pasó a la historia por los viajes apostólicos realizados en el mundo entero y por haber renovado la Iglesia Católica, tras la crisis post-conciliar provocada por las reformas iniciadas con el Vaticano II, consideradas demasiado radicales por algunos.

Escribió 14 encíclicas, de las cuales tres de ellas consagradas a delicados temas socio-económicos.

A lo largo de su pontificado -uno de los más extensos de la historia de la Iglesia-, Juan Pablo II se pronunció sobre la paz y el entendimiento internacional, la defensa de los derechos humanos, la promoción de una gran Europa del Atlántico a los Montes Urales, y la solidaridad entre el Norte y el Sur.

En sus numerosos discursos y ensayos, también propició la reconciliación con los judíos, la protección de la vida humana desde antes del nacimiento y la reafirmación de los principios tradicionales de la Iglesia católica en el campo de la moral sexual.

A finales de los años 80, su actuación en Polonia y su influencia sobre el ex bloque comunista jugaron un peso determinante en la caída de los regímenes comunistas de Europa Oriental, según coinciden numerosos historiadores.

Juan Pablo II fue víctima de un atentado el 13 de mayo de 1981 en la Plaza de San Pedro, que lo dejó gravemente herido. Tres balas disparadas por el terrorista turco Ali Agca lo hirieron en el abdomen y en la mano.

Su proceso de beatificación fue abierto dos meses después de su fallecimiento, a los 84 años, un plazo excepcionalmente breve ante el clamor de miles de fieles el día de su entierro que gritaban: "¡santo ya!","¡santo ya!". 

Benedicto XVI celebra una misa a la memoria de Juan Pablo II

Miles de fieles participaron en la ceremonia por el tercer aniversario de la muerte del primer papa polaco de la historia

Ciudad del Vaticano, 2 de Abril de 2008.- El papa Benedicto XVI celebró este miércoles en la plaza de San Pedro, en el Vaticano, una misa a la memoria de su predecesor Juan Pablo II, fallecido el 2 de abril del 2005, del que recordó sus "dotes sobrenaturales" y su "excepcional sensibilidad espiritual y mística".

Miles de fieles participaron en la ceremonia por el tercer aniversario de la muerte del primer papa polaco de la historia, Karol Wojtyla, quien reinó 26 años, en uno de los pontificados más largos que se recuerde.

Numerosos cardenales oficiaron la misa, entre ellos el secretario privado de Juan Pablo II, Stanislaw Dziwisz, designado luego cardenal y arzobispo de Cracovia, quien lo acompañó por más de 40 años.

El Papa recordó durante la homilía "las numerosas calidades humanas y sobrenaturales" de su predecesor, así como su "excepcional sensibilidad espiritual y mística".

Benedicto XVI, que fue también uno de sus colaboradores más cercanos cuando era el cardenal Joseph Ratzinger, recordó una de las últimas apariciones públicas de Juan Pablo II, durante el Via Crucis del Viernes Santo, cuando estaba impedido de hablar debido a una traqueotomía.

"Esa escena significativa, de sufrimiento humano y fe (...) demostró a los creyentes y al mundo el secreto de toda una vida cristiana", dijo.

Para Benedicto XVI, el carismático Papa polaco "conoció y vivió personalmente las tremendas tragedias del siglo XX y se interrogó siempre sobre cómo amurallar los males".

La respuesta se encuentra en el "amor a Dios", dijo Benedicto XVI, quien agradeció a Dios por haberle dado a la Iglesia "un fiel y valiente servidor".

Karol Wojtyla, nacido el 18 de mayo de 1920 en Wadowice, cerca de Cracovia (Polonia), vivió tanto la ocupación nazi de su país como bajo el régimen comunista.

Durante la homilía, Benedicto XVI recordó también las últimas palabras de Juan Pablo II pronunciadas en su lecho de muerte: "Dejádme ir a la casa del Padre".

Según el cardenal Dziwisz tales palabras fueron murmuradas al oído a la hermana Tobiana, una de las religiosas polacas que asistían al Papa.

El proceso de beatificación de Juan Pablo II, abierto dos meses después de su muerte, avanza rápidamente.

Sin embargo, la fecha para la beatificación no ha sido aún fijada debido al elevado número de documentos que se deben estudiar y examinar.

"Fijar una fecha sería prematuro", advirtió este martes el postulador de la causa de canonización, el monseñor polaco Slawomir Oder.


Recuerdan a Juan Pablo II

Ciudad del Vaticano, 02 de Abril de 2008.- El secretario particular del papa Juan Pablo II dijo el martes que nunca olvidará sus últimos momentos con él.

