LaMaracuchaRadio.com
DESDE el ZULIA
para el mundo!

Escuche nuestra SEÑAL

 

PROGRAMACIÓN SEMANAL

 

 


Así recogió Venezuela y el mundo la designación de Mons. Edgar Peña como Nuncio Apostólico (Clic AQUÍ)

 

Mons. Edgar Peña en Wikipidia La enciclopedia libre

 

“El mayor reto ha sido el diálogo interreligioso”

Texto: Keila Vílchez B.

 

 Monseñor Edgar Peña llegó a Maracaibo, luego de estar nueve meses en Pakistán, donde cumple su misión como embajador.

Monseñor Edgar Peña llegó a Maracaibo, luego de estar nueve meses en Pakistán, donde cumple su misión como embajador.Foto: PANORAMA

Maracaibo, 12 de Diciembre de 2011.- Con la sencillez que le caracteriza y su espontánea sonrisa monseñor Edgar Peña Parra, Nuncio apostólico de Pakistán, contó cómo lo recibió el país asiático y la experiencia de estos primero nueve meses como embajador del Vaticano en un país donde el 95% de la población es musulmana.

 

—¿Cuál ha sido su rol fundamental en Pakistán en estos 9 meses?
—Soy el embajador de la Santa Sede en Pakistán, además, soy Arzobispo de la Iglesia católica y llevo adelante ese doble rol. El diplomático y el aspecto eclesiástico, como un obispo de la Iglesia.

 

—¿Cuál ha sido el mayor de los retos que se ha encontrado como embajador del Vaticano?
—En Pakistán, como en todo el Medio Oriente, y yo diría en el mundo entero es el diálogo. En este caso, el diálogo interreligioso. Esa insistencia del Santo Padre, Benedicto XVI, en que los que creemos en Dios, cualquiera que sea ese Dios, tenemos que ser hombres de paz, hombres constructores de bien. Tenemos que ser personas que contribuyen a que la sociedad sea mejor. En América Latina también tenemos el reto del diálogo (...) pero que sea un diálogo constructivo y que haga que los seres humanos nos entendamos.

 

—¿En qué ha empeñado su esfuerzo de trabajo en Pakistán?
—En Pakistán, además, del diálogo interreligioso tenemos otro reto que es la educación de nuestros católicos. Por razones históricas, la Iglesia católica tiene una buena presencia en el campo de educación y la salud. De las escuelas católicas han salido diversas personalidades en este país; sin embargo, nuestros católicos necesitan educación, a la cual le estoy dedicando mucho tiempo y espero darle más. Es necesario que los niños tengan posibilidad de ir al colegio, a la universidad y luego tener un trabajo digno. En Pakistán hay un 70% de analfabetismo, y es un país de 180 millones de personas.

 

—¿Cómo fue el recibimiento que le dieron en Asia?
—Fue un recibimiento muy asiático, bello. Llegué a las 3:00 de la mañana y estaban mis colaboradores esperándome. Los embajadores al llegar a un país, tienen que esperar que el Presidente de la República los reciba para darle las cartas de credenciales y éso se hizo el 2 de mayo, un día histórico para Pakistán, porque el domingo en la noche mataron a Bin Laden, pero la noticia se supo ese lunes. Ese día, con otros cinco embajadores presentamos las credenciales, creo que para Pakistán ese día fue muy importante para su devenir histórico. Todos temíamos que suspendieran el acto, pero lo hicieron y fue muy lindo y solemne.

 

—¿Qué tan consolidada se encuentra la fe católica en Pakistán?
—Nosotros tenemos una Iglesia pequeña, de unos dos millones de habitantes, algunos dicen que puede ser más o menos, pero no hay estadísticas de los últimos años. Es una Iglesia relativamente joven, que está creciendo con muchos jóvenes. Es una iglesia donde tenemos puesta mucha esperanza y que está bien identificada consigo misma. Los católicos están muy orgullosos de serlo y viven de una manera muy alegre, pero muy unidos entre ellos la fe católica, que es una característica de las minorías.

 

—¿Qué riesgos le ha tocado asumir como embajador del Vaticano?
—Hay muchos riesgos, porque Pakistán es un país con dificultades y el tema seguridad es complicado. No siempre es conveniente las salidas del Nuncio apostólico, porque yo no voy a reunirme en una oficina, voy a reuniones de católicos, a una misa, a bendecir una iglesia y siempre hay cuatro y cinco mil personas. Los riesgos son mayores a un embajador normal que va y se reune en una oficina en su consulado. Mi seguridad son los ángeles y arcángeles.

 

—¿Qué diferencia a los católicos de Pakistán con los de América Latina?
—Los católicos aquí somos mayoría y vivimos la fe católica en lo máximo del esplendor. Estamos en una zona profundamente católica, y eso nos diferencia de Pakistán, donde vivimos de una fe de minorías, pero en el entusiasmo y en la vivencia de la fe hay muchos puntos en común.

 

Monseñor Peña llega hoy a Pakistán a cumplir su misión

Leopoldo Márquez

Monseñor Édgar Peña oficiará su primera eucaristía este Domingo de Ramos. Desde tempranas horas de la madrugada de hoy partió de Roma a lo que será su nuevo hogar: Pakistán

La espera por conocer el destino donde Monseñor Édgar Peña fungirá como representante del Papa culminó. A tan sólo días de su ordenación episcopal, la Secretaría del Estado del Vaticano informó que el prelado nacido en El Saladillo será nuncio apostólico en Pakistán Infografía: LA Verdad

Maracaibo, 15 de Abril de 2011.- Hoy asume su reto como embajador de la fe. Seguramente cuando se publique esta edición, Édgar Peña Parra, primer nuncio apostólico venezolano, se encontrará camino a Pakistán, lugar donde ejercerá como embajador del papa Benedicto XVI. Tras haber sido ordenado como arzobispo y nombrado nuncio apostólico, la espera ha terminado y el saladillero asumirá su nunciatura.

Edi Peña, hermano del prelado zuliano, informó que monseñor Peña oficiará su primera misa como nuncio en Pakistán este Domingo de Ramos. El obispo orgullo del Zulia salió de Maracaibo el pasado 10 de abril con destino al Vaticano para arreglar los últimos detalles de su visa y de los requisitos para emprender su misión diplomática. Desde tempranas horas de la madrugada de hoy partió de Roma a lo que será su nuevo hogar: Pakistán.

En sus últimos días en la ciudad de Maracaibo, el embajador de la fe reconoció que no será fácil su recorrido por Pakistán, pero destacó que estaba convencido de asumir el reto a cabalidad. El país asiático donde llegará el marabino es reconocido por contar con una población con más de un 90 por ciento de musulmanes, donde se registran constantes ataques y persecuciones en contra de los católicos.

Monseñor Peña viaja a Roma y el viernes a Pakistán

Maracaibo, 12 de Abril de 2011.- El Nuncio Apotólico zuliano, monseñor Edgar Peña Parra viajó este fin de semana a Roma para luego asumir sus funciones como embajador de la Santa Sede y representante del papa Benedicto XVI en la nuciatura apostólica en Islamabad, capital de Pakistán, país situado al sur de Asia.

El nuevo hogar del primer venezolano Nuncio Apostólico de la Santa Sede, Pakistán,  limita con India, Irán, Afganistán, China y el mar Arábigo. Oficialmente se llama República Islámica del Pakistán. Es el sexto país más poblado del planeta, con más de 170 millones de habitantes, la mayoría musulmanes y apróximadamente dos millones son católicos.

Desde LaMaracuchaRadio.com, deseamos a Monseñor Peña el mayor de los éxitos en sus labores diplomáticas y pedimos a Dios y a La Chinita le de la suficiente sabiduría y protección  para cumplir la misión que le ha sido encomendada.

Visita del  Arzobispo Monseñor Edgar Peña al colegio Goretti 

El 17 de Marzo de 2011, el zuliano Arzobispo Monseñor Edgar Peña Parra primer diplomático de la Santa Sede estuvo de visita en el Colegio Goretti de Maracaibo, los representantes del alumnado, el profesorado, la administración, empleados, obreros y estudiantes de primaria y secundaria estuvieron presentes en la cancha deportiva de la institución educativa, para ofrecer un sencillo pero emotivo homenaje por su designación por S.S. Benedicto XVI, como Nuncio Apostólico en Pakistán, país situado en el continente asiático.

Al finalizar el populoso acto y como invitación de la Sociedad de Padres y Representantes del Colegio Goretti, se le ofreció a Mons. Peña un desayuno típico del Zulia.

 

 

 

Nuncio Edgar Peña bendijo a los fieles de Sierra Maestra

 E. Villasmil

Monseñor celebró misa en Ntra. Señora de Guadalupe y se reencontró con su primera parroquia.

Mons. Edgar Peña en la Iglesia La Guadalupe en el municipio San Francisco. Foto: PANORAMAMaracaibo, 14 de Marzo de 2011.- Con aplausos, vítores y sonrisas, la feligresía del templo Nuestra Señora de Guadalupe recibió a monseñor Edgar Peña, primer venezolano en ser designado nuncio apostólico por la Santa Sede.

Ayer, a las 5:00 de la tarde, el prelado, que está de visita en el Zulia desde el 24 de febrero, se reencontró con los fieles de su primera parroquia (1985), quienes lo recibieron como a un viejo amigo. Besos, abrazos y fotografías marcaron su entrada al templo, ubicado en el sector Sierra Maestra, en San Francisco.

“Volver aquí es volver a mi casa, a mi primer amor. Me acompaña el padre Andrés, quien era el párroco, cuando yo era vicario —comentó mientras saludaba a los niños con una bendición en la frente, brindando un abrazo a las abuelas, le estrechaba la mano a los hombres y compartía sonriente con los jóvenes—. El mensaje que tengo para ellos es, principalmente, un saludo afectuoso. Quiero estar con la gente después de tantos años”.

“El Curita”, como le decía en El Saladillo, donde nació en 1960, celebró la misa de la tarde y, durante el acto, la comunidad le regaló un cuadro de la Virgen de Guadalupe, una réplica de la Chinita y una bandera de Venezuela, recuerdos que seguro llevará consigo a Pakistán, los primeros días de abril, donde ha sido designado como representante del papa Benedicto XVI.

A los regalos le siguió una ovación de 10 minutos.

Dileta Villasmil, de 72 años, y Elba Blanco, de 64 años, dos amigas, aplaudían con entusiasmo en la primera fila. “Estoy muy contenta con su visita. Trabajé con él cuando era el director espiritual de la curia reina de la Legión de María. Aunque era muy joven, era muy bueno”, recordó Blanco. 

Nuncio impuso ceniza a abuelitos del asilo

Keila Vílchez / Fotos: Alberto Alvarado

Maracaibo, 9 de Marzo de 2011.- Monseñor Edgar Peña, primer nuncio venezolano, visitó este miércoles el Hogar San José de la Montaña, de Maracaibo, donde impuso las cenizas a los abuelitos que allí conviven.

La comunidad de hermanitas de los pobres, los abuelos y el comité social voluntariado le otorgaron a monseñor Peña la orden al mérito San José de la Montaña.

“Quiero agradecer a esta noble institución de la caridad, por este bello reconocimiento. Hoy (miércoles) al iniciar el tiempo de Cuaresma me da mucho gusto estar con las hermanitas de los pobres, porque ellas desarrollan una labor sumamente importante en Maracaibo. Aquí se ocupan de los que nadie se acuerda, principalmente de los ancianos. Unos ancianos solos, sin familia, sin amor, sin cariño y ellos tratan de darle cuidados, casa, comida, pero también de darles aprecio, cariño y amor”, dijo monseñor.

Monseñor Edgar Peña durante su visista, el miércoles de ceniza, al asilo marabino San José de la Montaña dirigido por hermana la hermana Cointa Medina Foto: Alberto Alvarado PANORAMA

 

ENTREVISTA Arzobispo Edgar Peña Parra, Nuncio Apostólico de Pakistán

El Universal

"Los derechos humanos no son concesiones de ningún gobierno" "El derecho a la libertad religiosa es un fundamental, y es un derecho que está pendiente".

Maracaibo, 9 de Marzo de 2011.- Edgar Robinson Peña Parra nació en la populosa barriada de El Saladillo (Maracaibo - Zulia), el 3 de marzo de 1960, y a los 16 años ingresó al Instituto Universitario Seminario Santo Tomás de Aquino en San Cristóbal, donde se graduó de Licenciado en Filosofía en el año de 1981.

En 1985 recibió el título de Licenciado en Teología en el Instituto Universitario Santa Rosa de Lima en Caracas, y ordenado sacerdote por Monseñor Domingo Roa Pérez en la Basílica Nuestra Señora de Chiquinquirá. Inició estudios en la Pontificia Academia Eclesiástica (Vaticano) y obtuvo el título de doctor en Derecho Canónico.

Realizó la especialización en Derecho Internacional, en la Pontificia Universidad Gregoriana, estudio simultáneo con la Academia Diplomática del Vaticano.

Desde 1993 comenzó sus servicios por los continentes. Hasta 1997 en la Nunciatura Apostólica en Nairobi - Kenia, en la cual también representó la Santa Sede ante las Agencias de las Naciones Unidas para el Ambiente (con las siglas UNEP) y para la vivienda conocida como Habitat. Hasta 1999 en la Nunciatura Apostólica Yugoslavia en Belgrado. De donde es enviado a la capital de Suiza, Ginebra, y luego a Sur África. En este período de tres años, hasta el 2002 desempeña su labor diplomática en la Misión Permanente de la Santa Sede ante la ONU y la OMC. De 2002 y hasta el 2005 pasa a ser el Consejero en la Nunciatura Apostólica en Tegucigalpa, Honduras, y desde el 2006 se desempeñó en la Nunciatura Apostólica de México, hasta hoy, cuando el Papa Benedicto XVI lo ha elevado a la categoría de arzobispo y nombrado Nuncio Apostólico en Pakistán.

-¿Cómo se siente al volver a su tierra?

-He venido a mi tierra a celebrar, a darle agracias a la Virgen por esta designación que me ha hecho el Papa Benedicto XVI, y estoy muy regocijado y verdaderamente agradecido con el pueblo de Maracaibo, con mi familia, con mis amigos, con los dirigentes del estado por la acogida y el cariño mostrado. Estoy muy contento, porque cuando te demuestran que te quieren, dice un dicho: "amor con amor se paga".

-¿Qué es lo que más ha extrañado al estar fuera de su Zulia natal?

-Del Zulia extraño todo. Pero ahora con las nuevas tecnologías uno está informado, puede escuchar la gaita donde esté; lo que queda más difícil es su comida, todo ese acervo cultural gastronómico que tenemos en el Zulia, que es irremplazable. Soy fanáticos de las Águilas y de todo lo que es Zulia, todo lo que es Maracaibo. Yo me considero un maracucho 100%. Durante mis años en Ginebra la misión venezolana era grande y cuando mis compañeros diplomáticose me preguntaban: 'Edgar, ¿cuándo te vas de vacaciones?', yo les decía: 'yo me voy a Maracaibo tal día... '.

-¿Cómo lo ha marcado su tránsito por tres continentes?

-Cada país te marca porque en cada uno encontramos una cultura, una gente con sus propias costumbres, una riqueza inmensa. En el África por ejemplo, con sus hermosos paisajes, con su gente abierta y buena, es encantadora... Mis cuatro años en Nairobi, en Kenia, fue una experiencia maravillosa. Luego estuve dos periodos en Europa, en Los Balcanes. Yo definí entonces a Los Balcanes como el Suramérica de Europa. Era el tiempo del dictador Milosevic, pero no obstante la gente vivía, esperaba, los jóvenes creían y eso era algo maravillo. También viví cuatro años en Ginebra, en Naciones Unidas. Esa es una experiencia universal, y Suiza es el país de la perfección, del orden... Finalmente he venido a mi continente, a Honduras, un país pequeño, el país más pobre después de Haití y Bolivia, pero uno de los países más ricos en cariño. Y luego México con sus tradiciones, con la cultura milenaria de los mayas, de los aztecas, ese símbolo que es la Virgen de Guadalupe... Cada país, cada continente, queda grabado en el corazón de un sacerdote y de un diplomático.

-Su tesis para obtener el título de Doctor en Derecho Canónico (que fue publicada por la Santa Sede) fue "Los Derechos Humanos en el Sistema Interamericano a la luz del Magisterio Pontificio" ¿Qué tiene que decir sobre este tema tan vigente?

