Eduardo
Rahn dejó un extraordinario legado musical. Murió de cáncer el
24 de mayo de 2009. Sus méritos no fueron debidamente valorados.
En 1973, los venezolanos leyeron en los diarios un vaticinio del compositor y flautista Rhazes Hernández López. “Podrá convertirse en una de las batutas más notables que haya nacido en nuestro medio”. Se refería, por supuesto, al maestro Eduardo Rahn.
Portador de una íntegra formación musical en las latitudes de Viena, París, Niza, y New York, el pianista y director marabino recogió numerosos logros que lo convirtieron en figura honorable en su región y le merecieron el título de Doctor “Honoris Causa”, otorgado por la Universidad del Zulia en 1991.
A pesar de la oportunidad de hacer carrera en Europa y Estados Unidos, Rahn tuvo la devoción de regresar a su tierra y dirigir la orquesta que llevó a la grandeza.
Para elevar la categoría de la Orquesta Sinfónica de Maracaibo, el director reclutó un gran número de talentos extranjeros, por lo cual fue en ocasiones criticado, a pesar de las virtudes que esa gestión significó.
“No nos limitamos a la sinfónica. Dejamos una huella importante porque el nivel de nuestros alumnos subió muchísimo después de nuestra labor”, afirma Wojciech Galazka, cónsul honorario de Polonia en Maracaibo, quien llegó a la ciudad como parte del quinteto de cuerdas.
En palabras de Ivette Ferreira, concertino de la OSM, fue tan importante el trabajo que “de la mano del maestro, la orquesta llegó a ser la mejor de Latinoamérica”.
Pese a ser criticado y estar expuesto a la incomprensión por importar el talento y la herencia europea, el director armonizaba el viejo continente con sus rasgos marabinos, según recuerda la pianista y profesora Vivian Rodríguez.
“Su parecido a Karajan mezclado con las cotizas de sus pies, hacían que pareciera estar entronizado en Maracaibo”, describe Vivian.
La reverencia del director hacia el puerto tropical, quiso sus cenizas esparcidas sobre el lago cuando llegara su muerte. Su voluntad cumplida una cálida tarde hace un año, trae una suave melodía a los oídos en las raras tardes frescas de la ciudad.
El sonido recuerda la deuda que la nación guarda con Eduardo Rahn, quien nunca obtuvo el Premio Nacional de Música que tanto mereció pues, como su hijo David afirma confiadamente, era “sin duda, el mejor director de l país. ”
La Orquesta Sinfónica de Maracaibo se fusiona con el cuatro
Maracaibo,
17 de Abril de 2010.- El Centro de Arte de Maracaibo Lía
Bermúdez fue engalanado al ritmo de las melodías de la Orquesta
Sinfónica de Maracaibo. La velada del jueves fue un concierto a
beneficio de las fundaciones Orquesta Sinfónica de Maracaibo y
Fundación Centro de Arte de Maracaibo Lía Bermúdez.
El recital, promovido por la Secretaría de Cultura, estuvo dedicado al Bicentenario de la Declaración de Independencia de Venezuela. El repertorio comenzó con el movimiento de la batuta del director de la orquesta, el maestro Havid Sánchez.
La noche del Cuatro Sinfónico inició con España, seguida de la Alborada del Gracioso. Dándole unos aires españoles a la Sala de Artes Escénicas, que fue inundándose con la música ejecutada por la orquesta.
El Concierto de Aranjuez, del compositor español Joaquín Rodrigo, fue interpretado en el cuatro por Jorge Polanco, quien continuó su ejecución junto a la orquesta con dos temas del maestro venezolano Aldemaro Romero, uno de ellos El catire, el otro un tema especialmente escrito para Jorge -por Romeo- Gaita a Polanco. La orquesta se despidió del público y fue ovacionada por su impecable ejecución.
Durante un breve intermedio el artista plástico, José Gotopo, subió al escenario para obsequiarle a Polanco un retrato realizado por él. Un bajista y un baterista llegaron a escena para acompañar al ejecutante del cuatro, para tocar La bikina y Aquel zuliano, haciendo corear a los presentes estas piezas de la música popular. Jorge Polanco se despidió del público hasta una próxima presentación.
La OSM brinda homenaje al Bellas Artes
Silanny Pulgar
La Orquesta Sinfónica de Maracaibo rindió homenaje al Centro Bellas Artes por sus 57 años de fundado.
Maracaibo,
11 de Abril de 2010.- Con un concierto dirigido por Hernán
Rodríguez, el grupo deleitó a los asistentes que cada jueves van
al ateneo para disfrutar de los ciclos que la orquesta realiza.
