Fe y Alegría: 55 años de vigencia educativa
Texto: Mélida Briceño
Mañana es el día de su aniversario y desde la Catedral se celebrará una eucaristía. En el estado hay unos 13 mil estudiantes en esta institución. Unas veinte escuelas hacen su labor.
Vélaz —el próximo 4 de diciembre se cumplirán 100 años de su nacimiento — funda su primera escuela en el barrio 23 de Enero, de Caracas. Se instala en los sectores más marginados porque considera que “la educación de los pobres no puede ser una pobre educación”. Seis años después llega al Zulia y se establece en el barrio El Manzanillo; allí inicia la construcción de la que sería la primera sede en la región. “Cuando estaba a medio terminar, la comunidad le prendió candela a la construcción porque se opusieron a la idea de una escuela católica popular en la barriada, pero como el padre Vélaz era muy perseverante y no se daba por vencido, decidió construirla en Altos de Jalisco, donde continúa actualmente”, relata Ruth Aular, directora zonal de escuelas de Fe y Alegría en el Zulia. En los años siguientes se construyeron otras 19, distribuidas en todo el estado: en la Villa del Rosario, Caja Seca, la Guajira, San Francisco y en la Costa Oriental del Lago. Ocho de estas instituciones son de educación media profesional. También hay 12 centros de capacitación para personas que han desertado de liceos.
Aular informa que en el estado se están formando aproximadamente unos 13 mil alumnos, mientras que en todo el país suman unos 200 mil. La docente también expresa que todo lo que tiene que ver con servicios, dotación y construcción de nuevos proyectos siempre ha dependido de los aportes y donaciones que reciben por la vía de la Locti. “Debemos agradecer a las empresas que generosamente han apoyado”. Yudith Reyes, subdirectora de la escuela Elba Estrada Foster, de Altos de Jalisco, cuenta que la experiencia de laborar para esta institución ha sido maravillosa. “La enseñanza que se da en estas escuelas es a partir de los valores, se busca formar a personas con sensibilidad y sobre todo con una mentalidad de disposición para el trabajo”. A pesar de las carencias con las que esta institución ha laborado, hay quienes dan fe de que las cosas que se hacen con sacrificios tienden a dar mejores resultados. Carlos Aldana, quien está a punto de egresar del colegio La Chinita, cuenta: “Toda mi educación ha sido de Fe y Alegría, a ella le debo todo lo que he aprendido, mis maestros han sido excelentes y han marcado en mí una gran enseñanza, con moral”. Antonio Pérez Esclarin, director del Centro de Formación Pedagógica, piensa que “lo primero para estas escuelas es que los docentes deben descubrir que instruir no es educar, que la misión debe ser pasar de docente a educador. No es solamente llenar el cerebro con información, sino formar el corazón”. Mañana se celebrarán los 55 años de la institución y para ello realizarán una eucaristía, a las 9:00 am, en la Catedral y posteriormente pondrán ofrendas florales al Padre de la Patria, en la Plaza Bolívar.
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