-El tema de los derechos humanos es una de las más grandes conquistas de nuestro tiempo, porque no son concesiones que le hacen a la persona humana, sino que vienen inherentes a nosotros, nos pertenecen. No hay concesión por parte de ningún Estado ni gobierno, y no me refiero específicamente a Venezuela, sobre los derechos humanos. Hay muchos derechos que siguen pendientes. Yo quiero especialmente hablar, porque me toca muy de cerca, sobre el derecho a la libertad religiosa. Este es un derecho fundamental, y muchas veces en el mundo entero, los gobiernos creen que es una concesión a la Iglesia... a cualquier iglesia o grupo religioso. Eso está pendiente, porque en muchos países -cada vez hay mas- se ven violentados, conculcados, estos derechos, especialmente el de la libertad religiosa.

-Cuando el 6 de marzo celebró su cumpleaños, ¿qué deseó como regalo?

-La sabiduría. A Salomón, cuando fue nombrado rey, Dios le dio la oportunidad de que pidiera un deseo y dice la escritura que no pidió larga vida ni riqueza ni poder, sino que pidió sabiduría. Sabiduría para poder servir, y eso le pido hoy al Señor y a la Virgen de Chiquinquirá al cumplir mis 51 años. Sabiduría para poder llevar adelante la misión que me ha encomendado.

-¿Algo que considere que tenga pendiente?

-Ahora tengo pendiente todo mi episcopado ya que me acaba de ser conferido Soy Obispo de la Iglesia, sucesor de los apóstoles y por lo tanto allí tengo todo un programa de vida que tengo que hacer realidad.

-¿Qué significa Monseñor Lückert para Edgar Peña?

Monseñor Lückert para mí y para muchos sacerdotes de Maracaibo es un maestro, es un amigo, es un hombre bueno, un gran hombre, un gran venezolano y un gran zuliano que nos ha dado ejemplo de gallardía, de valor, de consecuencia y de entereza.Él nunca ha tenido miedo de anunciar a Cristo y de denunciar aquello que no está de acuerdo con lo que Cristo y la Iglesia nos proponen.

-¿Cuáles son sus expectativas frente a la nueva misión que le ha encomendado Su Santidad, en Pakistan, eminentemente musulmán?

-Voy dispuesto a conocer profundamente ese lugar, ese país a donde me manda el Santo Padre, y a amarlo y servirlo con todo mi corazón.

Nuncio Zuliano Mons. Edgar peña Parra cumple 51 años. Versión Final

Monseñor Peña recibe doctorado

José Alejandro Urdaneta

Momentos en que Mons. Edgar Peña Parra Bendice a los presentes durante la entrega del Honoris Causa de La Universidad del Zulia 3 Marzo 2011, en el MACZUL Maracaibo. Foto: La Verdad  

Maracaibo, 3 de Marzo de 2011.- El acto encabezado por el rector de LUZ, Jorge Palencia, contó con la participación de los principales mandos del alma mater zuliana quienes hicieron entrega de un diploma y un anillo doctoral al monseñor Edgar Parra Peña, nuncio apostólico en Pakistán

En un acto celebrado en la sala 1 del Museo de Arte Contemporánea del Zulia (Maczul), monseñor Edgar Peña Parra, nuncio apostólico en Pakistán, recibió de parte de las autoridades de la Universidad del Zulia el doctorado Honoris Causa tras la propuesta aprobada por unanimidad por la directiva de la casa de estudio.

El acto encabezado por el rector de LUZ, Jorge Palencia, contó con la participación de los principales mandos del alma mater zuliana quienes hicieron entrega de un diploma y un anillo doctoral a monseñor Parra.

El católico reiteró su compromiso con la Iglesia y con el Papa tras su nombramiento como nuncio en Pakistán. “Siempre llevaré al Zulia y a mi gente en mi corazón” dijo Parra mientras se prepara para iniciar su misión en tierras mayormente poblada por musulmanes.

El padre Jose Gregorio Villalobos fue el encargado de ofrecer algunas palabras durante el acto que además contó con la participación de un coro de niños.

Monseñor Parra recibió con humildad y entusiasmo el reconocimiento ofrecido por su trayectoria y dedicación con la labor apostólica en el Zulia.

“Estoy a poco de emprender un largo viaje a Asia para la misión que el Santo Padre me encomendó. Soy hijo de esta tierra del sol amada, de la Virgen del Rosario de Chiquinquirá y a partir de este momento soy también hijo de esta universidad”.


Ofreció un mensaje a los profesores, a quien les recordó que el verdadero compromiso es enseñar “a ser hombres, mujeres y ciudadanos. La Universidad del Zulia lo ha sido y tiene que seguirlo siendo en este nuevo milenio, ese centro del saber y de humanización, donde se prediquen los valores fundamentales de la sociedad”, dijo el nuncio apostólico. Monseñor Peña ha recibido, en los últimos días, reconocimientos de diversos sectores de la ciudad.

En un acto celebrado en la sala 1 del Museo de Arte Contemporánea del Zulia (Maczul), monseñor Edgar Peña Parra, nuncio apostólico en Pakistán, recibió de parte de las autoridades de la Universidad del Zulia el doctorado Honoris Causa tras la propuesta aprobada por unanimidad por la directiva de la casa de estudio. Foto: La Verdad

Mentor

El encargado del discurso de apertura fue el padre José Gregorio Villalobos, capellán de LUZ, quien recordó como Peña Parra fue la influencia definitiva para que él tomara el sacerdocio. "Lo conocí en 1988, cuando era sacerdote en San Rafael del Moján. Ver su humildad y calidez humana me impulsaron a seguir sin miedo el camino de Dios".

En su apasionada alocución, el capellán destacó lo que para su consideración fueron las cualidades que llevaron a monseñor Édgar Peña Parra a convertirse en nuncio. "Tu cortesía, pulcritud y sencillez son las cualidades que el Papa Juan Pablo Segundo vio en ti para ofrecerte la oportunidad de ser miembro del cuerpo diplomático de El Vaticano".

- Jorge Palencia, rector de Luz: "Debido a sus grandes méritos y ser un zuliano y saladillero, LUZ ha querido hacerle este reconocimiento entregándole la máxima distinción que tiene esta casa de estudio"

- Rosa Nava, secretaria de cultura del estado: "Estoy esperanzadísima de que las bendiciones de monseñor Édgar ayude a LUZ a seguir adelante, porque es como un nuevo respiro para seguir luchando para tener una mejor Universidad.

- Nerio Romero, diputado del CLEZ: "Siempre lleva por delante su gentilicio, su zulianidad, por eso estamos seguros que se va hacer eco de todo en cualquier país que la Santa Sede lo asigne".

Desde su nombramiento como nuncio, monseñor Édgar Peña Parra ha recibido las siguientes condecoraciones:

· Honoris Causa de la Universidad del Zulia.

· Orden Juan Pablo II, en su única clase. Otorgada por la Gobernación del estado Zulia

· Orden Ciudad de Maracaibo, en su primera clase. Otorgada por el Consejo Municipal de Maracaibo.

· Orden Rafael María Baralt, en su única clase. Otorgada por el Consejo Legislativo del estado Zulia.

· Orden Cecilio Acosta y profesor honorario.

Nuncio Edgar Peña lamentó muerte de ministro cristiano en Pakistán

Keila Vílchez

Luto y terror en la comunidad cristiana en Pakistán: el ministro federal para las Minorías Religiosas, el católico Shahbaz Bhatti, ha sido asesinado esta mañana (2 Marzo 2011)  en Islamabad.Maracaibo, 2 de Marzo de 2011.- Durante su visita al Consejo Legislativo del estado Zulia (Clez) monseñor Edgar Peña Parra, primer nuncio venezolano, se pronunció con respecto al asesinato, este miércoles, del único miembro cristiano del gabinete de Pakistán, Shahbaz Bhatti, de 42 años.Hay que recordar que monseñor Peña fue designado por el papa Benedicto XVI como nuncio de esa nación, el pasado 2 de febrero.

“He leído esta mañana con gran tristeza porque se trata de la muerte de un ministro del país donde iré he visto también la manifestación de la Santa Sede y me uno a las declaraciones del padre Lombardi, donde se lamenta la muerte de este ministro, que luchó muchísimo por el derecho de las minorías en Pakistán, yo me uno a los sentimientos del Santo Padre. Siempre la muerte y sobre todo la muerte violenta de una persona, nos causa siempre mucha tristeza”,

Pistoleros enviados supuestamente por al-Qaida y el Talibán mataron a Bhatti al balear su automóvil justo frente a la casa de su madre.

Fue el segundo asesinato en dos meses de una personalidad de alto rango que se oponía a las leyes que castigan los insultos al Islam con la pena de muerte.

Sobre la fecha de su partida hacia Pakistán aseguró: “Yo creo que quizás antes de lo que imagino, pero hasta que mis superiores no me avisen estaré aquí en Maracaibo”.

Por su parte, el Vaticano condenó hoy el asesinato del ministro paquistaní para las Minorías, el católico Shahbaz Bhatti, y afirmó que ese "incalificable acto de violencia es de una terrible gravedad".


Nuncio Apostólico bendijo Casa Hogar “Mi Refugio”

Texto: Keila Vilchez/Dinora Prieto

Maracaibo,1 Marzo 2011.- Monseñor Edgar Peña fue este martes a bendecir la Casa Hogar “Mi Refugio”, donde recorrió las instalaciones acompañado por la directiva de la Fundación Amigos del Niño con Cáncer.

Los niños lo recibieron con mucho cariño y unos ramos de rosas, que él recibió con una sonrisa.

Además, le obsequiaron un diploma con una hermosa dedicatoria y él les llevó una estampita del papa Benedicto XVI.

Ebert López, de cinco años, corrió por los jardines verdes de la Casa Hogar Mi Refugio para abrazar a monseñor Edgar Peña, primer venezolano en ser designado nuncio apostólico, quien hizo lo propio y recibió sonriente un ramo de rosas que el pequeño le obsequió, ayer, en nombre de la Fundación Amigos del Niño con Cáncer.

Detrás de Ebert llegó Adriana Rincón, de seis años, para darle más flores. La directiva de la fundación y el personal lo recibieron con los brazos abiertos. Y antes de darle un recorrido por las instalaciones de la casa, pasaron por la capilla en honor a San Ezequiel, en la entrada, donde monseñor bendijo la imagen y estampitas del santo.

“Ésto es un milagro del amor de los que dirigen esta noble institución. La señora Egda de Márquez, alma de la fundación, acompañada de un grupo de señoras de la ciudad, lo ha hecho posible. En este sitio podemos ver lo que se puede hacer en Venezuela, gracias a la ayuda del Gobierno nacional, regional y de la empresa privada se ha construido este monumento a la excelencia”, enfatizó monseñor.

Le entregaron un diploma con la dedicatoria de cada uno de los niños presentes y monseñor les dio una estampa del papa Benedicto XVI. “Esto se los envió en Papa para que los cuide”. “Estamos complacidos que monseñor se encuentre con nosotros hoy (ayer) y estoy segura que él no se va olvidar de nosotros porque toda la Iglesia es gran colaboradora de esta misión y de la fundación”, dijo la presidenta de la fundación.

Cira Fuenmayor estaba desde bien temprano en la casa Mi Refugio con su hija Anyerlenne, quien fue diagnosticada, hace cinco años, con una leucemia linfoblástica. “Su presencia acá nos da alivio para sobrellevar la difícil situación que estamos pasando, tanto los niños como cada una de las familias”.

Mañana monseñor recibirá de la Universidad del Zulia el doctorado Honoris Causa. A las 10:00 am, en el Museo de Arte Contemporáneo del Zulia (Maczul): “Me alegra que el alma mater de nuestra educación en el Zulia me conceda ese honor”.

Nuncio Apostólico Edgar Peña Parra bendijo Casa Hogar “Mi Refugio” de la Fundación Amigos del Niño con Cáncer. Foto: PANORAMANuncio Apostólico Edgar Peña Parra bendijo Casa Hogar “Mi Refugio” de la Fundación Amigos del Niño con Cáncer. Foto: PANORAMANuncio Apostólico Edgar Peña Parra bendijo Casa Hogar “Mi Refugio” de la Fundación Amigos del Niño con Cáncer. Foto: PANORAMA
Nuncio Apostólico Edgar Peña Parra bendijo Casa Hogar “Mi Refugio” de la Fundación Amigos del Niño con Cáncer. Foto: PANORAMANuncio Apostólico Edgar Peña Parra bendijo Casa Hogar “Mi Refugio” de la Fundación Amigos del Niño con Cáncer. Foto: PANORAMANuncio Apostólico Edgar Peña Parra bendijo Casa Hogar “Mi Refugio” de la Fundación Amigos del Niño con Cáncer. Foto: PANORAMA
   
     

 

LUZ entregará Honoris Causa a monseñor Édgar Peña Parra

Isabel Cristina Morán

La cita es el jueves a las 10.00 de la mañana en la sala 1 del Museo de Arte Contemporánea del Zulia (Maczul). Será un evento abierto al que podrá asistir la feligresía zuliana en pleno

LUZ entregará Honoris Causa a monseñor Édgar Peña Parra Foto: LA VERDAD

Maracaibo, 1 de Marzo de 2011.- Ayer a las 9.00 de la mañana la decisión estaba tomada. A esa hora, las autoridades de la Universidad del Zulia (LUZ) estudiaban la propuesta que, por iniciativa del rector Jorge Palencia, llegó al Consejo Universitario convocado sólo para analizar la posibilidad de otorgarle la distinción de Honoris Causa a monseñor Édgar Peña, nuncio apostólico en Pakistán. La iniciativa se aprobó por unanimidad.

La cita es el jueves a las 10.00 de la mañana en la sala 1 del Museo de Arte Contemporánea del Zulia (Maczul). Será un evento abierto al que podrá asistir la feligresía zuliana en pleno, de acuerdo con Palencia. "Aprovechamos que monseñor está en la ciudad para reconocer su trayectoria, dedicación y fe. Reúne todos los méritos que son necesarios para recibir esta distinción. Él fue muy receptivo con la noticia y la tomó con la humildad que lo caracteriza".

Monseñor recibirá un diploma y un anillo doctoral con la piedra azul de LUZ. Tendrá timbrado el año, el escudo de la máxima casa de estudios de la región y las palabras doctor Honoris Causa.

Piden a monseñor Édgar Peña por la paz del país

Yanreyli Piña Viloria

La iglesia Coromoto en Los Olivos estaba repleta. La alegría se sintió en el ambiente ante la llegada del clérigo venezolano que pronto deberá partir a Pakistán

La iglesia Coromoto en Los Olivos estaba repleta. La alegría se sintió en el ambiente ante la llegada del clérigo venezolano que pronto deberá partir a Pakistán FOTO: LA VERDADMaracaibo, 27 de Febrero de 2011.- "La designación de Édgar Peña como nuncio apostólico demuestra que el Zulia es fuerte y que crece cada día más. Tenemos potencial a todo nivel y nuestro estado se consolida cada día más". Así se expresó Peggy Inciarte, de 38 años, quien ayer fue a la iglesia Nuestra Señora de Coromoto, en Los Olivos, a participar de la eucaristía que presidiría el primer clérigo venezolano en recibir esta distinción del Vaticano.

Llevó a su hija de tres años para pedirle a Peña Parra por su salud, así como protección para su familia y mucho trabajo para todos los venezolanos. Todos los feligreses se pusieron de pie cuando entró el nuncio, a quien recibieron con cánticos y aplausos. Lo acompañaba Ubaldo Santana, arzobispo de Maracaibo. La iglesia estaba repleta y la serenidad se apoderó del lugar ante la presencia del nuncio.

Entre los asistentes estaba Rubia Olivares, de 67 años, y quien conoce a Peña desde que era un niño. "Lo quiero como un sobrino. No tengo palabras para describirlo, es una persona hermosa, muy humano y familiar. Se merecía este nombramiento y a él le pido por la salud y la armonía de todos los venezolanos".

Sus peticiones no se alejan de las del resto de los asistentes, que ante el beneficio personal rogaron por la paz del país y el cese de las guerras y confrontaciones.

Durante la homilía, Peña Parra exaltó el amor de Dios por los humanos, al que sólo comparó por el que una madre siente por sus hijos. "De aquí debe surgir la seguridad de que Dios nos acompaña siempre en nuestro peregrinar". Consideró la tristeza y la depresión como los grandes males de este tiempo y exhortó a los feligreses a vivir el presente sin ataduras con el pasado.

Peticiones de los feligreses

* Eva Viloria, 47 años. "Pido paz, amor, solidaridad, prosperidad y empleo para todos los venezolanos. Que no haya más guerra en el país ni distinciones de color. Y que Dios me ayude con viviendas para mis dos hijos".