El cardenal Stanislaw Dziwisz dijo lo anterior durante un evento en Roma en la víspera del tercer aniversario de la muerte del pontífice, el 2 de abril del 2005.

"No puedo olvidar su último adiós, cuando tomó mi mano y yo besé la suya por última vez", comentó el cardenal, quien fue durante cuatro décadas el colaborador más cercano de Juan Pablo II. "Este adiós permanecerá conmigo para siempre", agregó.

Juan Pablo II falleció luego de casi 27 años de pontificado. Poco después el papa Benedicto XVI lo colocó en el camino más corto para una posible santidad, haciendo a un lado el acostumbrado período de espera de cinco años para iniciar el trámite.

Benedicto XVI encabezará una misa hoy  miércoles para marcar el aniversario de la muerte de Juan Pablo II.

Dziwisz estuvo en ocasiones muy emotivo durante el acontecimiento en memoria de Juan Pablo II. Dijo que el finado Papa y Benedicto XVI fueron "verdaderos amigos", y recordó anécdotas de los inicios de sus 40 años con Juan Pablo II, por ejemplo cómo el pontífice acostumbraba bendecir la ciudad de Roma antes de ir a dormir.

"Yo lo acompañé durante casi 40 años, ahora él me está acompañando; y siempre que tengo un problema recurro a él", dijo Dziwisz.

El cardenal, quien es arzobispo de Cracovia, en el sur de Polonia, comentó que recibe cartas de parejas pidiendo la intercesión de Juan Pablo II para poder tener hijos, o de pacientes con cáncer que esperan mejorar. Algunas personas dicen en sus misivas que luego de rezarle a Juan Pablo II han mejorado, apuntó Dziwisz.

Monseñor Slawomir Oder, el funcionario de la Iglesia que encabeza la causa para santificar a Juan Pablo II, dijo esta semana que terminó un reporte analizando la documentación para apoyar el proceso de canonización.

El reporte resume y analiza toda la documentación sobre la vida y virtudes de Juan Pablo II reunidas desde su muerte, incluidos testimonios de testigos y los propios escritos del Papa fallecido.

"Necesitamos ser pacientes y optimistas", señaló dijo Oder, quien también asistió al evento del martes.


Avanza la causa de beatificación de Juan Pablo II

Casi listo el informe sobre sus virtudes heroicas

CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 31 marzo 2008 (ZENIT.org).- Ya casi está listo el informe que debería documentar las virtudes heroicas de Juan Pablo II, paso necesario y definitivo para su proceso de beatificación, según ha anunciado su postulador este lunes.

Monseñor Slawomir Oder ha hecho el anuncio dos días antes de que se celebre el tercer aniversario del fallecimiento de Karol Wojtyla.

«En los días pasados he entregado una redacción casi definitiva de la positio, el informe que recoge todos los documentos organizados de manera sistemática y organizada sobre el pontífice», ha explicado a los micrófonos de la redacción polaca de «Radio Vaticano».

«Se trata de unas dos mil páginas que necesitan ser afinadas a nivel de redacción, pero en su conjunto puede decirse que la redacción se ha completado», ha añadido.

El sacerdote informa que corresponderá al relator de la causa, el padre Daniel Ols, dominico, de la Congregación vaticana de las Causas de los Santos, «tras haber examinado el conjunto del material, dar su aprobación para la presentación oficial».

«Por el momento es prematuro anunciar una fecha decisiva para la entrega definitiva», concluye.

El cardenal José Saraiva Martíns, prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos, anunció el 25 de marzo en declaraciones transmitidas por la emisora pontificia: «puedo garantizar que apenas recibiremos la positio la estudiaremos inmediatamente sin perder tiempo, pues ciertamente este dicasterio desea que Juan Pablo II llegue cuanto antes a los altares y se le pueda llamar "beato" y así responder al grito de la plaza de San Pedro: "Santo subito!" (santo ya)».

La positio será estudiada por una Comisión de teólogos y después por otra la Congregación de cardenales y obispos miembros de la Congregación para la Causa de los Santos.

Si el juicio es positivo, Benedicto XVI podría entonces aprobar el decreto de reconocimiento de virtudes heroicas, que permitiría proclamar a Juan Pablo II como «venerable».

Para la beatificación se necesitará después la aprobación de un milagro atribuido a su intercesión.