El joven cellista Enmanuel Acurero se destacó con su participación. A las 8.00 de la noche se inició la presentación con las palabras de Adriana Vera, directora del Centro Bellas Artes. "Gracias a los asistentes por apoyar nuestros eventos y a la sinfónica por estar siempre dispuestos a dar lo mejor de ellos.
Con ellos trabajamos en sinergia para ofrecerle al público actividades como estas que contribuyen al desarrollo, mantenimiento y rescate de las bellas artes". El programa inició con la presentación de Obertura Nabucco de Giuseppe Verdi. Más tarde los músicos continuaron con la VIII Sinfonía en fa mayor de piezas como Allegro Vivace con brio, Allegratto Scherzando, Tiempo di Menuetto y Allegro Vivace de Betethoven. En el evento también se incluyeron Oblivion y Adiós Ninino.
La entrada para los conciertos que se llevan a cabo cada jueves tiene un valor de 20 bolívares fuertes y 10 para los estudiantes, esto como colaboración para el mantenimiento de las actividades de la OSM.
Nota Relacionada:
Bellas Artes de Maracaibo y sus 57 años
Eduardo Rahn Jr. tocará en el Carnegie Hall
Texto: Alexis Blanco
Eduardo Rahn hijo tocará, el lunes, a las 8:00 de la noche, en el Carnegie Hall de Nueva York, invitado por el Ensamble Sinfónico de Nueva Inglaterra.
Maracaibo, 28 de Junio de 2009.- El violinista llamó, desde Florencia, en Italia, ciudad en la que reside, para informar sobre este gran hito en su carrera musical, el cual se lo dedicará a su padre, el maestro Eduardo Rahn, recientemente fallecido.
Bajo la conducción de Giuseppe Lanzetta, Rahn Jr. tocará la sinfonía número cinco (Reformación) de Félix Mendelssohn.
“Para mí resulta un hecho muy significativo, porque fue mi padre el primer zuliano que, en 1981, tocó en la legendaria gran sala del Carnegie Hall, considerada como una suerte de gran templo de la música”, subrayó el violinista, de 42 años.
El concierto tendrá como invitadas a la directora Shulamit Hoffman, así como a la soprano Patricia Johnson y la mezzosoprano Gabriela García, quienes interpretarán el concierto de Antonio Vivaldi, Gloria en Re mayor, con participación de cinco organizaciones corales de USA.
“Siento necesidad de compartir con toda la gente del Zulia este concierto, donde estaré honrando, de manera muy íntima y personal, la memoria de mi padre, quien, con toda seguridad, estaría muy feliz”, dijo
Maracaibo llora a su cultor clásico
Texto: Alexis Blanco
El maestro falleció en la tarde del domingo, mientras una de sus alumnas le cantaba arias de ópera. Sus restos fueron cremados ayer.
Maracaibo,
26 de mayo de 2009.- El maestro Eduardo Rahn murió con el
rostro sereno. Su alumna, la soprano María Eugenia Rincón, le
cantaba arias de sus óperas preferidas, mientras él dejaba el
mundo. Su esposa, Gladys, lloraba, en tanto que su hijo, David,
también músico, manifestaba “la más profunda de las tristezas”.
Todo sucedió en la vespertina del pasado domingo. Batalló, “con entereza suprema”, contra la cirrosis que venía minando su existencia. Gladys informó que ayer, a la una en punto de la tarde, sus restos serían cremados en el cementerio La Chinita.
“Cuando Eduardo —su otro hijo— regresé de España, donde estará dirigiendo un concierto, entonces haremos una ceremonia, en el más estricto entorno familiar, para proceder a esparcir sus cenizas en el Lago, tal como fue su deseo póstumo”, expuso.
Las palabras de la viuda contenían una mezcla desilusión, rabia y desencanto. Quizá los mismos sentimientos con los que Rahn bregó, en sus últimos días. “La secretaría de cultura le envió un memorándum grosero, que en su momento haré conocer; a un artista de la condición de Eduardo, que tanta gloria brindó a la música zuliana, no se le puede tratar de una manera tan vil y grotesca”, sentenció.
El maestro Rahn no pareció ser profeta en su tierra. Fue un pianista que recorrió los más importantes escenarios del mundo con singular éxito. Luego se convirtió en el director que sustentó la consolidación de la Orquesta Sinfónica de Maracaibo. La catapultó hacia un nivel profesional óptimo. Allí creó el Festival Latinoamericano de Música Contemporánea. Algo sin precedentes.