* Lucía Briceño, 45 años. "Al nuncio le pido por mi hijo que está muy rebelde y por toda mi familia. Que sanen todos los enfermos del país. Es un privilegio tenerlo en esta iglesia".

* Alexandra Doria, 37 años. "Vine con mi esposo y mi hija y le pido por la unión de mi familia; además de la tranquilidad del país. Es un orgullo para el Zulia que el Papa lo haya nombrado nuncio apostólico".

Peña: Iré a Pakistán a elevar el dialogo existente con la Santa Sede

El monseñor expresó ayer su alegría por abrazar y saludar a la feligresía. En la parroquia San Antonio María Claret le obsequiaron una Mitra y ornamento con la imagen de La Chinita.

Monseñor Peña saluda a su llegada a la Iglesia Padre Claret de Maracaibo a la Hermana Francisca. Foto: El RegionalMaracaibo, 27 de Febrero de 2011.- El nuncio apostólico, Edgar Peña ofició este domingo una eucaristía en la Iglesia San Antonio María Claret en la capital zuliana, donde decenas de feligreses se congregaron para escuchar la homilía de la voz de quien pronto partirá a Pakistán, en dos o tres semanas, para ser el embajador y máxima representación de la Santa Sede el Vaticano.

Desde allí, el monseñor habló sobre el trabajo que desempeñará en ese país, aunque no precisó su labor, adelantó que estrechará las relaciones con las instituciones y otras religiones de dicha nación que mayormente es habitada por musulmanes y donde los cristianos católicos son asesinados.

“Cuando dos países o dos Estados intercambian embajadores es la máxima muestra de ambas instituciones en querer establecer el diálogo al más alto nivel”, manifestó el monseñor en referencia al trabajo que desarrollará como Nuncio Apostólico. Acotando que ese es el primer aspecto: servir como primer embajador de puente entre Isla de Baba y Roma, y viceversa. De manera de incrementar y continuar el diálogo que ya existe desde hace mucho tiempo en ambas instituciones. “Los detalles no los puedo decir porque aún no he recibió las instrucciones concretas, pero todo va a ir enmarcado en esto, creo que un gran tema de geopolítica nacional en nuestro tiempo es precisamente el diálogo cultural e inter religioso importante”, asentó.

El monseñor Peña refirió que al escogerlo Dios en esta misión, le dará las gracias y las cualidades para hacerlo, por eso, reiteró que Dios y La Chinita lo acompañarán y le darán lo necesario para responder a este diálogo e incrementarlo entre la Santa Sede y Pakistán. Aunque no tiene notificación todavía sobre la fecha de su partida hacía ese país, supuso que en dos o tres semanas ya todo estará listo para poder iniciar. Agregó que el tiempo que está un Nuncio en un Estado es de cuatro a seis años.

Por otra parte, monseñor Edgar Peña expresó su felicidad de poder saludar y abrazar a toda la feligresía de Maracaibo, y reencontrarse con personas de cuando El Saladillo existía. “Ha sido un encuentro hermoso con toda mi Iglesia de Maracaibo”.

Al llegar a la Santa Misa que inició a las 11 de la mañana, fue recibido por la Banda Rafael Urdaneta y en el templo por la feligresía que lo aplaudió y a viva voz manifestó: “Que viva el Nuncio, que viva la Iglesia Católica”.

Emotivos

Para el párroco de la Iglesia San Antonio María Claret, Ovidio Duarte ha sido maravilloso que el Nuncio Apostólico haya oficiado la misa este domingo en su parroquia. Recordó que anteriormente ya visitaba esta iglesia, pero el ahora hacerlo como Nuncio, era algo muy emotivo.

También la Hermana Francisca asistió a la eucaristía y desde una de las bancas, mencionó que hizo presencia para orar por el monseñor para que pueda cumplir su misión en Pakistán. “Dios está con el y la Santísima Virgen, él tiene las gracias necesarias para la misión que Dios lo escogió”, dijo.  

Sitios Relacionados:  

Madre Francisca: “Si oráramos más, sufriríamos menos”

http://parroquiapadreclaret.org.ve/

Agradecido con su pueblo

José Manuel Sánchez

Junto a sacerdotes, religiosas, amigos, familiares y feligreses, monseñor Édgar Peña presidió ayer una eucaristía multitudinaria en la Plazoleta de la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá durante su segundo día de visita a Maracaibo

Mons. Edgar Peña Parra durante la celebración multitudinaria, de la Santa Misa en la plazoleta de la Basílica de Chiquiquirá de Acción de Gracias por su episcopado. FOTO: LA VERDAD

Maracaibo, 26 de Febrero de 2011.-Un fuerte viento soplaba en las inmediaciones de la Plazoleta de la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá pero cuando el reloj marco las 6.00 de la tarde las campanas del templo se dejaron escuchar y la puerta principal se abrió dejando ver a la excelsa patrona del Zulia quien bajo de su trono para acompañar al pueblo que se concentro en ese lugar para homenajear monseñor Édgar Peña Parra, primer clérigo venezolano que es nombrado nuncio apostólico.

Tras la salida de Reina Morena el cortejo de los clérigos que participarían en la misa homenaje salió de la iglesia. Al final de la fila se encontraba el homenajeado quien era flanqueado por Ubaldo Santana, arzobispo de Maracaibo, y Roberto Lukert, obispo de Coro.

Al lugar no solo asistieron los miembros de la iglesia, amigos y familiares de Monseñor Édgar, también asistieron los representantes de las fuerzas vivas de la región tales como: Pablo Pérez, gobernador del estado Zulia; Jesús Luzardo, presidente del Consejo Municipal de Maracaibo; Ángel Sánchez, secretario de gobierno; Marianela Fernández, presidente del Consejo Legislativo del Estado y Judith Aular, vicerrectora académica de la Universidad del Zulia. Además de varios miembros del clero de la iglesia católica venezolana.

Una vez en el altar, levantado especialmente para el evento, el representante de la Iglesia zuliano dio la bienvenida al nuevo representante de la Iglesia Católica en Pakistán. "Estás en tu casa y quiero agradecerte por abrir un espacio en tu apretada agenda para asistir a esta eucaristía que preparamos para ti. Estoy seguro que no solo representaras dignamente al Vaticano sino también al pueblo venezolano y zuliano. Que el señor bendiga tu ministerio". Tras las palabras de monseñor Ubaldo inició la misa la cual fue oficiada por monseñor Édgar Peña quien a pesar de encontrase ronco no perdió la voz en ningún momento de la eucaristía.

Más que un nuncio

Monseñor Roberto Lukert fue el encargado de la homilía durante la cual indicó sentirse complacido por lo lejos que ha llegado su amigo monseñor Édgar Peña y manifestó su tranquilidad por el hecho de sabe que el va ser un digno representante no solo del Vaticano, sino de Venezuela, el Zulia y el mismo Saladillo. “Édgar no tienes una tarea fácil porque vas a un país con una población de 174 millones de habitantes mayoritariamente musulmán pero estoy seguro de que te vas a lucir porque eres trabajador, inteligente y humilde”. Le confió su misión a la Virgen y al espíritu de San Francisco Javier quien fuera misionera y que se encargara de llevar a Cristo a los que hoy son pueblos de profunda religiosidad.

Lukert recordó un inmenso deseo que ha tenido desde niño el cual consiste en viajar y conocer la India para ver el trabajo que han realizado los sacerdotes jesuitas y otros misioneros cristianos en ese país. “Ahora tengo una excusa perfecta para viajar a India la cual es ir a Pakistán a visitar a un amigo conocer ese país e ir a cumplir mi sueño”.

Con el corazón en la mano

Al finalizar la misa monseñor el nuncio agradeció a la autoridades civiles, educativas y eclesiásticas que se encontraban presente en su homenaje. También dedico palabras a su fallecida madre por haberlo educado como lo hizo, a su padre, hermanos, tíos y sobrinos por apoyarlo en todo momento de su vida.

Además le ofreció a su amigo monseñor Roberto Lukert la posibilidad de viajar a Pakistán para que lo conociera y aprovechara para viajar hacia la India. “Allá te tengo un cuartico apartado contiguo al del chofer para que me visites y cumplas tu sueño de la infancia”. Cerro su agradecimiento indicando que siempre llevara al pueblo zuliano en su corazón.

Por todo lo alto

Monseñor Edgar Peña Parra fue condecorado con las siguientes órdenes:
·Orden Juan Pablo II, en su única clase. Otorgada por la Gobernación del estado Zulia
·Orden Ciudad de Maracaibo, en su primera clase. Otorgada por el Consejo Municipal de Maracaibo.
·Orden Rafael María Baralt, en su única clase. Otorgada por el Consejo Legislativo del estado Zulia.
·Orden Cecilio Acosta y profesor honorario, Otorgado por la Universidad Católica Cecilio Acosta.  

Emotiva misa ofició el Nuncio a su pueblo

K. Vílchez/ C. Bracho / J. Dovale

El marabino Nuncio de Benedicto XVI, se unió a su pueblo en la Santa Misa, en la plazoleta de la Basílica de Nuestra Señora de Chuqinquirá el 26 de Febrero de 2011. Foto: PANORAMA

Con gran emoción y alegría, frente a una multitudinaria feligresía, monseñor Edgar Peña celebró, ayer, con sus coterráneos su reciente nombramiento como nuncio apostólico.

Más de dos horas duró la hermosa eucaristía, en la plazoleta de la Basílica, en la que “El Curita” de El Saladillo agradeció a su pueblo el apoyo ante esta nueva designación.

“Me acompañan en mi misión en Pakistán la bendición del Señor, la protección de Nuestra Señora de Chiquinquirá, la bendición de mi madre, desde el cielo, y el cariño de cada uno de ustedes”, dijo.

Enfatizó con sus palabras: “Que sirva la noticia de mi designación para que los jóvenes conozcan más el sacerdocio de Cristo. Quiero invitarles y decirles que vale la pena ser sacerdote. Si sienten en su corazón el llamado del Señor no tengan miedo y sigan su corazón”.

Las campanas del templo San Juan de Dios sonaron, nuevamente, como el 23 de agosto de 1985, cuando se ordenó sacerdote con la imposición de las manos del recordado Domingo Roa Pérez. Monseñor Peña se reencontró frente al centro de la devoción mariana en el Zulia con su Madre, Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, y su pueblo.

El primer nuncio apostólico venezolano salió de la Basílica, como es característico en él, con una gran sonrisa a oficiar la eucaristía de acción de gracias tras ser consagrado, el pasado 5 de febrero, por el papa Benedicto XVI.

Pero, media hora antes de iniciar la celebración, fue recibido en la nave central de San Juan de Dios, por la Reliquia de María Chiquinquirá, rodeada de flores amarillas y blancas. Los servidores de María hicieron una caminería y en medio de aplausos y mucho amor se arrodilló delante de Ella a darle gracias.

Lo acompañó el clero zuliano y una representación de la Iglesia católica en el país. Además, de familiares y amigos que siempre han estado a su lado desde que recibió en abril de 1993 la carta de la Nunciatura Apostólica de Venezuela para ir a estudiar derecho canónico y entrar en el servicio diplomático de la Santa Sede.

Monseñor Roberto Lückert León, arzobispo de Coro, ofreció la homilía, en medio de una leve llovizna. Le aseguró que no le iba a tocar fácil. “Edgar, te va tocar trabajar en un país donde el 96% de la población es mulsulmana. En ese pueblo te vas a lucir, porque tu vienes de abajo, de El Saladillo, tú conoces la idiosincrasia de este pueblo”.

Le deseó los mayores éxitos en su nueva misión y le puso como ejemplo a la Madre Teresa de Calcuta. “Pero, no olvides que antes de diplomático eres obispo y eres pastor. Que María de Chiquinquirá, misionera y misionada, evangelizada y evangelizadora, te bendiga y te apoye en este tu nuevo trabajo, en esta tu nueva responsabilidad. Amén”.

Con estas palabras, monseñor Edgar contuvo el llanto y se mostró conmovido. Dio gracias a su pueblo, que lo aplaudió sin parar, tras el resonar, de nuevo, de las campanas.

Todo un maracucho... y chiquinquireño

Su regionalismo no le permite aceptar el perder el acento marabino. Édgar Peña visitó la Basílica para ofrecer su nunciatura apostólica

Su humildad se evidencia con cada palabra que predica. Paz y tranquilidad en el ambiente inspira su presencia. Monseñor Édgar Peña Parra regresó a su tierra luego de haber sido ordenado arzobispo por el papa Benedicto XVI y designado nuncio apostólico en Pakistán. Aunque son 20 años representando a la Iglesia universal por el mundo, su regionalismo sigue intacto. En sus primeras horas en la ciudad, el saladillero visitó la sede del diarioLa Verdad y confesó que del Maracaibo de sus amores quisiera saborear “unos bollitos pelones como los que prepara mi prima o unas hallacas de mi cuñada”.

El regreso a casa no fue fácil. Tras no conseguir disponibilidad en boletos aéreos, monseñor Édgar Peña llegó a Maracaibo vía terrestre desde la ciudad de Caracas. Aunque aseguró que “durmió mucho”, su agenda no le permitió compartir con su familia tras su arribo. Chiquinquireño de corazón y alma, su primera visita fue a la Basílica de su venerada Chinita. “Siempre tengo una réplica de la Virgen que me acompaña para donde voy (…). Lo primero que hice fue hablar con ella y ofrecerle mi nunciatura”.

Él es todo un maracucho. En su primera rueda de prensa como primer nuncio venezolano pagó la novatada. Se le olvidó el solideo. “Son tantas cosas que ahora me tengo que poner esta nueva sotana, los trapos, el anillo, que lo olvidé (el solideo). Son los errores de un arzobispo nuevo”, confesó monseñor de manera jocosa.

Confianza en Dios

La fe, la Virgen y Dios serán sus principales aliados. “La fe católica es un punto muy importante para la familia y la sociedad, porque en la Iglesia profesamos los valores de siempre, los principios de siempre, los cuales nos ayudan a ser mejores personas y por supuesto mejores cristianos (…). En la medida que hagamos bien nuestro trabajo, en esa medida la sociedad será mejor”.

Muchas serán las dificultades que traerá trabajar en Pakistán, pero monseñor Édgar Peña las lleva como un reto. Luego que las circunstancias lo llevaran a hablar seis idiomas, esto tampoco será un obstáculo para el zuliano. Según explicó el arzobispo, Pakistán formaba parte de la India y aunque mayoritariamente su población es musulmana, le cuentan que los cristianos hablan inglés. Por lo que comentó: “Yo no soy (William) Shakespeare, pero por lo menos para decir good morning (buenos días)”. Si hay algo que aprender lo aprendemos, no hay problema”.

Un prelado deportista

El deporte es una de sus pasiones, pero reconoce que trabajar en México, un lugar con más de 100 millones de habitantes y una comunidad católica inmensa, lo ha separado del ejercicio por un buen tiempo. Juega tenis, golf y cuando viene a Maracaibo le encanta el béisbol. El fútbol también lo sigue y aunque su corazón es vinotinto, reconoce que “como Venezuela no lleva su equipo aún en el Mundial, yo le voy a Italia. Mis sobrinos me preguntan por qué no voy a Brasil, pero yo no soy brasileño y aunque tampoco soy italiano, tenemos la libertad de elegir”.

No dejaba de agradecer el apoyo del pueblo zuliano con cada frase que expresaba. Su meta es dejar al Zulia por todo lo alto. Édgar Peña reconoció: “Siento tristeza cuando estoy fuera y un venezolano me dice: "Ya perdiste el acento maracucho?", siento como una ofensa y me digo: "lo tengo que recuperar".

Su sonrisa y su sinceridad emocionaron a los presentes. Antes de despedirse Édgar Peña bendijo toda la sede del diarioLa Verdad, sus instalaciones y a todos los integrantes de su familia. Invitó a toda la feligresía zuliana a acompañarlo hoy en la misa que en su honor se estará celebrando en la plazoleta de la Basílica a partir de las 6.00 de la tarde.

Honoris causa para la fe

En un contacto con eldiario La Verdad, Jorge Palencia, rector de la Universidad del Zulia (LUZ), confirmó que debido a los suficientes méritos que acompañan a monseñor Édgar Peña, el día lunes llevará una propuesta al Consejo Universitario para otorgarle al prelado marabino la máxima distinción de Honoris Causa. Seguro de que la iniciativa será acogida de la mejor manera, Palencia informó que con el grupo de Protocolo y Relaciones Públicas esperan organizar el acto solemne a más tardar el día viernes.