Casi "una docena de curas milagrosas" logradas por Juan Pablo II

Casi "una docena de curas milagrosas" logradas por Juan Pablo II Lisboa, 31 mar - El Prefecto de la Congregación de la Causa de los Santos, el cardenal luso José Saraiva Martins, declaró que existen cerca "de una docena de curas consideradas milagrosas" para la eventual beatificación de Juan Pablo II.

En una entrevista que publica hoy el semanario "Expresso", Martins confirmó que debe recibir el expediente para la beatificación el próximo lunes, pero el proceso es "muy complicado", los presuntos milagros tienen que ser analizados por médicos y especialistas.

"Tenemos 70 médicos que trabajan en la Congregación, especializados en varios sectores de la medicina, (...) son grandes especialistas y analizan todo a través de métodos científicos", dijo el cardenal.

Agregó que para la beatificación basta que sea comprobado un milagro y "para la canonización es necesario un segundo".

Acerca de la posibilidad de que Juan Pablo II sea proclamado santo sin proceso de canonización, Saraiva Martins dijo que es posible porque "el Papa puede emitir una autorización especial, pero desde que existe mía Congregación (1975) eso nunca sucedió. En este caso, pienso que no habrá excepción".

Para el proceso de beatificación, explicó que debe reunirse "un 'parlamento' de 30 personas (cardenales y obispos) y discutir los informes elaborados por todos los especialistas. La última palabra pertenece al 'parlamento'. Después, el veredicto final es dado por el Santo Padre".

Saraiva Martins dijo que no era posible prever el tiempo que demorará el proceso, porque "la causa de un Papa es siempre mucho más compleja que la de una monja de clausura".

El cardenal definió el milagro como "una especie de sello que Dios coloca y con lo cual garantiza la santidad de determinada persona, pero siempre es Dios quien hace el milagro".

Martins informó de que la Congregación tiene actualmente en sus manos 2.200 procesos, pero "los que tienen la documentación lista para la discusión son unos 400".

Una monja francesa, clave en la canonización de Juan Pablo II

Una monja francesa, clave en la canonización de Juan Pablo II ROMA Marzo 28-2007- Una misteriosa monja francesa que se recuperó del mal de Parkinson tras rezarle al fallecido Papa Juan Pablo II será la principal invitada a las ceremonias que se realizarán la próxima semana en Roma y que marcarán el fin de la primera fase de su proceso de canonización.

Pero puede que su identidad nunca se conozca, a menos que ella decida revelarla.

El próximo lunes, en el segundo aniversario de su muerte, la diócesis de Roma entregará oficialmente al Vaticano decenas de miles de documentos y transcripciones que proponen la beatificación de Juan Pablo II, como paso previo a su canonización.

La documentación incluye el caso de la monja francesa que sufría de Parkinson, la misma enfermedad que padecía el difunto Papa, hasta que el mal desapareció inexplicablemente el 2 de junio de 2005.

"La hermana estará en las ceremonias en Roma y en el Vaticano el 2 de abril, pero también estarán otros miles de monjas", dijo a periodistas el martes monseñor Slawomir Oder, que se encarga de promover el caso para la canonización del fallecido Papa.

El lunes, el Papa Benedicto XVI oficiará una misa solemne en el Vaticano para recordar a su predecesor.

Antes de los eventos papales, un obispo de algún lugar de Francia revelará que fue en su diócesis donde tuvo lugar el "milagro", pero no está previsto que dé el nombre de la monja.

La hermana, cuya identidad es conocida sólo por algunos clérigos y médicos, escribió su experiencia anónimamente en una revista que publica la Iglesia Católica italiana.

"Perdía peso día a día. Ya no podía escribir y si intentaba hacerlo, era difícil de descifrar. Ya no podía conducir (...) porque mi pierna izquierda se volvió rígida", escribió.

La monja describe cómo ella y las compañeras de su comunidad religiosa rezaron al difunto Papa pidiéndole su curación.

El 2 de junio de 2005, exactamente dos meses después de la muerte del Papa, la hermana dijo que sintió la repentina necesidad de coger un lápiz.

"Mi escritura era completamente legible (...) mi cuerpo ya no tenía dolor, ya no estaba rígido (...) Sentí una profunda sensación de paz", relató.

Su neurólogo y otros médicos que la examinaron después no encontraron una explicación para su repentina recuperación.

Si los expertos y médicos del Vaticano coinciden en que la curación de la monja fue un milagro, entonces el Papa Benedicto XVI podría beatificar a Juan Pablo II.

Según las reglas eclesiásticas, sería necesario otro milagro para que se le pueda declarar santo, aunque como líder de la Iglesia, Benedicto XVI podría prescindir de esa exigencia.

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