Sin embargo, el maestro mereció diversas distinciones como la Orden Andrés Bello en 1980, Orden Francisco de Miranda en 1999, Orden Relámpago del Catatumbo en 2008. La Universidad del Zulia le honró con el Doctorado Honoris causa en 1991; asimismo, la Alcaldía de Maracaibo le otorgó la Orden Ciudad de Maracaibo en varias oportunidades, igualmente el gobierno polaco le condecoró, en el 2003. No bastaron.
Desde Milwaukee, Wisconsin, en los Estados Unidos, una de sus alumnas dilectas, María Fernanda Guevara, resaltó las sendas oportunidades que, a los 13 y a los 15 años, le brindó Rahn. “Él creía mucho en el talento de los músicos jóvenes. Tenga usted por seguro que, de no haber sido por esas oportunidades que él me brindó, yo jamás habría madurado como artista, de la manera como él contribuyó”, escribió, por correo electrónico, manifestando su gran respeto.
Desde la capital azteca, el director fundador del Conservatorio de Música del estado de México, Lazslo Frater, alabó las cualidades del maestro Rahn, de “su más profundo y puro amor por su arte”, así como de “la permanente entrega que profesaba al hablar de su tierra natal, Maracaibo, a la que consagró una orquesta profesional de primera línea.
Otra de sus alumnas más aventajadas, Olga López, lo recordó, en los tiempos que recién regresaba de París y le dictaba cátedra de piano, y después estableció que “cada persona de Maracaibo, cada músico que haya trabajado bajo su dirección, debe sentir lo grande del amor que él le dió a la música.
Magda Tagliaferro también destacó el amor de Rahn por la Sinfónica de Maracaibo, resaltando el tiempo en el cual marchó a Polonia, Hungría y Rumania, así como a los países latinoamericanos, para reclutar a esa pléyade de intérpretes que transformaría la música en la región.
Reconocimiento a la Sinfónica de Maracaibo
Texto: Mercedes Contreras
Para finalizar con la celebración de los 50 años de la Orquesta Sinfónica de Maracaibo, OSM, la Fundación Universidad Tecno-Científica Dr. Humberto Fernández Morán” (Futc) le entregó dos placas de reconocimiento al cuerpo de músicos de este patrimonio artístico de la nación. El maestro Havid Sánchez las recibió.
El acto se realizó —en el Aula Magna de la URU— durante el concierto Noche de Paz, con el que la OSM culminó su celebración cincuentenaria.
Cascanueces, de Tchaikovski y Expreso Polar, de Alan Silvestre fueron dos de las piezas que se escucharon en la velada musical.
Sinfónica de Maracaibo
50 años nutriendo el espíritu
Cincuenta años cumple la Orquesta Sinfónica de Maracaibo manteniéndose como un recurso para el placer melómano, como un aula abierta para la educación y como museo de la historia de la música.
Es una enaltecedora misión que se ha sostenido con mucho esfuerzo en su propósito difusor de la cultura musical universal en la región zuliana, y en una gestión que se adelanta bajo la dirección titular del maestro Eduardo Rahn, al igual que del maestro y director asociado Havid Sánchez, quienes han marcado un rumbo inscrito en la cultura pública.
La Orquesta Sinfónica de Maracaibo fue declarada Patrimonio Histórico de la Nación en el año 1983 y, como es propio de quienes se trazan como meta la realización y el suministro de satisfacciones al público inclinado por las manifestaciones musicales, el aniversario lo festejan con un programa que se extenderá nacional e internacionalmente. Para lograrlo, sus directores aspiran el apoyo del gobierno nacional. Es decir, que una labor que ha exigido constante empeño, se celebrará con más actividad para continuar dando frutos.
La programación prevista es variada en sus contenidos y alcances y da gusto saber que los conciertos pedagógicos que la agrupación ofrece continuarán ampliándose con el tesonero esfuerzo del profesor Oswaldo Nolé y mediante la ejecución de una agenda que se adelantará conjuntamente con las instituciones de educación preescolar, básica, media y superior del Zulia, y hará énfasis en la población socialmente más desasistida.
Viene, a propósito, la oportunidad de comentar que esta institución continuará el esfuerzo iniciado hace varios años por lograr la justa aspiración de que se incremente a sus miembros los salarios, igualándolos con los que devengan los ejecutantes de las agrupaciones hermanas de Caracas, en especial la Orquesta Sinfónica de Venezuela y la Orquesta Simón Bolívar.
La institución Orquesta Sinfónica de Maracaibo lo considera un acto de equidad y justicia para mejorar la calidad de vida de los músicos y así facilitar la elevación del nivel vida espiritual de nuestro pueblo.