Sobre la distinción Peña apuntó: “Siempre venía a Maracaibo de bajo perfil, porque es el ambiente en el que me gusta desenvolverme (…), es un honor recibir las condecoraciones, pero éstas no son para Édgar Peña sino para toda la Iglesia, para mis hermanos sacerdotes que se han desenvuelto aquí dando la cara día a día, y para todo el pueblo zuliano”.

Pronto en la red

El nuncio saladillero buscará la forma de interactuar con sus seguidores. “En México trabajaba entre 12 y 13 horas, no me daba tiempo ni hablar por Skype. No he tenido la oportunidad de haber participado en las redes sociales, pero con las personas que me ayudan en este tema ya próximamente, quizás hoy (ayer) mismo, estaremos abriendo una cuenta en Facebook y también en Twitter”.

Monseñor Peña bendijo a los venezolanos durante visita a la sede de PANORAMA

Mons. Edgar Peña durante la visista que realizara a las instalaciones de Panorama en la ciudad de Maracaibo, a su lado el Obro. José Severeyn F. Foto: PANORAMAMaracaibo, 26 de Febrero de 2011.- En el inicio de su recorrido por la sede de este rotativo, el nuncio Edgar Peña conoce la Galería Dr. Luis Guillermo Pineda, junto a la Presidenta de PANORAMA, Patricia Pineda, y miembros de la Junta Directiva.

Escuchó atento, de Pineda, los detalles de 96 años de noticias. Manifestó la importancia de la información histórica que muestra la galería, que recopila 96 años de la historia del Zulia, Venezuela y el mundo de forma didáctica.

Aprovechó la oportunidad para bendecir a los venezolanos utilizando nuestra plataforma multimedia. "A través de este medio voy a hacer llegar mi cariño, mi aprecio, mi gratitud por haber seguido todo este acontecimiento. Les voy a hacer llegar mi bendición apostólica" señaló el monseñor Peña.
Llamaron su atención las primeras páginas del periódico y comentó con Pineda las que hacen referencia a la coronación de la Virgen de Chiquinquirá, la caída del Puente, las muertes de la Madre Teresa de Calcula y el ataque terrorista del 11-S, entre otras.

“En verdad es muy interesante, muy formativa, es una gran herramienta para conocer la historia y en especial, para los niños”, expresó monseñor Edgar Peña, primer venezolano en ser designado como nuncio apostólico.

Acompañan al nuncio su hermano Eddy Peña y su amigo Gustavo Ruiz, así como los presbíteros José Severeyn y Edgar Doria. 

 

Nuestro nuncio visita La Verdad

José Alejandro Urdaneta

Monseñor Édgar Peña Parra, nuncio apostólico de Pakistán y primer diplomático clerical de origen venezolano, visitó este viernes las instalaciones del Diario La Verdad y entre anécdotas y experiencias sobre su nueva misión, agradeció el apoyo a la labor que humildemente aceptó desde Roma

Monseñor Édgar Peña Parra, nuncio apostólico de Pakistán y primer diplomático clerical de origen venezolano, visitó este viernes las instalaciones del Diario La Verdad y entre anécdotas y experiencias sobre su nueva misión, agradeció el apoyo a la labor que humildemente aceptó desde Roma

Maracaibo, 25 de Febrero de 2011.- Monseñor Édgar Peña Parra, nuncio apostólico de Pakistán y primer diplomático clerical de origen venezolano, visitó este viernes las instalaciones de La Verdad y entre anécdotas y experiencias sobre su nueva misión, agradeció el apoyo a la labor que humildemente aceptó desde Roma.

Con una apretada agenda de compromisos que incluyen una ceremonia eucarística a realizarse mañana en la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá, monseñor Peña dijo sentirse muy emocionado por el caluroso recibimiento a su tierra donde permanecerá hasta asumir su cargo en el país asiático.

“Estoy muy contento por estar de vuelta en mi tierra. Después de tantos viajes es confortante estar en un lugar conocido” expresó el católico al tiempo que expresó su satisfacción al contar con la compañía de una gran camada de jóvenes al momento de su llegada a tierras marabinas.

Durante su visita a La Verdad, el nuncio compartió con periodistas y trabajadores del rotativo a quienes dirigió palabras de aliento y agradecimiento por la labor emprendida en reconocimiento a su nuevo nombramiento por parte del Vaticano.

Monseñor Peña habló sobre sus nuevas responsabilidades en Pakistán y aseguró estar listo para la misión. “Cuento con Dios y con la Virgen. Con esos amigos todo lo puedo”, afirmó.

“La verdad os hará libres” fue el mensaje que dejó Monseñor Peña rememorando las palabras dichas por San Juan al tiempo que reiteró su compromiso con la misión eclesiástica delegada en sus manos.

Monseñor Edgar Peña agradeció a La Chinita

María Teresa Luengo

"Un país camina en la medida en que estemos más unidos"

El Nuncio de Pakistán, manifestó su alegría y optimismo con este nombramiento y confía que con la ayuda de Dios y La Chinita cumplirá su misión en un país que ha atravesado muchos conflictos sociales.

Maracaibo, 25 de Febrero de 2011.- Muy conmovido por regresar a su natal tierra zuliana, el Nuncio Apostólico en Pakistán, Monseñor Edgar Peña Parra, agradeció a Nuestra Señora del Rosario del Chiquinquirá su consagración como obispo y representante de la Santa Sede.

Llegó en la mañana de este viernes junto a su hermano Eddy Peña y estuvo acompañado del párroco de la Basílica de La Chinita, Eleuterio Cuevas. Desde el salón parroquial ofreció una rueda de prensa y en la tarde visitó algunos medios de comunicación social.

Manifestó su alegría y optimismo con este nombramiento y confía que con la ayuda de Dios y La Chinita cumplirá su misión en Pakistán, un país que ha atravesado muchos conflictos sociales. Aseguró que "la iglesia ha tenido un papel muy relevante y un liderazgo en países donde la paz es la principal ausente".

Monseñor se dirigió a quienes protestan y luchan por sus derechos en Venezuela, a que mantengan un sentimiento de amor por el prójimo, más allá de colores o ideales. "Todos somos hermanos, estamos en derecho de defender lo nuestro pero preservemos en nuestra fe y aléjense del odio".

Pidió que haya concordia, "porque un país camina en la medida en que estemos más unidos, en que trabajemos por los valores y principios, hay que seguir adelante luchando y trabajando, creciendo y a los jóvenes que deben seguir estudiando".

Se abstuvo de fijar posición sobre el conflicto en naciones como Libia o Egipto, pero por su experiencia en naciones del este de Europa dijo que en el transcurso de la historia hay cambios que no se pueden detener y que son causados por el hombre. La Iglesia en más de dos mil años ha sido testigo de muchos momentos históricos y es la maestra de la humanidad.

Dijo que tenía muchas ganas de arrodillarse ante su jefa y eterna patrona, para darle gracias y encomendarle a ella y al Buen Pastor esta misión de vida. "Me embargan sentimientos de alegría doble por el apoyo que me ha dado mi pueblo".

Homenaje al nuncio venezolano

Monseñor Edgar Peña Parra estará en la región hasta que el Vaticano le ordene asumir sus funciones.

Será homenajeado en la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá, este sábado 26, a las 6 de la tarde. Monseñor Roberto Lückert, obispo de Coro, oficiará la misa. La organización del homenaje está a cargo de los Servidores Marianos, se tiene previsto el descenso de La Tablita y su ascenso al finalizar la ceremonia.

Será la primera vez que la Virgen Morena sale de su camarín con la ausencia de Don Enairo Villasmil, conocido como "El Joyero de la Virgen" y quien falleció el pasado 13 de febrero. Al retablo no se le hizo ningún mantenimiento para esta ceremonia, pero luce impecable por el último trabajo que le hizo Villasmil.

La plazoleta de la Basílica se vestirá de gala con flores blancas y amarillas, colores del Vaticano, para recibir al primer Nuncio venezolano. Se espera la asistencia de unos 3 mil feligreses. Luego de la eucaristía, habrá una recepción en su honor en los jardines de la iglesia Santa Bárbara.

El Nuncio Edgar Peña Parra oficiará el domingo 27 dos misas: la primera, a las 11 de la mañana, en la iglesia del Padre Claret y la segunda, a las 6 de la tarde, en la iglesia de la Coromoto, en Los Olivos. El lunes 28, a las 10 de la mañana le será conferido el doctorado Honoris Causa en la Universidad Cecilio Acosta.

Nuncio Peña se reencuentra hoy con su tierra

José Manuel Sánchez

Monseñor Édgar Peña, nuncio apostólico de Pakistán, cumplirá una apretada agenda durante todo el fin de semana. Monseñor Roberto Lückert, obispo de Coro, quien fue su principal mentor, será el encargado de dar la homilía durante el homenaje de mañana

Nuncio Peña se reencuentra hoy con su tierra

Monseñor Édgar Peña Parra, nuncio apostólico de Pakistán y primer diplomático clerical de origen venezolano, permanecerá en su ciudad natal hasta que el Vaticano le ordene asumir su cargo en el país asiático. De allí que la Iglesia católica y el pueblo zuliano le brindarán un merecido homenaje mañana en la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá.

A pocas horas de rencontrarse con su familia y amigos, Peña Parra dio gracias a Dios y manifestó sentirse muy contento de llegar a su tierra para reunirse con las personas que lo vieron crecer y lo ayudaron a llegar al sitial donde se encuentra hoy. Vía telefónica comentó a La Verdad tener una gran expectativa en cuanto al homenaje que le prepara la Iglesia, su familia y el pueblo zuliano en general..

Aunque dijo desconocer los detalles de la ceremonia, afirmó tener un discurso de agradecimiento preparado, el cual estará dedicado al clero y al pueblo zuliano por apoyarlo y solidarizarse con él en todas y cada una de sus etapas como sacerdote. “Espero encontrar un momento después de la misa para poder agradecerle a Dios y a todos mis coterráneos”.

Pese a que su agenda durante la visita a la ciudad está colmada de compromisos, el nuncio espera encontrar tiempo para pasarlo con su familia y poder visitar la tumba de su madre, al tiempo que espera por el llamado del Vaticano, desde donde le informarán cuándo asumirá su cargo como nuncio de Pakistán.

Orgullo zuliano

Uno de los asistentes al homenaje será monseñor Roberto Lückert, obispo de Coro, quien será el encargado de dar la homilía durante la actividad religiosa. “La homilía no se saldrá del programa semanal, sin embargo, estoy buscando un espacio para poder hablar sobre Édgar porque es un merecido homenaje”.

Lückert indicó sentirse orgulloso como venezolano, zuliano y como párroco, por el nombramiento de monseñor Édgar Peña como nuncio, debido a que es una tarea muy loable pero a la vez exige una gran preparación. El obispo de Coro recordó como el nuevo representante diplomático del Vaticano en Pakistán siempre demostró tener la capacidad y la disciplina para ejercer un cargo como el que Benedicto XVI le ha otorgado. “Como estudiante fue excelente, además demostró dominio en el manejo de los idiomas, requerimiento necesario para ingresar al servicio diplomático de la Santa Sede y de cualquier otro país del mundo”.

Se espera que monseñor Roberto Lückert arribe a Maracaibo el sábado en la mañana para participar en la misa, donde se le rendirá el homenaje que se iniciara a las 6.00 de la tarde al nuncio para luego partir inmediatamente a Coro para retornar a sus labores.

Cronología episcopal

El sábado 8 de enero: El papa Benedicto XVI nombra a monseñor Édgar Peña Parra como nuncio apostólico y arzobispo titular de la Diócesis de Telepte (Túnez), convirtiéndose en el primer venezolano en lograr alcanzar semejante cargo dentro de la Iglesia católica

Jueves 3 de febrero: El Vaticano le asigna la nunciatura apostólica de Pakistán a monseñor Édgar Peña Parra.

Sábado 5 de febrero: Monseñor Édgar Peña Parra es ordenado como arzobispo y oficializado como embajador del Estado Vaticano.

Agenda sagrada:

Viernes 25 de febrero: Monseñor Édgar Peña ofrecerá una rueda de prensa en la Basílica de Nuestra señora del Chiquinquirá. Hora: 9.30 de la mañana.

Sábado 26 de febrero: En la plazoleta de la Basílica se realizará la misa-homenaje a monseñor Édgar Peña, organizada por la Iglesia católica zuliana, familiares y el Gobierno regional. Luego se trasladarán a los predios de la iglesia Santa Bárbara, donde se efectuará un brindis en honor al nuncio de Pakistán. Hora: 6.00 de la tarde.

Domingo 27 de febrero: A las 11.00 de la mañana, monseñor Peña oficiará una misa en la iglesia Padre Claret; posteriormente presidirá otra a las 6.00 de la tarde en el templo de Nuestra Señora de Coromoto.

Lunes 28 de febrero:Estará en la Universidad Católica Cecilio Acosta, donde recibirá un reconocimiento de parte de las autoridades de esa casa de estudios. Hora: 9.00 de la mañana.

Mañana llega al Zulia monseñor Édgar Peña

José Manuel Sánchez

Los parientes del nuevo nuncio apostólico de Pakistán también forman parte del comité organizador del homenaje que se le rendirá el próximo sábado a las 6.00 de la tarde en la Plazoleta de la Basílica

El 25 de Febrero de 2011  llega al Zulia monseñor Édgar Peña

Maracaibo, 24 de Febrero de 2011.- Completamente emocionados y con los brazos abiertos se encuentran los familiares de monseñor Édgar Peña Parra, quienes están a la espera de su arribo a Maracaibo. Su llegada se efectuará mañana a primera hora a través de un vuelo procedente de Honduras, donde se encuentra cumpliendo con actividades religiosas y propias de su rango.

Los parientes del nuevo nuncio apostólico de Pakistán también forman parte del comité organizador del homenaje que se le rendirá el próximo sábado a las 6.00 de la tarde en la Plazoleta de la Basílica, donde se espera que asistan 15 obispos del occidente del país y cerca de tres mil personas.

Eddy Peña, hermano del prelado marabino, explicó que existe en toda la familia un orgullo inmenso por logros que ha alcanzado. Señaló que se espera que para el día del homenaje asistan la mayoría de los parientes y amigos del clérigo, incluyendo a su padre, quien por su avanzada edad no pudo asistir a la ordenación episcopal que se efectuó el pasado 5 de febrero en la ciudad del Vaticano.

El hermano de monseñor Peña indicó que después de la actividad especial del sábado, su hermano continuará con una apretada agenda que los llevará a oficiar misa en la Iglesia Padre Claret el domingo en la mañana para posteriormente presidir otra en la iglesia Nuestra Señora de Coromoto. El lunes hará lo mismo pero dentro de la Universidad Católica Cecilio Acosta (UNICA).

Mientras espera por el llamado del Vaticano para asumir el cargo de nuncio en el país asiático, monseñor Peña compartirá su tiempo entre su familia y los compromisos de su agenda personal.

Hasta 17 grupos participarán en misa del nuncio

José Manuel Sánchez

Dentro de las responsabilidades que tienen los Servidores está la de preparar todo para que el descenso que realizará "de manera especial" la santa reliquia transcurra de manera normal

Continúan ultimando los detalles para el homenaje que se le realizará a monseñor Édgar Peña Parra, nuncio apostólico de Pakistán, quien arribará el próximo viernes 25 a la tierra que lo viera nacer hace 50 años. Para realizar los preparativos finales participan los 17 grupos parroquiales que hacen vida dentro de la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá.

Jorge Vílchez, presidente electo de la Sociedad de los Servidores de María, destacó la labor que desarrollan todos en torno a la ceremonia. “Estamos trabajando en conjunto para que todo salga de acuerdo a lo planeado”.

Dentro de las responsabilidades que tienen los Servidores está la de preparar todo para que el descenso que realizará "de manera especial" la santa reliquia transcurra de manera normal, tal y como debe ser su ascenso al trono una vez que finalice el acto. “Existe una gran expectativa dentro de la comunidad porque esta es la primera vez que la Virgen sale de su nicho con la ausencia de don Enairo”.

El servidor señaló que la misa que se realizará para homenajear a monseñor Édgar Peña Parra tendrá doble significado. "Esto es algo que la Iglesia zuliana prepara para agradecer por colocar el nombre del Zulia y de Venezuela en lo más alto del plano internacional, pero a la vez el reconocimiento de parte del diplomático papal y de su familia a Dios y a la Virgen por haberlo llevado hasta donde está".

