Manuel Bermúdez Romero
50 años
nutriendo el espíritu
Cincuenta años cumple la Orquesta Sinfónica de Maracaibo
manteniéndose como un recurso para el placer melómano, como
un aula abierta para la educación y como museo de la
historia de la música.
Es una
enaltecedora misión que se ha sostenido con mucho esfuerzo
en su propósito difusor de la cultura musical universal en
la región zuliana, y en una gestión que se adelanta bajo la
dirección titular del maestro
Eduardo
Rahn, al igual que del maestro y
director asociado Havid Sánchez, quienes
han marcado un rumbo inscrito en la cultura pública.
La
Orquesta Sinfónica de Maracaibo fue declarada Patrimonio
Histórico de la Nación en el año 1983 y, como es propio de
quienes se trazan como meta la realización y el suministro
de satisfacciones al público inclinado por las
manifestaciones musicales, el aniversario lo festejan con
un programa que se extenderá nacional e internacionalmente.
Para lograrlo, sus directores aspiran el apoyo del gobierno
nacional. Es decir, que una labor que ha exigido constante
empeño, se celebrará con más actividad para continuar dando
frutos.
La
programación prevista es variada en sus contenidos y
alcances y da gusto saber que los conciertos pedagógicos que
la agrupación ofrece continuarán ampliándose con el tesonero
esfuerzo del profesor Oswaldo Nolé y
mediante la ejecución de una agenda que se adelantará
conjuntamente con las instituciones de educación preescolar,
básica, media y superior del Zulia, y hará énfasis en la
población socialmente más desasistida.
Viene,
a propósito, la oportunidad de comentar que esta institución
continuará el esfuerzo iniciado hace varios años por lograr
la justa aspiración de que se incremente a sus
miembros los salarios, igualándolos con los que devengan los
ejecutantes de las agrupaciones hermanas de Caracas, en
especial la Orquesta Sinfónica de Venezuela y la Orquesta
Simón Bolívar.
La
institución Orquesta Sinfónica de Maracaibo lo considera un
acto de equidad y justicia para mejorar la calidad de vida
de los músicos y así facilitar la elevación del nivel vida
espiritual de nuestro pueblo.
Manuel Bermúdez Romero
Los solistas homenajean a la OSM en sus 50 años
Las
celebraciones de los 50 años de la Orquesta Sinfónica de Maracaibo (OSM)
culminaron en un concierto con Sentimiento Nacional. La Sala de Artes
Escénicas del Centro de Arte de Maracaibo (CAM-LB) se llenó casi en su
totalidad el pasado jueves y el público zuliano disfrutó de una noche
romántica, venezolana y emotiva.
A las 8.30 de la noche, se sentaron todos los músicos
en unas sillas rojas dispuestas estratégicamente en el escenario. La
locutora zuliana Goya Sumoza dio la bienvenida y habló de la historia de
la organización. Pasaron cinco minutos y los asistentes comenzaron a
aplaudir cuando vieron al maestro Eduardo Rahn presentarse en muletas
pero dispuesto a dirigir "un gran espectáculo" de la orquesta.
Música maestro
Con el tema El diablo suelto, del compositor regional
Heraclio Fernández Noya, inició el show. Luego los músicos se pusieron
de pie para recibir al solista Leonel Méndez, quien acompañó a la
orquesta con el sonido del saxofón en una pieza titulada Quinta Arauco
de Aldemaro Romero.
La participación de Jorge Polanco también despertó
ovaciones. El joven se presentó con su cuatro y vestido de blanco y
negro. Interpretó La gaita de Polanco con los ojos cerrados y moviendo
las manos rápidamente. A la escena musical se unieron el violinista
Alexis Cárdenas, el contrabajista Elvis Martínez y el maraquista Rafael
Simón Bolívar para rendir homenaje a la institución musical de la ciudad
al ritmo de la Fuga de pajarillo.La interpretación que puso fin al
recital provoco fuertes aplausos del público.
La OSM festeja sus 50 años al estilo clásico
Fabiola Bohórquez
Maracaibo,
24 de octubre de 2008.- El público marabino se movió al compás de la
sinfonía número 5 de Tchaikowki la noche del miércoles, pieza
interpretada en el concierto de la Orquesta Sinfónica de Maracaibo (OSM),
con el cual celebraron 50 años como patrimonio musical del país.
Alrededor de 60 músicos tomaron el escenario del Aula Magna de la
Universidad Rafael Urdaneta (URU) desde las 8.00 de la noche para
ofrecer un recital clásico que estuvo bajo la dirección del maestro
Havid Sánchez, donde también participó como invitado especial el
violinista Alexis Cárdenas.
Cuando el recinto cultural se llenó de quienes
querían disfrutar del "repertorio musical universal", los protagonistas
de la velada: los músicos, salieron uno a uno vestidos de negro y
sosteniendo sus instrumentos. Durante el evento se evidenció el
contraste de generaciones presentes en la institución.
