Science
16 de
Baril de
2010,.
Alrededor
de la
mitad
del
calor
que se
genera
en la
Tierra
desaparece
misteriosamente
y los
instrumentos
disponibles
no han
logrado
determinar
dónde se
encuentra,
reveló
un
estudio
publicado
por la
revista
Science.
Ese
desequilibrio
se
manifiesta
en la
cantidad
de
energía
que
entra en
la
atmósfera
procedente
del Sol
y la que
abandona
la
superficie
terrestre.
Según
científicos
del
Centro
Nacional
de
Investigaciones
Atmosféricas
(NCAR) ,
los
satélites,
los
sensores
marinos
y otros
instrumentos
no son
adecuados
para
seguir
la pista
de ese
calor
que
podría
estar
acumulándose
en el
fondo
oceánico
y podría
ser un
factor
más del
calentamiento
global.
Esa
energía
podría
estar
reapareciendo
junto
con el
fenómeno
climático
de "El
Niño"
que
periódicamente
calienta
las
aguas de
gran
parte de
las
regiones
tropicales
del
océano
Pacífico
y altera
los
patrones
climáticos
en
amplias
regiones
del
planeta,
según
una de
las
conjeturas
de los
científicos.
"Tarde o
temprano
este
calor
volverá
para
agobiarnos",
advirtió
Kevin
Trenberth,
científico
de NCAR
y uno de
los
autores
del
estudio.
"Es
crucial
ubicar
la
acumulación
de
energía
en
nuestro
sistema
climático
para
poder
comprender
qué está
ocurriendo
y
pronosticar
nuestro
futuro
meteorológico",
agregó.
Según
Trenberth,
los
satélites
indican
que los
gases
invernadero
atrapan
cada vez
más
energía
solar,
pero
desde
2003 los
científicos
no han
logrado
establecer
dónde
está
gran
parte de
ese
calor.
El
científico
admite
la
posibilidad
de que
las
observaciones
de los
satélites
sean
incorrectas.
Pero
agregó
que es
más
probable
que gran
parte
del
calor
penetre
en
regiones
no
observadas,
como las
profundidades
del
océano.
Por
otro
lado,
las
temperaturas
del
planeta
se han
nivelado
en los
años
recientes,
pero el
deshielo
de los
glaciares
y las
plataformas
del
Ártico y
la
Antártida
continúa
y se
elevan
los
niveles
marinos,
lo que
indica
que el
calentamiento
tiene
efectos
profundos
sobre el
planeta,
señaló.
Según
John
Fasullo,
científico
de NCAR
y
coautor
del
estudio,
es
necesario
mejorar
los
instrumentos
de
medición
para
seguir
la pista
del
calor.
Con
ello se
podrían
anticipar
fenómenos
climáticos
inusuales,
como la
ola de
frío que
se
desencadenó
durante
el
último
invierno
boreal
en
Estados
Unidos,
Europa y
Asia,
según
los
científicos.
"El
calentamiento
global
es
impulsado
por el
desequilibrio
de
energía:
hay más
energía
solar
que
entra
que la
que
sale",
señaló.
"Nos
preocupa
el hecho
de que
no
estemos
en
capacidad
de
observar
de
manera
completa
o
entender
este
desequilibrio.
Eso
revela
un
enorme
agujero
en
nuestra
capacidad
de
observar
el
aumento
de calor
en
nuestro
sistema
climático",
añadió.
Leer artículo original
(en
inglés):
NCAR
Title: “Tracking Earth’s Energy”
Authors: Kevin Trenberth and John Fasullo
Publication: Science, April 16, 2010