Monseñor Édgar Peña llega al Zulia el próximo viernes

El nuevo nuncio de Pakistán será homenajeado el próximo sábado 26 en la plazoleta de la Basílica. Monseñor Roberto Lückert, obispo de Coro, será el encargado de dar la homilía durante la celebración eucarística

Maracaibo, 22 de Febrero de 2011.- Para el próximo viernes 25 está previsto que arribe a Maracaibo monseñor Édgar Peña Parra, nuevo nuncio apostólico de Pakistán, quien recibirá de la manos del pueblo que lo vio crecer y formarse, un merecido homenaje que se llevará a cabo el sábado 26 de febrero en la plazoleta de la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá.

Monseñor Parra se encuentra en Honduras, donde prestó servicio diplomático por varios años. Allí oficiará una ceremonia en el templo de Nuestra Señora de Suyapa, patrona de ese pueblo centroamericano y la cual celebró sus fiestas patronales el pasado 3 de febrero.
De allí partirá vía área hasta Venezuela el día 24 en la noche, hará escala Panamá y arribará a la capital zuliana el viernes a primera hora. "Estoy ansioso de estar junto a mi pueblo. Al llegar a Maracaibo esperaré la llamada de Vaticano para informarme en qué momento me voy a Pakistán", precisó Parra a La Verdad vía telefónica.

El clérigo y diplomático dijo desconocer a ciencia cierta lo detalles de la ceremonia que se realizará en su honor; sin embargo señaló que la Universidad Católica Cecilio Acosta (UNICA) le entregará una condecoración, aunque también le han notificado de algunos reconocimientos de parte de la Gobernación, la Alcaldía de Maracaibo y el Consejo Legislativo del Zulia.
Eleuterio Cuevas, párroco de la Basílica, señaló que se estima que alrededor de tres mil personas asistirán al evento que se iniciara a las 6.00 de la tarde del sábado. Asistirán 15 obispos del occidente del país, entre los que destacan monseñor Ubaldo Santana, arzobispo de Maracaibo; y monseñor Roberto Lückert, obispo de Coro, quien será en el encargado de dar la homilía. Tras la misa se realizara un brindis en honor a Monseñor Peña Parra en los predios de la iglesia Santa Bárbara.

Don Enairo aun no tiene sucesor
Por tratarse de una fecha significativa, la Santa Reliquia de Nuestra Señora de Chiquinquirá, bajará para acompañar al pueblo zuliano a rendirle un homenaje a monseñor Édgar Peña Parra, quien fue nombrado recientemente como embajador de la Santa Sede en Pakistán. Una vez culminada la ceremonia la misa, el sagrado retablo regresará a su trono.
Curiosamente las joyas y el retablo no serán retocados o limpiados para esta ocasión, debido a que aun no se ha designado a quien suplirá en esas labores a don Enairo Villasmil, quien falleció el pasado 12 de febrero. 

Se despide de México el excmo. Sr. Obispo Edgar Peña Parra, Nuncio Apostólico en Pakistán

Cdad. de México, 19 de Febrero de 2011.- El Excmo. Sr. Obispo Edgar Peña Parra, quien trabajó por más de cinco años como consejero de la Nunciatura de México, acudió como peregrino a la Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe para pedir a la Emperatriz de América que lo acompañe en su nueva misión, ya que recibió el nombramiento de Nuncio Apostólico en Pakistán.

La Conferencia del Episcopado Mexicano, la Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe y las Obras Misionales Pontificio Episcopales de México participaron en la solemne concelebración eucarística para encomendar el Ministerio episcopal de Monseñor Edgar Peña Parra a la Santísima Virgen.

La Santa Misa fue presidida por monseñor Peña Parra quien afirmó que acudía como peregrino para dar gracias a Dios por el tiempo que estuvo en México y para pedir a la Santísima Virgen que lo acompañe en su nueva misión como Nuncio Apostólico en Pakistán. El Excmo. Sr. Carlos Aguiar Retes, Presidente de la CEM afirmó que Monseñor Edgar ha sabido renunciar a sí mismo, tomar su cruz y cumplir el ministerio que el Santo Padre Benedicto XVI le ha encomendado.

A nombre del Episcopado Mexicano y de la Basílica de Guadalupe, Mons. Edgar Peña recibió un par de insignes presentes: una casulla y un pectoral con la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe.

Mons. Peña dirigió un breve mensaje a la feligresía congregada en la ceremonia que se consideró una despedida, agradeciendo la cercanía del episcopado, del clero mexicano y de las comunidades de fieles (especialmente la de la parroquia de la Purísima Concepción Tlacopac en la ciudad de México) con quienes mantuvo un estrecho trabajo pastoral.

A la celebración acudieron los representantes del Gobierno Federal y del Gobierno del Estado de México para desear suerte a Mons. Peña en la nueva encomienda que le ha dado el Santo Padre Benedicto XVI, como Nuncio Apostólico en Pakistán.

En entrevista con Desde la fe, Mons. Peña Parra adelantó que desea no ser sino la representación del Santo Padre en aquel país y permitir que la frase Fiat voluntas tuas (Hágase Tu Voluntad) lo conduzca por los mejores caminos para poder servir y acompañar a la Iglesia católica pakistaní.
La Basílica de Guadalupe ofreció una comida a ambos nuncios apostólicos y a los obispos que le acompañaron; en ella, Mons. Enrique Glennie Graue, dirigió unas breves palabras a Mons. Peña Parra para que lleve en el corazón a la Santísima Virgen de Guadalupe para que le auxilie a soportar la enorme carga que significa la nueva misión en Pakistán.  

Por su parte, Monseñor Edgar concluyó dando gracias por su presencia a todas las personas que le acompañaron en la Celebración.

Monseñor Edgar Peña viaja ahora a Tegucigalpa Honduras donde donde realizará la eucaristía en el santuario de Nuestra Señora de Suyapa en acción de Gracias por su nombramiento y por haber estado en la Nunciatura de este país durante 4 años de su carrera diplomática, luego vendrá a Venezuela a Maracaibo donde oficiará el día 26 de febrero, junto a la Grey Zuliana la Santa Eucaristía en la plazoleta de la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá.

Celebración Eucarística de Mons. Edgar Peña Parra, Nuncio Apostólico en Pakistán

18 de febrero de 2011 Basílica de Guadalupe México

Monseñor Edgar Peña en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en México, el 18 de Febrero de 2011. Foto: Basílica de Guadalupe

"He venido como un peregrino más, como vinieron los de Toluca, a decirle a la Virgen de Guadalupe que la amo, a dar gracias por este regalo de amistad de mis hermanos en el episcopado, de mis amigos, y a pedirle a la Virgen de Guadalupe que me proteja en esta nueva misión”.

Son las palabras de Mons. Edgar Peña Parra después de la Celebración Eucarística que presidió en la Basílica de Guadalupe este viernes 18 de febrero, antes de partir a su natal Venezuela y a su nueva misión como Nuncio Apostólico en Pakistán, y luego también de concluir su notable servicio de cinco años en la Nunciatura Apostólica en México.

Al comenzar la Celebración Eucarística, Mons. Enrique Glennie Graue, Vicario General y Episcopal de Guadalupe y Rector del Santuario –a nombre del Venerable Cabildo de Guadalupe y del presbiterio--, dio la bienvenida a Mons. Edgar Peña así como a los obispos, sacerdotes y laicos que le acompañaron en esta acción de gracias. 

Monseñor Edgar Peña en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en México, el 18 de Febrero de 2011. Foto: Basílica de GuadalupeEl pasado sábado cinco de febrero nos alegramos por la ordenación episcopal que el Santo Padre le confirió, y hoy a los pies de la santísima Virgen todos nosotros le acompañamos encomendando su ministerio, destacó Mons. Enrique Glennie.Durante la homilía, Mons. Carlos Aguiar Retes, presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, recordó que Jesús nos pide la decisión de seguirlo y la confianza de que el Él encontraremos la verdadera vida. En ese sentido dio la bienvenida al colegio episcopal a Monseñor Edgar y le agradeció el servicio como consejero de la Nunciatura que prestó a la Iglesia que peregrina en México, desde donde supo renunciar a si mismo y cargar la cruz. “Eso consolidará tu misión en Pakistán en bien de la Iglesia”, señaló.  “Sabemos, tenemos toda la confianza por la fe, que tú estás entre los que no se avergüenzan de dar a conocer a Cristo y el proyecto de Dios a través de Él, pero también le pedimos a nuestra Madre María de Guadalupe, que te de la fortaleza y la sabiduría para transmitir esta convicción de forma eficaz en este pueblo hermano, lejano pero hermano, en la gran familia de Dios, en el proyecto de Dios de Pakistán. Que el Señor te bendiga abundantemente.”

Al finalizar la misa Mons. Edgar agradeció su servicio en México. “He pasado un tiempo profundo, de fe, de trabajo, de experiencia sacerdotal”, dijo, y al tiempo expresó su agradecimiento al actual Nuncio en México, Mons. Christophe Pierre.  Enseguida, los participantes se reunieron en un convivio.

Monseñor Edgar Peña Parra nació el 6 de marzo de 1960 en la arquidiócesis de Maracaibo, estado Zulia, al noroeste de Venezuela. El 23 de agosto de 1985 fue ordenado sacerdote y el pasado 05 de febrero recibió las insignias episcopales: el anillo, la mitra y el báculo.  

Mons. Edgar Peña, es el primer sacerdote venezolano en el servicio diplomático del Vaticano. Habla italiano, inglés, francés y ruso. Ha colaborado en la representación Pontificia en Kenia, en la sede de las Naciones Unidas en Ginebra y en las nunciaturas apostólicas en Sudáfrica, Honduras y México. Ahora será arzobispo titular de Telepte y nuncio en Pakistán, un país de 176 millones de habitantes de los cuales el 95% son musulmanes, y el resto son cristianos o pertenecen a la tradición religiosa hindú.

Chinita bendice primera misa episcopal de Peña

Monseñor Edgar Peña Parra concelebra la Santa Misa en La Cátedra de Pedro en el Vaticano el día 6 de Febrero de 2011, como Arzobispo y Nuncio de Pakistán, junto a familiares y amigos del Zulia que asistieron a su ordenación el pasado 5 de Febrero. Foto: Dr. Ruiz

Acompañado por la Réplica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá y lleno de emoción, monseñor Edgar Peña Parra ofició, ayer, su primera misa episcopal en la Basílica de San Pedro, en el "altar de la Cátedra de Pedro", que tiene como fondo ventanal que representa al Espíritu Santo como una paloma, rodeado de una vorágine de ángeles y santos (obra de Gian Lorenzo Bernini).A las 9:00 de la mañana, hora de Italia, (4:00 de la madrugada en Venezuela) el primer Nuncio Apostólico venezolano ofició la eucaristía delante de toda la delegación zuliana, amigos y familiares que viajaron a Roma para acompañarlo en su consagración, como embajador del Vaticano en el mundo. El arzobispo de Maracaibo, monseñor Ubaldo Santana; de Coro, Roberto Lückert, y el obispo de Cabimas, William Delgado acompañaron a Peña en la ceremonia.El coro del Vaticano entonó el himno de la patrona zuliana: “Gloria a ti, casta Señora...”, de Graciela Rincón Calcaño, y en brazos de los Caballeros de la orden de Malta entró la Virgen Morena, por la nave central, para brindarle su bendición a Monseñor Edgar Peña Parra.Todos los zulianos presentes en el templo, entre los que estaban los diferentes presbíteros del país, siguieron al coro con mucho sentimiento y orgullo.

La homilía fue dada por monseñor Ubaldo Santana, quien dijo con emoción: “Edgar hasta ayer te llamé hijo, hoy te llamo hermano en el episcopado”.

Monseñor Peña Parra fue consagrado, el pasado sábado, por el papa Benedicto XVI, dentro de la Basílica de San Pedro. Allí le recibió de su Santidad las insignias episcopales: el anillo, la mitra y el báculo.

El embajador del Vaticano iniciará su ministerio episcopal en Pakistán, país donde el 95% de sus habitantes son musulmanes.

Ayer, tras culminar la eucaristía Peña estuvo con el grupo que asistió de Venezuela en los alrededores de la plaza de San Pedro para luego escuchar, al mediodía, el Ángelus del Papa.

“Todas las personas que acompañamos desde nuestro país a Edgar fuimos invitados junto con él por la embajada venezolana, en Italia, a un almuerzo”, contó su amigo de la infancia, el abogado Gustavo Ruiz.

El Nuncio Apostólico estará hasta el 12 de febrero en Roma haciendo algunas visitas necesarias para “recibir las instrucciones para ir al país donde fui asignado”, contó a PANORAMA el día de la consagración.

Luego viajará a México a culminar unos trabajos que dejó pendientes y celebrará el 18 una misa en la Basílica de Guadalupe.

Dos días después, estará en Honduras. Allí realizará una eucaristía en el santuario de Nuestra Señora de Suyapa.

“De allí me voy a Venezuela, llego el 24 de febrero, el viernes realizaremos una rueda de prensa y el 26 de tengo la misa en la plazoleta de la Basílica. Estaré unos días en Venezuela y luego volveré a Roma, porque quiero que éste sea el punto de partida para Pakistán”, detalló Peña.

Ante el nombramiento de este zuliano como Nuncio Apostólico, los maracaiberos se mostraron complacidos y orgullosos de él.

El vicepresidente de la sociedad Servidores de María, Jorge Vílchez, expresó que este nombramiento era un regalo que el Santo Padre le da a Maracaibo. “Con él compartimos vivencias, pues es un ser sencillo”.

El servidor Yerwin Hernández, enfatizó que “estamos esperando el 26 porque ese día la reliquia saldrá acompañarlo en su eucaristía. Es un orgullo que sea chiquinquireño”.

Foto: Monseñor Edgar Peña Parra, de Venezuela, durante la ceremonia en la que fue ordenado obispo por el papa Benedicto XVI en la la basílica de San Pedro del Vaticano hoy sábado 5 de febrero de 2011.Benedicto XVI ordenó hoy a cinco obispos, entre ellos el español Celso Morga Iruzubieta, secretario de la Congregación para el Clero, y el venezolano Edgar Peña Parra, nuncio en Pakistán, en una ceremonia en la que denunció que el mundo da la espalda a Dios y considera la fe cosa del pasado. EFE/DANILO SCHIAVELLA

Monseñor Peña Parra con casulla, del latin casula (pequeña casa), anillo y báculo simbolos que identifican a un Obispo del Colegio Episcopal Foto: Alberto Pizzoli / AFP Photo

Ya investido como Arzobispo Monseñor Edgar Peña bendice a todos los presentes en la Basílica de San Pedro en Roma. Foto: Alberto Pizzoli / AFP Photo

El Papa Benedicto XVI impone sus manos en la cabeza de Monseñor Edgar Peña Parra, primer Nuncio Apostólico de Venezuela en más de 500 años de existencia de la Secretaría de Estado del Vaticano. Foto: Alberto Pizzoli / AFP Photo

Durante la ordenación como Arzobispo un Cardenal de la Iglesia Católica impone sus manos sobre la cabeza de Monseñor Edgar Paeña Parra. Foto: Alberto Pizzoli / AFP Photo

Misa para la ordenación episcopal de cinco sacerdotes. La homilía del Papa

Hoy misa en la Basílica de San Pedro, presidida por el Papa por la ordenación episcopal de cinco sacerdotes: Mons.. Savio Hon Tai-Fai, salesiano, secretario de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, Mons.. Marcello Bartolucci, secretario de la Congregación para las Causas de los Santos, Monseñor. Celso Morgan, secretario de la Congregación para el Clero, Mons.. Antonio Filipazzi Guido y Monseñor. Edgar Peña Parra, Nuncio Apostólico.