El maestro Eduardo Rahn, director titular y
reestructurador de la escuela, hizo el honor de entregar la batuta a
Havid Sánchez, quien dirigió a los intérpretes en una noche que desde el
principio prometía ser "inolvidable". Después de una ráfaga de aplausos,
la sala quedó en absoluto silencio para dar inicio a la obra más famosa
de Tchaikowki, la cual se han tocado orquestas emblemáticas alrededor
del mundo.
Esta fue la sexta vez que la OSM la ejecutaba, por lo
que los músicos estaban familiarizados con el compás de los movimientos
de la pieza que generó en el público emociones que dejaban escapar
aplausos en medio de la ejecución y también algunos osados gritos de
"¡Bravo!" al final de la "magistral" interpretación.
La programación especial del concierto aniversario
incluyó la participación de violinista zuliano Alexis Cárdenas, quien
con su característica efusividad al tocar su instrumento, se colocó al
lado del director en el centro del escenario adornado con flores. El
concierto para violín y orquesta del compositor ruso complació a la
audiencia por su impecable ejecución que dejó claro el talento de los
jóvenes y adultos que conforman la OSM, así como el de su director y
solista.
A la salida el público no hacía más que halagar la
labor de la institución musical, fundada en 1958, fecha desde la cual
funciona como "centro para la cultura y el rescate de los valores en la
región instruyendo a los jóvenes con disciplina y amor por la buena
música". La fiesta continuó anoche en el Centro de Arte de Maracaibo Lía
Bermúdez (CAM-LB) con otro recital, pero esta vez el motivo fue
venezolano. En el segundo concierto Con sentimiento nacional,
participaron los solistas Jorge Polanco (cuatro), Elvis Martínez
(contrabajo), Rafael Simón Bolívar (percusión), Leonel Méndez (saxofón)
y repitió Alexis Cárdenas.
Concierto de gala por los 35 años de la URU
Texto: Hugo Carrizales Bravo
La Universidad Rafael Urdaneta se engalanó con las
Orquestas Sinfónica de Maracaibo y la del Zulia.
La Gran Sala del Aula Magna de la Universidad Rafael
Urdaneta (URU) tuvo un lleno total la noche del miércoles y ayer,
durante los conciertos de gala para celebrar los 35 años de la casa de
estudios superiores.
Las Orquestas Sinfónicas: de Maracaibo (OSM) y del
Zulia (OSZ) se lucieron como de costumbre, bajo la batuta de los
directores Eduardo Rhan, Havid Sánchez y Carlos Medrano.
Los textos de Rafael Molina llenaron de emoción la
velada.
El solista Alexis Cárdenas demostró una vez más su
talento artístico y musical en la ejecución para violín de Peter Ilich
Tchaikovski. Los aplausos no cesaron por espacio de un minuto.
El rector de la URU, Jesús Esparza Bracho, elogió de
pie el espectáculo y manifestó que la trayectoria de la universidad
había sido enaltecida y engalanada con la interpretación de los jóvenes
músicos.
“Estamos cumpliendo 35 años de arte y ciencia, donde
el aspecto académico y cultural se ha conjugado perfectamente. Estas
orquestas han sido la columna vertebral del desarrollo humanístico y
orquestal de la región zuliana”, manifestó Esparza.
La locutora Goya Sumoza moderó los eventos gratuitos,
que estuvieron llenos de reconocimientos para la Universidad Rafael
Urdaneta.
El ejecutivo regional representado por la secretaria
de cultura, Ixora Gómez Salazar, otorgó una placa por la calidad,
esfuerzo y proyección de la URU en el campo educativo en tres décadas y
media.
La suite de cuerdas de Michael Spisak ejecutada por
la Orquesta Sinfónica del Zulia fue ovacionada, al igual que el
concierto para violín y orquesta de Alexander Glazunov Urdaneta y el
Canto al Hérore (Cantata heróica) del maestro fallecido, Juan Belmonte.
El público integrado por directivos, docentes,
empleados y estudiantes de la URU, e invitados especiales, se levantó de
sus asientos y la lluvia de aplausos colmó de nuevo el recinto.
La Universidad Rafael Urdaneta no fue la única
agasajada.
En la cita cultural el secretario de la URU, Salvador
Conde Prieto, entregó una placa a la OSM en el marco de su 50 años, que
se conmemoran hoy.
“La misión de ambas orquestas de inculcar disciplina
a los jóvenes músicos del Zulia y Venezuela, es invaluable. Maracaibo es
y seguirá siendo una cuna de artistas”, expresó Conde.
50 años: La Orquesta Sinfónica de Maracaibo
sobrevive
Sobrevivir, para eso
trabajamos. He tenido que lidiar con muchos gobernantes insensibles ante
el hecho cultural. Muy ignorantes en cuanto a lo que significa tener una
orquesta sinfónica de la calidad de la nuestra.
Texto: Alexis Blanco
Maracaibo,
12 de Agosto de 2008.- Eduardo Rahn asumió en 1972 la reorganización
de la Orquesta Sinfónica de Maracaibo, que cumple medio siglo. Hoy
batalla por la sobrevivencia.
