Periodista zuliano gana "Emmy Award 2009"
Texto: Karelys Inciarte
¿De qué otra forma un maracucho describiría el momento en que daba su discurso para agradecer el premio Emmy? Freddy Mijares relata lo que vivió hace una semana cuando se convirtió en el primer hijo de este terruño en ganar ese galardón en el renglón de periodismo y noticias. Tras casi cuatro años de vivir en el territorio norteamericano, conserva no sólo la jocosidad, sino el acento de la Maracaibo donde nació y vivió antes de emigrar hacia el norte. Conversó con PANORAMA, vía telefónica desde Reno, Nevada, para contar ese momento. —¿Preparó el discurso? —Sí, preparé un discurso, pero se me perdió. —¿Y cómo recibió la noticia de su nominación? —Yo no le estaba prestando atención a las nominaciones. Esa tarde estaba durmiendo y Michael, el productor del programa, me llamó por teléfono y me felicitó... “Te nominaron al Emmy”, me dijo. Me metí a Internet y efectivamente ahí estaba mi nombre. —¡Un maracucho nominado al Emmy!.. —La primera reacción que tuve fue llamar a mi esposa para que constatara que fuera el nombre mío el que estaba en la página oficial... Yo no caí en cuenta que era el único maracucho. —¿Y cómo es estar en una ceremonia de ese calibre? —Yo fui enchiva’o... vos sabéis, el traje no era mío. Me lo prestó la comentarista, Erin Breen. Bueno, el saco... los pantalones sí los compré yo. —¿Cuan emocionante es ganar un premio nacional en un país tan grande y enfrentado con tantos programas? —Recuerdo que éramos la sexta categoría que anunciarían (Noticiero matutino)... Yo no estaba nervioso, porque no esperaba nada. Empezó el show... había mucha gente. Cuando llegó el momento de las nominaciones yo estaba tomando agua, nombraron el programa donde trabajo y después escuché: Frery Maiyares... así lo pronunciaron... de verdad que sentí como si estuviera en una montaña rusa, a toda velocidad. Sentí que me estaban dando la mano, que me abrazaban. Yo no veía caras, sólo el escenario y el equipo de personas que trabaja conmigo, en Channel 2 News This Morning. Sentí que alguien me agarró la mano y seguimos caminando... —¿Y cómo le tocó dar el discurso... — Cuando estábamos en el escenario, yo puse el Emmy en el podio y mis compañeros querían que diera el discurso de aceptación. Como perdí lo que había preparado, fue cuando dije ‘buenas noches, buen apetito... Di las gracias en inglés y cuando dije ‘Muchas gracias’, en español, los de Univisión se alborotaron. Todo fue muy rápido. Recuerdo que di gracias a mi esposa y también por haber trabajado con un grupo de personas excelentes. —Debió ser un privilegio representar a sus compañeros... —Sí, Ktvn 2, donde trabajo, es afiliado a CBS que es un canal totalmente en inglés, el único latino soy yo, aunque al momento del discurso hubo gente que creyó que era ruso. —¿Por lo blanco? —No, por el acento. —Después del premio vienen las retrospectivas. ¿Pensó en sus primeros pasos en el periodismo? —Estudié en la Unica (Universidad Cecilio Acosta) en 2001 y fue muy difícil encontrar trabajo de periodista en Maracaibo. Caminé tanto que en una ocasión no preguntamos si estaban contratando, y mis amigos y yo dejamos la carpeta y salimos corriendo. —Paradójico... —Cuando me nominaron me entró un sentimiento medio contradictorio. Me sentí feliz y triste. Primero porque en Venezuela he conocido mucho talento que siento que a veces se desperdicia... yo aprendí más de periodismo con mi compañero de universidad Jesús Enrique Leal, que en cinco años de universidad. Hicimos radio, el programa Ruta Deportiva, creé la fundación comunitaria Voces, junto con David Gómez. —¿Cuánto lo ha afectado la crisis mundial? —Me afecta porque me asusta quedarme sin trabajo, pero nosotros, gracias a Dios, tenemos un nuevo presidente. Le tengo fe a Obama, que tiene ideas nuevas y coherentes. —¿Es nacionalizado? —No, yo trato de adoptar las buenas cosas de cada país, pero siempre me he sentido marabino, tanto, que traduzco al inglés expresiones maracuchas con mi esposa... a veces le digo: what was it cousin?, lo que sería un ¡qué fue prima! y además también traduzco al Gallo de Veritas. Tengo dos o tres CD. —¿A quién le dedica el premio? —Se lo dedicaría a todos los estudiantes de comunicación. A las personas de Maracaibo. Yo no he podido olvidar mi entrañado Maracaibo, para mí es la mejor ciudad del mundo, su calor humano... A mi familia, a mis amigos que están allá todavía, tratando de hacer buen periodismo. Reseña en inglés Reno Gazzete-Journal y si quieres déjale un comentario: http://www.rgj.com/article/20090524/COL13/905240312/
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