Obispos co-contribuyentes, los cardenales Angelo Sodano y Tarcisio Bertone. "La mies es mucha - aún hoy, en este momento - dijo el Papa en su homilía -. Aunque pueda parecer que una gran parte del mundo moderno, los hombres de hoy, alejándose de Dios y creer que la fe de una cosa del pasado - pero no es un anhelo que por fin se establecerá la justicia, el amor, la paz, la pobreza y el sufrimiento son superados, que la gente encuentra alegría. Todo este anhelo está presente en el mundo de hoy, el anhelo de que es grande, por todo lo que es bueno. Es la nostalgia del Redentor, Dios mismo, aun cuando se le niega. " Luego añadió: "Tenemos cuidado de expresar que la fe es siempre en el amor y la justicia de los unos a los otros y que nuestra práctica social se inspira en la fe, esa fe se vive en el amor." He aquí el texto completo de la homilía:

Queridos hermanos y hermanas:

Saludo con afecto a estos cinco hermanos presbíteros que dentro de poco recibirán la ordenación episcopal: monseñor Savio Hon Tai-Fai, monseñor Marcello Bartolucci, monseñor Celso Morga Iruzubieta, monseñor Antonio Guido Filipazzi y monseñor Edgar Peña Parra. Deseo expresarles mi gratitud y la de la Iglesia por el servicio que han prestado hasta ahora con generosidad y entrega, y formular la invitación a acompañarles con la oración en el ministerio al que están llamados en la Curia romana y en las representaciones pontificias como sucesores de los Apóstoles, para que el Espíritu Santo los ilumine y los guíe siempre en la mies del Señor. «La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies» (Lc 10, 2). Estas palabras del Evangelio de la misa de hoy nos tocan especialmente de cerca en esta hora. Es la hora de la misión: queridos amigos, el Señor os envía a vosotros a su mies. Debéis cooperar en la tarea de la que habla el profeta Isaías en la primera lectura: «El Señor me ha enviado para dar la buena noticia a los pobres, para curar los corazones desgarrados» (Is 61, 1). Este es el trabajo para la mies en el campo de Dios, en el campo de la historia humana: llevar a los hombres la luz de la verdad, liberarlos de la pobreza de verdad, que es la verdadera tristeza y la verdadera pobreza del hombre. Llevarles la buena noticia que no es sólo palabra, sino también acontecimiento: Dios, él mismo, ha venido a nosotros. Nos toma de la mano, nos lleva hacia lo alto, hacia sí mismo, y así cura el corazón desgarrado. Damos gracias al Señor porque manda obreros a la mies de la historia del mundo. Le damos gracias porque os manda a vosotros, porque habéis dicho sí y porque en esta hora pronunciaréis nuevamente vuestro «sí» a ser obreros del Señor para los hombres.

«La mies es abundante» también hoy, precisamente hoy. Aunque pueda parecer que grandes partes del mundo moderno, de los hombres de hoy, dan las espaldas a Dios y consideran que la fe es algo del pasado, existe el anhelo de que finalmente se establezcan la justicia, el amor, la paz, de que se superen la pobreza y el sufrimiento, de que los hombres encuentren la alegría. Todo este anhelo está presente en el mundo de hoy, el anhelo hacia lo que es grande, hacia lo que es bueno. Es la nostalgia del Redentor, de Dios mismo, incluso donde se lo niega. Precisamente en esta hora el trabajo en el campo de Dios es muy urgente y precisamente en esta hora sentimos de modo especialmente doloroso la verdad de las palabras de Jesús: «Son pocos los obreros». Al mismo tiempo el Señor nos da a entender que no podemos ser simplemente nosotros solos quienes enviemos obreros a su mies; que no es una cuestión de gestión, de nuestra propia capacidad organizativa. Los obreros para el campo de su mies los puede enviar sólo Dios mismo. Pero los quiere enviar a través de la puerta de nuestra oración. Nosotros podemos cooperar a la venida de los obreros, pero sólo podemos hacerlo cooperando con Dios. Así esta hora del agradecimiento porque se realiza un envío a la misión es también especialmente la hora de la oración: Señor, envía obreros a tu mies. Abre los corazones a tu llamada. No permitas que nuestra súplica sea vana.

La liturgia del día de hoy nos da, por tanto, dos definiciones de vuestra misión de obispos, de sacerdotes de Jesucristo: ser obreros en la mies de la historia del mundo con la tarea de curar abriendo las puertas del mundo al señorío de Dios, a fin de que se haga la voluntad de Dios en la tierra como en el cielo. Y nuestro ministerio se describe como cooperación a la misión de Jesucristo, como participación en el don del Espíritu Santo, que se le dio a él en cuanto Mesías, el Hijo ungido de Dios. La Carta a los Hebreos —la segunda lectura— completa esto a partir de la imagen del sumo sacerdote Melquisedec, que remite misteriosamente a Cristo, el verdadero Sumo Sacerdote, el Rey de paz y de justicia.

Pero quiero decir unas palabras sobre cómo poner en práctica esta gran tarea, sobre lo que exige concretamente de nosotros. Para la Semana de oración por la unidad de los cristianos, este año las comunidades cristianas de Jerusalén habían elegido un pasaje de los Hechos de los Apóstoles, en el que san Lucas quiere ilustrar de modo normativo cuáles son los elementos fundamentales de la existencia cristiana en la comunión de la Iglesia de Jesucristo. Se expresa así: «Perseveraban en la enseñanza de los Apóstoles, en la comunión, en la fracción del pan y en las oraciones» (Hch 2, 42).

En estos cuatro elementos básicos del ser de la Iglesia está descrita a la vez también la tarea esencial de sus pastores. Los cuatro elementos están unidos mediante la expresión «perseveraban» —«erant perseverantes»—: la Biblia latina traduce así la expresión griega προσκαρτερέω: la perseverancia, la asiduidad, pertenece a la esencia del ser cristianos y es fundamental para la tarea de los pastores, de los obreros en la mies del Señor. El pastor no debe ser una caña que se dobla según sopla el viento, un siervo del espíritu del tiempo. El ser intrépido, la valentía de oponerse a las corrientes del momento pertenece de modo esencial a la tarea del pastor. No debe ser una caña, sino —según la imagen del primer salmo— debe ser como un árbol que tiene raíces profundas en las cuales permanece firme y bien fundamentado. Lo cual no tiene nada que ver con la rigidez o la inflexibilidad. Sólo donde hay estabilidad hay también crecimiento. El cardenal Newman, cuyo camino estuvo marcado por tres conversiones, dice que vivir es transformarse. Sin embargo, sus tres conversiones y las transformaciones acontecidas en ellas son un único camino coherente: el camino de la obediencia hacia la verdad, hacia Dios; el camino de la verdadera continuidad que precisamente así hace progresar.

«Perseverar en la enseñanza de los Apóstoles»: la fe tiene un contenido concreto. No es una espiritualidad indeterminada, una sensación indefinible para la trascendencia. Dios ha actuado y precisamente él ha hablado. Realmente ha hecho algo y realmente ha dicho algo. Ciertamente, la fe es, en primer lugar, confiarse a Dios, una relación viva con él. Pero el Dios al cual nos confiamos tiene un rostro y nos ha dado su Palabra. Podemos contar con la estabilidad de su Palabra. La Iglesia antigua resumió el núcleo esencial de la enseñanza de los Apóstoles en la llamada Regula fidei, que, substancialmente, es idéntica a las profesiones de fe. Este es el fundamento seguro, sobre el cual nos basamos también hoy los cristianos.

Es la base segura sobre la cual podemos construir la casa de nuestra fe, de nuestra vida (cf. Mt 7, 24 ss). Y de nuevo, la estabilidad y el carácter definitivo de lo que creemos no significan rigidez. San Juan de la Cruz comparó el mundo de la fe a una mina en la cual descubrimos siempre nuevos tesoros, tesoros en los cuales se desarrolla la única fe, la profesión del Dios que se manifiesta en Cristo. Como pastores de la Iglesia vivimos de esta fe y así también podemos anunciarla como la buena noticia que hace que estemos seguros del amor de Dios y de que él nos ama.

El segundo pilar de la existencia eclesial, san Lucas lo llama κοινωνία: communio. Después del concilio Vaticano II, este término se ha convertido en una palabra central de la teología y del anuncio, porque en él, de hecho, se expresan todas las dimensiones del ser cristianos y de la vida eclesial. Lo que san Lucas quiere expresar exactamente con esta palabra en este texto, no lo sabemos. Por tanto, podemos tranquilamente comprenderla basándonos en el contexto global del Nuevo Testamento y de la Tradición apostólica. Una primera gran definición de communio la da san Juan al comienzo de su primera carta: Lo que hemos visto y oído, lo que palparon nuestras manos, os lo anunciamos, para que estéis en comunión con nosotros. Y nuestra communio es comunión con el Padre y con su Hijo Jesucristo (cf. 1 Jn 1, 1-4). Dios se ha hecho para nosotros visible y tangible y así ha creado una comunión real con él mismo. Entramos en esa comunión a través del creer y el vivir juntamente con quienes lo han palpado. Con ellos y a través de ellos, nosotros mismos de algún modo lo vemos, y palpamos al Dios que se ha hecho cercano.

Así la dimensión horizontal y la vertical están aquí inseparablemente enlazadas una con otra. Al estar en comunión con los Apóstoles, al estar en su fe, nosotros mismos estamos en contacto con el Dios vivo. Queridos amigos, para esto sirve el ministerio de los obispos: que esta cadena de la comunión no se interrumpa. Esta es la esencia de la sucesión apostólica: conservar la comunión con aquellos que han encontrado al Señor de modo visible y tangible y así tener abierto el cielo, la presencia de Dios entre nosotros. Sólo mediante la comunión con los sucesores de los Apóstoles estamos también en contacto con el Dios encarnado. Pero vale igualmente lo contrario: sólo gracias a la comunión con Dios, sólo gracias a la comunión con Jesucristo esta cadena de los testigos permanece unida. Nunca somos obispos solos, nos dice el Vaticano II, sino siempre y solamente en el colegio de los obispos. Este, además, no puede encerrarse en el tiempo de la propia generación.

A la colegialidad pertenece el entrelazado de todas las generaciones, la Iglesia viva de todos los tiempos. Vosotros, queridos hermanos, tenéis la misión de conservar esta comunión católica. Sabéis que el Señor encomendó a san Pedro y a sus sucesores que estuvieran en el centro de esa comunión, que fueran los garantes del estar en la totalidad de la comunión apostólica y de su fe. Ofreced vuestra ayuda para que permanezca vivo el gozo por la gran unidad de la Iglesia, por la comunión de todos los lugares y todos los tiempos, por la comunión de la fe que abraza el cielo y la tierra. Vivid la communio, y vivid con el corazón, día tras día, su centro más profundo en ese momento sagrado, en el cual el Señor mismo se dona en la santa Comunión.

Con esto hemos llegado al elemento fundamental sucesivo de la existencia eclesial, mencionado por san Lucas: la fracción del pan. La mirada del Evangelista, en este punto, vuelve atrás, a los discípulos de Emaús, que reconocieron al Señor por el gesto de partir el pan. Y desde allí la mirada vuelve todavía más atrás, a la hora de la última Cena, en la cual Jesús, al partir el pan, se distribuyó a sí mismo, se hizo pan por nosotros y anticipó su muerte y su resurrección. Partir el pan, la santa Eucaristía, es el centro de la Iglesia y debe ser el centro de nuestro ser cristianos y de nuestra vida sacerdotal. El Señor se nos da. Cristo resucitado entra en mi interior y quiere transformarme para hacerme entrar en una profunda comunión con él.

Así me abre también a todos los demás: nosotros, siendo muchos, somos un solo pan y un solo cuerpo, dice san Pablo (cf. 1 Co 10, 17). Tratemos de celebrar la Eucaristía con una entrega, un fervor cada vez más profundo; tratemos de organizar nuestros días según su medida; tratemos de dejarnos plasmar por ella. Partir el pan: así se expresa asimismo el compartir, el transmitir nuestro amor a los demás. La dimensión social, el compartir no es un apéndice moral que se añade a la Eucaristía, sino que es parte de ella. Esto resulta claramente del versículo que en los Hechos de los Apóstoles sigue al que acabamos de citar: «Los creyentes… tenían todo en común», dice san Lucas (2, 44). Prestemos atención a que la fe se exprese siempre en el amor y en la justicia de unos con otros y que nuestra práctica social se inspire en la fe; que la fe se viva en el amor.

Como último pilar de la existencia eclesial, san Lucas menciona «las oraciones». Habla en plural: oraciones. ¿Qué quiere decir con esto? Probablemente piensa en la participación de la primera comunidad de Jerusalén en las oraciones en el templo, en los ordenamientos comunes de la oración. Así se pone de relieve algo importante. La oración, por una parte, debe ser muy personal, un unirme en lo más profundo a Dios. Debe ser mi lucha con él, mi búsqueda de él, mi agradecimiento a él y mi alegría en él. Sin embargo, nunca es solamente algo privado de mi «yo» individual, que no atañe a los demás. Esencialmente, orar es también un orar en el «nosotros» de los hijos de Dios. Sólo en este «nosotros» somos hijos de nuestro Padre, a quien el Señor nos ha enseñado a orar. Sólo este «nosotros» nos abre el acceso al Padre. Por una parte, nuestra oración debe ser cada vez más personal, tocar y penetrar cada vez más profundamente el núcleo de nuestro «yo». Por otra, debe alimentarse siempre de la comunión de los orantes, de la unidad del Cuerpo de Cristo, para plasmarme verdaderamente a partir del amor de Dios. Así orar, en última instancia, no es una actividad entre otras, una parte de mi tiempo. Orar es la respuesta al imperativo que está al inicio del Canon en la celebración eucarística: Sursum corda: levantemos el corazón.

Se trata de elevar mi existencia hacia la altura de Dios. En san Gregorio Magno se encuentra una hermosa palabra al respecto. Recuerda que Jesús llama a Juan el Bautista una «lámpara que ardía y brillaba» (Jn 5, 35) y sigue: «ardiente por el deseo celestial, brillante por la palabra. Por tanto, a fin de que se conserve la veracidad del anuncio, se debe conservar la altura de la vida» (Hom. en Ez. 1, 11: 7 ccl 142, 134). La altura, la medida alta de la vida, que precisamente hoy es tan esencial para el testimonio en favor de Jesucristo, sólo la podemos encontrar si en la oración nos dejamos atraer continuamente por él hacia su altura.

Duc in altum (Lc 5, 4): Rema mar adentro y echad vuestras redes para la pesca. Esto lo dijo Jesús a Pedro y a sus compañeros cuando los llamó a convertirse en «pescadores de hombres». Duc in altum: el Papa Juan Pablo II, en sus últimos años, retomó con fuerza esta palabra y la proclamó en voz alta a los discípulos del Señor de hoy. Duc in altum os dice a vosotros el Señor en esta hora, queridos amigos. Habéis sido llamados a tareas que conciernen a la Iglesia universal. Estáis llamados a echar la red del Evangelio en el mar agitado de este tiempo para obtener la adhesión de los hombres a Cristo; para sacarlos, por así decir, de las aguas salinas de la muerte y de la oscuridad en la cual la luz del cielo no penetra. Debéis llevarlos a la tierra de la vida, en la comunión con Jesucristo.

En un pasaje del primer libro de su obra sobre la santísima Trinidad, san Hilario de Poitiers prorrumpe improvisamente en una oración: Por esto rezo «para que tú hinches las velas desplegadas de nuestra fe y de nuestra profesión con el soplo de tu Espíritu y me impulse hacia adelante en la travesía de mi anuncio» (I 37 CCL 62, 35s). Sí, por esto rezamos en esta hora por vosotros, queridos amigos. Por tanto, desplegad las velas de vuestras almas, las velas de la fe, de la esperanza, del amor, a fin de que el Espíritu Santo pueda hincharlas y concederos un viaje bendito como pescadores de hombres en el océano de nuestro tiempo. Amén. 

Venezuela ya tiene su nuncio en el VaticanoVenezuela ya tiene su nuncio en el Vaticano

En una ceremonia celebrada en la Basílica de San Pedro, en la Ciudad del Vaticano, que inició a las 4.30 de la madrugada aproximadamente, y culminó tres horas más tarde se dio la consagración episcopal del zuliano, monseñor Édgar Peña, junto con otros cuatro prelados

El Vaticano, 5 de Febrero de 2010.- En una ceremonia celebrada en la Basílica de San Pedro, en la Ciudad del Vaticano, que inició a las 4.30 de la madrugada aproximadamente, se dio la consagración episcopal del zuliano, monseñor Édgar Peña, junto con otros cuatro prelados.

Una vez entregado el anillo episcopal, la mitra y el pastoral, Peña se convirtió en el primer zuliano en representar al Vaticano.

Monseñor Peña ahora será el embajador pontificio en Pakistán. En unas recientes declaraciones al diario La Verdad el ahora obispo dijo: “Tengo que decirle a mi país que cuentan conmigo, que cuenten con mi apoyo, con mi cariño y mi amistad”.

Llevar las “Buenas nuevas de Jesús a Pakistán” es la tarea que ahora tiene el obispo zuliano Édgar Peña, luego que el papa Benedicto XVI lo haya consagrado y bendecido.

Ceremonia solemne

Durante una misa solemne, en cuya homilía el Papa recordó del evangelio de Lucas que "la mies es mucha, pero los obreros pocos" y dijo a los cuatro nuevos obispos que ha llegado "la hora de la misión".