La imagen de Eduardo Rahn refleja una profunda
tristeza, ante las críticas circunstancias de su Orquesta Sinfónica de
Maracaibo, OSM, institución artística que reorganizó y transformó en un
ejemplo para el país.
En su residencia, en La Lago, el “ maestro,
reminiscencia de un joven Herbert von Karajan”, como lo definió The
Washington Post, habló acerca de ese deterioro institucional, del desdén
e ignorancia con que los distintos gobiernos han tratado a la orquesta,
y de los 50 años que ésta celebrará, en octubre de este año.
Rahn, eximio pianista, director consagrado, con
formación en Viena, París y Nueva York, convirtió a la OSM en un emblema
patrimonial de la región y el país, según se advierte en una revisión
somera de su currículum. En 1983 fue declarada Patrimonio Cultural de la
Nación. Su Festival de Música Contemporánea marcó un hito, así como la
gran gira que realizó por los Estados Unidos. “El concierto de Brahms,
en el Carnegie Hall”, resultó apoteósico”, dijo.
—¿Cómo fue esa reestructuración que hizo de la OSM?
—En 1972, llamé a audiciones para todos. Había hasta
panaderos fungiendo como músicos profesionales. Eran como 33 y sólo
quedaron 21 como Pepino Terenzio y Eulogio Gómez. Fue la génesis de
todas las orquestas que hay ahora. Traje músicos de afuera, como el
trompetista Philip Supper.
—Una avanzada de músicos, tanto de Europa, como
del Sur.
—El gobernador de entonces aprobó un salario de 1.500
bolívares. Después la orquesta empezó a crecer. Pagaba 500 dólares,
equivalentes a unos 2.000, ahora.
—¿Y el repertorio que tocaban?
—Cuando tuvimos la orquesta completa, desde 1975
hasta 1982, tocábamos el repertorio clásico. Ahora tenemos que
limitarnos mucho. Ya no podemos, por ejemplo, tocar Stravinsky, Richard
Strauss o Mahler. Teníamos hasta 113 músicos y ahora tenemos sólo 53.
—¿Habla de una depauperación progresiva, de la OSM?
—Ya para el año 94 había problemas. Atrás quedaban
las giras por Europa y Estados Unidos, todo el repertorio clásico.
Incluyendo las más grandes. Teníamos un nombre. Era mucho más fácil
hacerlo todo. La orquesta era muy buena. Tuvimos 14 músicos soviéticos
que nos visitaron.
—¿Cuál ha sido el momento más complejo en todo
este tiempo?
—Sobrevivir, para eso trabajamos. He tenido que
lidiar con muchos gobernantes insensibles ante el hecho cultural. Muy
ignorantes en cuanto a lo que significa tener una orquesta sinfónica de
la calidad de la nuestra.
—¿Y el momento más brillante?
—Hay obras que hemos tocado, como la segunda sinfonía
de Gustav Mahler; las cuatro de Brahms me gustan mucho.
—Alcanzó un momento de esplendor único, que lo
tornaron el mejor exponente de la dirección orquestal en su momento.
¿Por qué no se marchó nunca?
—Tuve una proposición muy concreta, muy buena oferta,
para quedarme en Nebraska. Pero, en ese tiempo, yo ganaba muy bien aquí.
Estaba en casa.
—¿Por qué no compuso obras?
—Era pianista y estudiaba hasta 10 horas al día. No
tenía tiempo. Claro, estudiaba armonía, contrapunto, fuga. Como
disciplina. El compositor tiene que indagar en otras fuentes creativas.
—¿Qué le exigiría al gobierno, nacional y
regional, con respecto a la Orquesta Sinfónica de Maracaibo?
—Mejorar los sueldos de todo el personal. Un músico
no puede sobrevivir con esos 800 bolívares que actualmente tiene
asignados. Un director, con 1.200, tampoco. Eso ha generado una fuga de
talento. Es algo dramático. Y, lo peor, es que no quieren entender. Han
pasado como 20 gobernadores y ninguno ha podido entender.
—¿Cómo cree que la OSM celebrará su medio siglo de
existencia?
—En la reunión de junta directiva siempre estará
pendiente este tema de los sueldos. Propongo realizar un par de
conciertos con 10 estrellas de la música. La OSM trabaja mucho, da hasta
tres conciertos por semana, hace los pedagógicos, tiene presencia en las
comunidades, trabaja como nunca.
—¿Cómo son sus relaciones con José Antonio Abreu?
—No lo veo desde hace muchos años. Lo conozco desde
1966. Es un hombre muy ocupado. Viene poco al Zulia.
—¿Qué siente cuando ve a uno de sus músicos
vestido de charro?
—Muy mal. Es un reflejo de esta realidad
socioeconómica de la OSM. Tienen que hacer hasta cuatro trabajos. Eso
termina resintiendo su calidad como intérpretes. Resta tiempo al
estudio, que es fundamental.
|