Benedicto XVI manifestó que el trabajo que les encarga el Señor es "llevar a los hombres la luz de la verdad, librarlos de la pobreza de verdad, que es la verdadera tristeza y la verdadera pobreza del hombre".

"La mies es mucha también hoy. Aunque pueda parecer que en grandes partes del mundo los hombres de hoy den la espaldas a Dios y consideren la fe una cosa del pasado, existe todavía el anhelo de que finalmente sea establecida la justicia, el amor y la paz y que la pobreza y sufrimiento sean superados, que los hombres encuentren la alegría", afirmó el Pontífice.

El papa Ratzinger agregó que trabajar en el campo del Señor es en estos momentos "urgente, ya que en estas horas nos damos cuenta de forma dolorosa de las palabras del Señor de que son pocos los obreros".

El Obispo de Roma añadió que la Iglesia por si misma no puede enviar obreros a la mieses del Señor, sino que sólo Dios es el que puede hacerlo, en referencia a las vocaciones.

"Esto no es una cuestión de ser mánager o de nuestra capacidad organizativa", señaló el papa, que agregó que la Iglesia lo que puede hacer es "cooperar" para que lleguen esos obreros.

Benedicto XVI afirmó también que un obispo no puede ser "una caña en una ciénaga que se mueve según el viento que sopla, un siervo del espíritu del tiempo, debe ser intrépido y tener la valentía de oponerse a las corrientes del momento".

El obispo, precisó, debe ser un árbol de raíces profundas, en las que está bien basado, lo que no significa -añadió- que tenga que ser rígido o inflexible.

Benedicto XVI recordó que los obispos están llamados a tirar las redes del Evangelio en el mar agitado de nuestro tiempo para lograrla adhesión de los hombres a Cristo, "para sacarlos de las aguas salinas de la muerte y de la oscuridad en la que no penetra la luz del cielo y llevarlos a la tierra de la vida, a la comunión con Jesucristo".

Los nuevos obispos

Celso Morga, de 63 años, nació en Huércanos (La Rioja, España) en 1948. Fue ordenado sacerdote en 1972 y pertenece a la diócesis de Calahorra y La Calzada. Doctor en Derecho Canónico por la Universidad de Navarra (España), prestó servicios en la diócesis española de Calahorra y en la argentina de Córdoba.

El 28 de diciembre del pasado año fue nombrado por el papa secretario de la Congregación para el Clero, es decir "número dos" del dicasterio que supervisa a los sacerdotes y diáconos diocesanos.

El venezolano Edgar Peña Parra, de 50 años, nació en Maracaibo (Venezuela) en 1960 y fue ordenado sacerdote en 1985. Diplomado en Derecho Canónico, entró en el servicio diplomático de la Santa Sede el 1 de abril de 1993.

Ha prestado servicios en la representación pontificia de Kenia, en la sede de las Naciones Unidas en Ginebra y en las nunciaturas de Sudáfrica, Honduras y México. El pasado 2 de febrero fue nombrado nuncio (embajador de la Santa Sede) en Pakistán.

El chino Savio Hon Tai-Fai, de 61 años, nació en Hong Kong en 1950. Pertenece a la Sociedad Salesiana de San Juan Bosco y es teólogo.

Su nombramiento como "número dos" de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos está considerado como "una mano tendida" del Vaticano hacia la Iglesia Patriótica China -ya que el nuevo obispo mantiene relaciones con esta Iglesia controlada por el Partido Comunista China- y con las autoridades de Pekín.

El italiano Marcello Bartolucci tiene 67 años, pertenece a la diócesis de Asís y es "número dos" de la llamada "fábrica de los santos" desde el 29 de diciembre pasado. Antonio Guido Filipazzi tiene 47 años, pertenece a la diócesis de Ventimiglia y es el nuncio más joven del Vaticano.

A la ceremonia asistió Aránzazu Vallejo, vicepresidenta del Gobierno autónomo de La Rioja, donde nació el prelado español y el gobernador del Zulia Pablo Pérez Alvarez junto a su esposa Carolina de Alvarez.

El Arzobispo Monseñor Edgar Peña Parra, estrá en la tierra del sol amada, Maracaibo, el 25 de febrero de 2010, y el 26 de febrero del 2011 se reunirá con la Grey Zuliana, en una multitudinaria Santa Misa que se celebrará en la plazoleta de la Basilíca de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá a las 6 de la tarde, para lo cual se está invitando a todo el Zulia y toda Venezuela, para dar Gracias a Dios, por bendecir a nuestro país con un altro pelado de la Iglesia Católica.

Mons. Peña junto al Gob del Zulia Pablo Pérez y su esposa antes del acto de imposición de Arzobispo y Nuncio en la Basílica de San pedro

Ivitacion a la Misa Pontificia: "Capella Papale presieduta dal Santo Padre Benedetto XVI per l'Ordinazione Episcopale di alcuni Presuli" Foto: Vía Twitter

Ordenado nuncio bajo el manto de La Chinita

Monseñor Édgar Peña fue ordenado hoy arzobispo y oficializado como embajador del estado del Vaticano en Pakistán. El mismísimo papa Benedicto XVI presidirá la ceremonia y le entregará su credencial

Su mirada se debió encontrar hoy con la del Papa Benedicto XVI. Su cuerpo postrado ante el Santo Padre en el altar mayor de la Basílica de San Pedro, mientras el coro del Vaticano cantaba el Aleluya. Para cuando usted lea esta edición, seguramente ya será el primer arzobispo venezolano que servirá como nuncio apostólico en Pakistán. Edgar Peña, un marabino de pura cepa sentirá hoy lo que para él es “el momento más especial para un ser humano”.

Ayer, después de realizar el ensayo general del acto de ordenación episcopal, Monseñor Edgar Peña, habló con La Verdad para expresar a Venezuela su expectativa a tan sólo 12 horas de su consagración. “La práctica de hoy (ayer) fue un momento muy bonito en la Basílica de San Pedro. Mientras se acerca la hora comienza la expectativa, se realizó con todos los arzobispos la denominada oración de las vísperas”.

En la entrevistas con este rotativo, se pusieron de manifiesto su carisma y su amor por servir. “Tengo que decirle a mi país que cuentan conmigo, que cuenten con mi apoyo, con mi cariño y mi amistad”. Edgar Peña, espera poder volver pronto a Venezuela a encontrarse con el Maracaibo de sus amores.

La Chinita en Roma

Al ser preguntando por en quien pensaría al momento de la ordenación, Monseñor Edgar Peña no lo dudó: “La Chinita va estar en mi corazón”. Explica el primer nuncio venezolano, que el Gobernador del Zulia llevó una réplica de la Virgen de Chiquinquirá para regalársela al Papa. Por tal motivo la patrona de los zulianos también estará en el Vaticano. “Nuestra Chinita va estar en Roma como un símbolo, como un recuerdo de este momento especial para el Zulia para Maracaibo, para Venezuela y por supuesto para mí”, sentenció Peña.

El prelado saladillero y sus más íntimos tendrán la oportunidad de reunirse con su santidad Benedicto XVI. “Mañana (hoy) voy a ser ordenado, se nos ha avisado que posterior a la celebración, el Papa nos recibirá a cada uno de los Arzobispos ordenados con parte de nuestra familia y nuestros invitados”.

Celebración diplomática. Luego de la misa, mientras Monseñor Peña Parra esté con el Papa, el resto de la delegación venezolana que fue a acompañar al nuncio en su ordenación compartirán de un ameno encuentro en la sede pontificia. “Yo llegaré un poco más tarde, pero ya quiero compartir con los que se han trasladado hasta aquí”.

El embajador pontificio de El Saladillo

Elvira Villasmil

Estudió en un liceo de Las Delicias. En su barrio natal le llamaban “El Curita”. Sirvió en Kenia 4 años.

Monseñor Edgar peña niño.Cuando el primer embajador venezolano del papa Benedicto XVI le dijo a sus compañeros de clases que iría a estudiar al seminario para ordenarse sacerdote, nadie le creyó.

Durante su juventud, Edgar Peña era el gran bailarín de las fiestas del liceo Andrés Bello, el líder estudiantil que se iba con su amigo Gustavo Ruiz a jugar a los bolos cada tarde, el fan de Los Beatles, de la salsa de las estrellas de Fania y, como buen saladillero, de la gaita zuliana.

Los bachilleres decidían qué carrera estudiar en la universidad: derecho, arquitectura, odontología, y Edgar, el buenmozo que conquistó el corazón de varias de sus compañeras y que caminó de la mano de alguna novia en varias ocasiones, sabía que lo suyo era ponerse la sotana e ir por el mundo predicando el evangelio.

“La vocación llegó cuando me llamó Dios y le hice caso. Dios se va fijando en nosotros y nosotros le respondemos”, recuerda Peña desde Roma, a pocas horas de ser consagrado como Nuncio Apostólico en una solemne ceremonia en la Basílica de San Pedro.

Él, fiel discípulo de la Iglesia, siguió adelante con su firme convicción de mostrar a Jesús como el camino, la verdad y la vida. Se despidió de la familia y partió con una pequeña maleta al seminario Santo Tomás de Aquino, en Palmira, estado Táchira, y luego finalizó sus estudios en el seminario de Santa Rosa de Lima, en Caracas.

Postrado ante la Cruz hizo los votos de pobreza, castidad consagrada y obediencia, mientras monseñor Domingo Roa Pérez le imponía las manos y lo ordenaba sacerdote, con 25 años, el 23 de agosto de 1985, en la Basílica Nuestra Señora del Rosario Chiquinquirá y San Juan de Dios, en Maracaibo, copada con más de 500 feligreses que celebraban la llegada de otro pastor para guiar al rebaño de Dios.

El carismático cura se estrenó como párroco de la iglesia Nuestra Señora de Guadalupe, en el sector Sierra Maestra, luego en los templos de San Pablo, en La Rotaria y San Rafael de El Moján, en el municipio Mara. Cumplía el sagrado mandamiento de oficiar los sacramentos hasta que recibió una carta del Nuncio Apostólico de Venezuela, Luciano Storero, en 1989: “Reverendo padre Peña: Tengo el honor de comunicarle que usted ha sido admitido a la Pontificia Academia Eclesiástica ya para el próximo mes de octubre. (...) La dirección de la institución es Piazza della Minerva 74, Roma. (...) Hoy, 5 de septiembre, he informado a su arzobispo, Mons. Roa. Dedique su tiempo libre al estudio del idioma de italiano. Le será muy útil”.

La abuela materna Casimira se preocupaba por la formación académica de los niños, pero, especialmente, velaba por el fortalecimiento de la fe cristiana. Así que cada día, a las 6:00 de la tarde, los cuatro niños, junto con la abuela, se sentaban alrededor de la radio para rezar el Santo Rosario dirigido por el padre Olegario Villalobos, a través de la frecuencia de La Voz de la Fe.

Monseñor Edgar Peña durante su estadía como secretario de la Nunciatura de Kenia.Después de corretear con sus amigos por las calles saladilleras y jugar con carritos, “El Curita”, como lo llamaban desde los seis años sus familiares y los amigos, llegaba puntual a la cita del rosario vespertino. Con su mano derecha hacía la señal de la cruz y repetía el Padre Nuestro y el Avemaría. Escuchando y mirando a su abuela, hoy fallecida, aprendió a manejar entre sus dedos las 59 cuentas del rosario y a rezar los cinco misterios correspondientes a cada día: los gozosos, los dolorosos y los gloriosos.

“Desde chiquito, Edgar era estudioso, metódico y organizado en su vestir —comparte su hermano Eddy, siete años mayor—. Siempre usaba un corbatín. Fue elegante desde niño”.Mañana, “El Curita” de El Saladillo da un nuevo paso en su vida eclesiástica. En la Ciudad del Vaticano, el papa Benedicto XVI lo consagrará como arzobispo y Nuncio Apostólico de Pakistán, país cuya religión oficial es el islam, practicada por el 95% de la población. El resto de los habitantes es cristiano o hindú.

Allí, nuevamente a los pies de la Cruz, en el Trono de San Pedro, se pondrá al servicio de Dios antes de continuar su peregrinar confiado en la oración que ha hecho inscribir en su escudo episcopal: “¡Hágase tu voluntad!”. Como embajador del Santo Padre tiene allí una misión: “Seguiré profundizando el diálogo que ya existe entre la Santa Sede y el pueblo de Pakistán”. 

Nuncio zuliano ejercerá en país hostil a la Iglesia

Leopoldo Márquez

El prelado zuliano nunca ha estado en Pakistán, pero asegura que fungirá de puente entre ese país y el Vaticano. Ayer partió la delegación de zulianos que acompañará a Monseñor Édgar Peña en su ordenación episcopal como nuncio de Pakistán

La espera por conocer el destino donde Monseñor Édgar Peña fungirá como representante del Papa culminó. A tan sólo días de su ordenación episcopal, la Secretaría del Estado del Vaticano informó que el prelado nacido en El Saladillo será nuncio apostólico en Pakistán Infografía: LA VerdadMaracaibo, 3 de Febrero de 2011.- La espera por conocer el destino donde Monseñor Édgar Peña fungirá como representante del Papa culminó. A tan sólo días de su ordenación episcopal, la Secretaría del Estado del Vaticano informó que el prelado nacido en El Saladillo será nuncio apostólico en Pakistán, donde tendrá la oportunidad de asumir el mayor reto de su vida dedicada al saserdocio. Tras confirmarse la noticia, Monseñor Peña habló con La Verdad y confesó sentirse muy “contento de que el Santo Padre le enviara a ese país”.

Pakistán, un país ubicado en el sur de Asia, será el nuevo hogar de monseñor Édgar Peña. Un trabajo nada fácil para el marabino que tendrá que ejercer sus funciones en una nación repleta de musulmanes (97 por ciento de la población) y con constantes ataque a la Iglesa Católica. En tal sentido el primer nuncio apostólico venezolano comentó: “me han dicho los superiores de la Secretaría de Estado que hay una comunidad católica viva que no es inmensa pero está presente. Yo creo que es interesante comenzar una misión como representante del Papa en un país importante, un país asiático donde yo nunca había estado y eso me da muchos gusto”.

El nuevo representante del Papa considera que el gran reto de él en Pakistán es “representar al santo padre en ese país tan cercano a la comunidad cristiana, para así poder servir de puente para todo lo pueda estar vigente entre Pakistán y la Santa Sede”. Para monseñor Peña ese es el desafío para cualquier nuncio. Añadió “el Papa no me ha encomendado una tarea concreta más que representarlo, trataré de hacer llegar todas las enseñanzas que él me ha dado”.

Sobre el idioma y la adaptación a su nuevo hogar, Édgar Peña explicó que allí –Pakistán- hay una lengua local que es urdú, pero que en su mayoría al mismo tiempo se habla inglés. “Con el inglés  no tengo mayores dificultades, por lo tanto ahí nos podremos en un primer momento comunicar en ese idioma”.

Expedición marabina

Desde las 7.00 de la mañana fueron llegando al aeropuerto los familiares, amigos, autoridades y allegados del nuevo embajador de la Santa Sede. Ayer, a las 9.00 de la mañana y en un vuelo de la aerolínea Acerca Airlines, una delegación de 70 personas partió hacia la ciudad de Caracas, donde realizaron una pequeña escala y se enrumbaron para Roma, con la finalidad de acompañar a Edgar Peña en su ordenación episcopal, el próximo sábado 5 de febrero a las 4.00 de la madrugada (hora local).

Desde las 7.00 de la mañana fueron llegando al aeropuerto los familiares, amigos, autoridades y allegados del nuevo embajador de la Santa Sede. Entre quienes partieron para asistir a la celebración destacaba la presencia de Pablo Pérez, Gobernador del Zulia y su esposa; Ubaldo Santana, arzobispo de Maracaibo; William Delgado, obispo de Cabimas; y Roberto Lückert, arzobispo de Coro. Junto a ellos viajaron su hermano Eddy Peña, algunos amigos sacerdotes, laicos y parte de su familia, quienes estarán presentes en la Basílica de San Pedro.

Presencia zuliana en Roma

Edgar Doria. Sacerdote.

“Conozco a Édgar desde hace 40 años cuando estaba en el seminario y era un joven legionario en la parroquia Chiquinquirá. Era un muchacho alegre con mucha inteligencia, sabiduría y fidelidad a la Iglesia”.

Eddy Peña. Hermano.

“Siempre fue brillante y ya desde los seis años se le veía la inclinación para las cosas religiosas. Que mayor alegría y orgullo para una familia que ver a uno de sus integrantes cumplir sus metas.

Gustavo Ruiz. Amigo de la infancia.

“Viajo con la satisfacción y el orgullo de saber que un amigo de estudios con quien compartí tantos momentos y juegos, está ocupando un lugar tan importante dentro de la iglesia universal”.

Ubaldo Santana. Arzobispo de Maracaibo.

“Que el Papa le regale un obispo a una comunidad siempre es un gran don, por eso salimos a la ordenación episcopal de Monseñor Peña que es una gran bendición para el Zulia y para Venezuela.

Eleuterio Cuevas. Párroco de la Basílica.

“Sentimos que el Zulia y Venezuela siguen siendo noticia. Como zulianos nos sentimos agradecidos y sobre todo rogamos a Dios por el éxito de la misión que la iglesia le ha encomendado”

Peña Parra nuncio en Pakistán

El papa Benedicto XVI nombró hoy al arzobispo zuliano Edgar Peña Parra nuncio (embajador de la Santa Sede) en Pakistán. El marabino ha prestado servicios en la representación pontificia de Kenia, en la sede de la ONU en Ginebra y en las nunciaturas de Sudáfrica, Honduras y México

Ciudad del Vaticano, 2 de Febrero de 2011.- El papa Benedicto XVI ha nombrado al arzobispo venezolano Edgar Peña Parra nuncio (embajador de la Santa Sede) en Pakistán, informó hoy el Vaticano.
 
Edgar Peña Parra fue nombrado el pasado 8 de enero por Benedicto XVI arzobispo titular de la diócesis de Telepte.
 
Peña Parra nació en Maracaibo (Venezuela) el 6 de marzo de 1960 y fue ordenado sacerdote el 23 de agosto de 1985.
 
Diplomado en Derecho Canónico, entró en el servicio diplomático de la Santa Sede el 1 de abril de 1993.
 
Ha prestado servicios en la representación pontificia de Kenia, en la sede de las Naciones Unidas en Ginebra y en las nunciaturas de Sudáfrica, Honduras y México.

Viajan a Roma 70 amigos de monseñor Peña

Quienes lo acompañarán, viajarán hoy a Italia y llegarán mañana. Ubaldo Santana, obispo de Maracaibo; Roberto Luckert, arzobispo de Coro; y Eleuterio Cuevas, párroco de la Basílica, estarán con él

 

El zuliano Monseñor Edgar Peña Parra recibirá el próximo 5 de febrero de 2011, el nombramiento como arzobispo de manos del papa Benedicto XVI en la catedral de San Pedro en El Vaticano, en este mismo acto se convertirá en el primer venezolano en más de 500 años de historia de la Secretaria de Estado, como Nuncio Apostólico de la Santa Sede. Foto La Verdad 

Monseñor Édgar Peña será ordenado nuncio apostólico este sábado 5 de febrero y sus familiares y amigos estarán junto a él. Setenta personas volarán hoy a Roma para acompañar al saladillero en este día tan especial, pues se convertirá en el primer venezolano en ser embajador del papa Benedicto XVI. En entrevista con La Verdad, manifestó su alegría por nombramiento. Está muy contento.

Quienes lo acompañarán, viajarán hoy a Italia y llegarán mañana. Ubaldo Santana, obispo de Maracaibo; Roberto Luckert, arzobispo de Coro; Wílliam Delgado, obispo de Cabimas; Eleuterio Cuevas, párroco de la Basílica; Édgar Doria, párroco de Nuestra Señora de Coromoto; y Edi Peña, hermano de monseñor serán algunas de las personas cercanas que estarán el sábado a las 10.00 de la mañana en la Catedral de San Pedro.

Édgar Peña precisó que 5 arzobispos serán ordenados ese día. Dos de ellos serán nombrados nuncios apostólicos y el resto quedarán como colaboradores directos de la máxima autoridad de la Iglesia católica. Peña será el único latinoamericano. El resto de los arzobispos serán dos italianos, un español y un chino.

Al Zulia en lo alto

El 8 de enero la buena noticia llegó a la Iglesia venezolana. El Papa Benedicto XVI anunció que un marabino sería nombrado nuncioapostólico y arzobispo titular de la diócesis de Telepte (Túnez). Édgar Peña está encantado de poder formar parte del equipo de representantes del Santo Padre, con el que se encuentra muy agradecido.

Monseñor Peña presta servicio a Dios y a la Iglesia desde hace más de 25 años y desde ese momento ha dejado el nombre del Zulia y Venezuela en lo más alto de la Iglesia. El nuevo embajador del papa comentó en conversación con La Verdad que vendrá a su tierra el próximo 25 de febrero y al día siguiente oficiará una misa de acción de gracias a los pie de su patrona: La Chinita.

Su llegada a la capital zuliana será luego que visite México y Honduras para celebrar dos misas de acción de gracias en honor a la Virgen de Guadalupe y la Virgen de Suyapa. 

Escudo Episcopal de S.E.R. Mons. EDGAR PEÑA PARRA
Diseño de S.E. el Card. Andrea Lanza Cordero di Montezemolo

El Color Azul del fondo del escudo Arzobispal simboliza a la Santísima Virgen María.

El Sol en la parte superior, alude a Jesucristo Sol de Justicia para todos los pueblos. Recuerda, también, la ciudad natal de S.E.R. Mons. Edgar Peña Parra: “Maracaibo, tierra del Sol amada”.

El Oro es el metal más noble, y símbolo de la primera Virtud: la Fe. Por esta razón, tanto el sol como la banda son en oro: porque sólo con la Fe es posible percibir la luz y la sabiduría que vienen de Cristo.

Las Peñas o Montes, además de estar relacionadas con el apellido del Arzobispo, quieren también evocar el Salmo 17, en el cual el Salmista, refiriéndose a Dios lo invoca llamándole: “Peña mía, refugio mío, mi fuerza salvadora, mi baluarte”. El simbolismo se convierte, así, en confesión de fe y de confianza en el poder misericordioso y salvador del Señor que ha llamado a Monseñor Peña Parra a seguirlo como sucesor de los apóstoles.

El Agua, esbozada en la parte inferior del Escudo, evoca el amplio sentido bíblico de este elemento que es, en particular, como lo presenta el Evangelio de Juan, categoría sumamente significativa del encuentro y del proceso de “estar” siempre con la persona viva de Cristo, “fuente de agua viva”.

El moto Episcopal “Fiat voluntas tua” (Hágase tu voluntad), tomado de la oración del Padre Nuestro, es también un memorial del Sí de la Virgen María al proyecto de Dios sobre ella. La frase bíblica pone de manifiesto que el programa de vida de todo cristiano, pero particular y especialmente de quienes han recibido la plenitud del Sacerdocio, no puede ser otro que seguir fielmente la Voluntad de Dios en sus vidas, cooperando con denuedo y sin reservas a que ella se cumpla siempre y en todas partes.

Escudo Episcopal de S.E.R. Mons. EDGAR PEÑA PARRA. Marabino, primer Nuncio Apostólico venezolano. Diseño de S.E. el Card. Andrea Lanza Cordero di Montezemolo.

Su Eminencia el Cardenal Andrea Lanza Cordero di Montezemolo, es experto en heráldica y fue creador del nuevo escudo papal, de  S.S. Benedicto XVI.

 

El Papa nombra a  zuliano Edgar Peña Parra arzobispo de Telepte (Tunez)  y Nuncio de Pakistán

Ciudad del Vaticano, 8 Enero de 2011.- El papa Benedicto XVI nombró al venezolano Edgar Peña Parra arzobispo titular de la diócesis de Telepte y le asignó, asimismo, el cargo de nuncio apostólico, informó hoy la Santa Sede en un comunicado.

Edgar Peña Parra nació en Maracaibo (Venezuela) el 6 de marzo de 1960 y fue ordenado sacerdote el 23 de agosto de 1985.

Diplomado en Derecho Canónico, habla italiano, inglés, francés y ruso, y entró en el servicio diplomático de la Santa Sede el 1 de abril de 1993.
También ha trabajado en la representación Pontificia en Kenia, en la sede de las Naciones Unidas en Ginebra y en las nunciaturas apostólicas en Sudáfrica, Honduras y México.

Monseñor Edgar Peña Parra se convierte en el primer venezolano Nuncio (embajador) de la Santa Sede.

Telepte (Thelepte. En árabe, ثليفت‎). Población de Tunicia. Pertenece a la Gobernación de Kasserine. Se encuentra a 25 km al sur de Kasserine, la capital provincial, y a 5 km al norte de Fériana. Es un municipio de 5.792 habitantes (año 2004). Toma su apelativo de la cercana ciudad romana del mismo nombre. Su importancia histórica deriva de su situación en un importante nudo de comunicaciones, muy cerca de la vecina Argelia. Se sitúa junto a la vía de ferrocarril que une Túnez con la ciudad minera de Redeyef y del gaseoducto transmediterráneo que lleva el gas argelino a Italia.

Jugó un destacado papel durante la Segunda Guerra Mundial, durante la Campaña de África del Norte. En el intento de Rommel de capturar los depósitos de combustibles estadounidenses de Tébessa (Argelia), que dio lugar a la Batalla del paso de Kasserine, unidades del Afrikakorps y de la 15ª División Panzer capturaron el aeródromo de Telepte el 18 de febrero de 1943, que era uno de los más importante de la región.

Túnez,[2] cuyo nombre oficial es República Tunecina, es un país situado al norte de la costa mediterránea africana, cuya capital es Túnez. Es el país más pequeño del Magreb, ubicado entre las estribaciones orientales de la cordillera montañosa del Atlas y el mar Mediterráneo. La superficie de Túnez es de 165,000 km², con una población estimada en 10.3 miliones de habitantes. Aproximadamente el 40% de este país está compuesto por el desierto del Sahara, mientras que el resto es suelo fértil y adecuado para la agricultura; además, tiene 1.300 km de costa. Limita con Argelia al oeste y Libia al sur este.

Bodas de Plata Sacerdotales de Monseñor Edgar Peña Parra

Monseñor Edgar Peña Parra con Su Santidad Benedicto XVI, en audiencia en El Vaticano (2010). Mons. peña es el Primer diplomático venezolano del Zulia de la Santa Sede.Hoy, 23 de Agosto de 2010, como hace 25 años las campanas de la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, cuna de la Zulianidad, suenan para anunciar las Bodas de Plata Sacerdotales de uno de sus hijos que marchó a tierras lejanas para ofrecer su FE, su Cuerpo, su Inteligencia y Alma al servicio de la 'piedra angular' del catolicismo en la ciudad del Vaticano; para los que habitamos en Maracaibo, el Zulia y toda Venezuela es un orgullo que un zuliano, alcance tan alta investidura dentro del Servicio Diplomático de la Santa Sede en la Secretaría de Estado. Edgar Robinson Peña Parra, nace aquí en esta parroquia de El Saladillo el 3 de marzo de 1960, de la unión matrimonial de Robinson y Adela Parra de Peña. Su infancia transcurre, junto a sus hermanos, a escasos metros de la Basílica de Chiquinquirá bajo la tutela de su mamá Adelita que inculca a toda su familia el amor a Dios y a La Chinita y quien en sus momentos de oración soñaba en que uno de sus hijos llegara a ser sacerdote. Su sueño se hizo realidad y como sacrificio al Dios del cielo, ofreció el estar alejado de su hijo gran parte de su vida. Hoy recordamos a Adela Peña con especial amor, a cinco años de su desaparición física.  Edgar realiza los estudios de primaria, en el Colegio Libertador y los 5 años de bachillerato en el Liceo Rafael Belloso Chacín en Maracaibo. El toque vocacional nace en Edgar a los dieciséis años la mañana de un día cualquiera, cuando visitaba la Basílica y atendió a ese llamado ingresando al Instituto Universitario Seminario Santo Tomás de Aquino en San Cristóbal, donde se graduó de Licenciado en Filosofía en el año de 1981..

Instituto Universitario Santa Rosa de Lima Caracas Venezuela formador de sacerdotes venezolanosSu sed de nutrirse en el saber eclesiástico, lo lleva a un nuevo encuentro con el conocimiento y marcha a Caracas al Instituto Universitario Santa Rosa de Lima graduándose de Licenciado en Teología el año de 1985.Su sed de nutrirse en el saber eclesiástico, lo lleva a un nuevo encuentro con el conocimiento y marcha a Caracas al Instituto Universitario Santa Rosa de Lima graduándose de Licenciado en Teología el año de 1985.

El 23 de agosto de 1985 a las 6 de la tarde las campanas de esta Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá resonaban para anunciar que Edgar Robinson Peña Parra sería ungido con el sacramento del Sacerdocio.

El regreso, a Maracaibo, del Padre Peña, tal y como lo establece la vocación del sacerdote de ser el Buen Pastor, lo llevan a desempeñarse como párroco en Sierra Maestra, La Rotaria y El Moján, labor, que aún hoy es recordada con cariño y aprecio, por quienes habitan en estas populosas parroquias que en cuatro años, como párroco, conocieron su labor y gestión pastoral.

Monseñor Roa Pérez Arzobispo de MaracaiboEra el año de 1989, cuando la Santa Sede, le propuso al entonces Nuncio Apostólico en Venezuela, Monseñor Luciano Storero, sometiera a consulta entre los Obispos venezolano para postular a sacerdotes para dedicarlo al servicio diplomático de El Vaticano. El Arzobispo de Maracaibo, para la época, Monseñor Dr. Domingo Roa Pérez, propuso al padre Edgar Peña como posible aspirante. El Padre Peña fue llamado a la Nunciatura en Caracas para evaluarlo y presentarle la propuesta; quien luego de meditarlo con todas las fuerzas de su fe en Dios y con humildad, don que lo caracteriza, aceptó estudiar para formar parte del Servicio Diplomático de la Santa Sede. Y es así como en 1986, marcha a tierras lejanas Roma - Italia, acompañado tan solo de su fe, su amor a la Chiquinquirá y su familia. Pontificia Academia Eclesiástica, llamada Escuela de los Nobles en Roma ItaliaLos siguientes siete años fueron de intensos estudios y sacrificios, el padre Edgar Peña se inician en la Pontificia Academia Eclesiástica, llamada Escuela de los Nobles, donde obtiene el título de Doctorado en Derecho Canónico, realizando una brillante tesis de grado, publicado por El Vaticano, intitulada: “Los Derechos Humanos en el Sistema Interamericano a la luz del Magisterio Pontificio”, la cual hoy es tomada como referencia por los estudiosos y analistas en materia de Derechos Humanos de todo el orbe. El encuentro con el saber, para el padre Edgar, no terminan allí, realiza la Especialización en Derecho Internacional, en la Pontificia Universidad Gregoriana y en simultáneo adquiría los conocimientos diplomáticos que le brindaba la Academia Diplomática del Vaticano. Desde 1993 hasta nuestros días 2010, la misión eclesial del primer diplomático venezolano de la Santa Sede, ahora Monseñor (título otorgado por Juan Pablo II en 1995 en la capital de Kenya Nairobi durante una de sus visitas pontificias al continente africano), continúa. Monseñor Peña Parra, ha sido representante de la Santa Sede en sus Nunciaturas (conocida como Embajadas para los laicos) dispersas por todo el mundo, nutriéndose del quehacer y llevando el mensaje de la Virtudes Teologales: Fe Esperanza y Caridad bajo la luz de Jesucristo y el Evangelio con la guía de Juan Pablo II y ahora de Su Santidad el Papa Benedicto XVI::

Desde 1993 hasta 1997 presta sus servicios en la Nunciatura Apostólica en Nairobi - Kenia, en la cual también representó la Santa Sede ante las Agencias de las Naciones Unidas para el Ambiente (con las siglas UNEP) y para la vivienda conocida como HABITAT.

De Kenia en África pasa en 1997 y hasta 1999 a la Nunciatura Apostólica Yugoslavia en Belgrado, adquiriendo mucha experiencia y viviendo en carne propia la llamada 'Guerra de los Balcanes' que se inició en 1998 y finalizó en 1999.

Ciudad de El VaticanoDe la antigua Yugoslavia, en 1999 Monseñor Edgar pasa a la capital de Suiza Ginebra y luego a Sur África. En este período de tres años, hasta el 2002 desempeña su labor diplomática en la Misión Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, Organizaciones especializadas y la Organización Mundial del Comercio. Del 2002 y hasta el 2005 pasa a ser el Consejero en la Nunciatura Apostólica en Tegucigalpa - Honduras, adquiriendo el conocimiento de la fortaleza y debilidades de los países centroamericanos. Y desde el 2006 hasta hoy desempeña sus labor diplomáticas en la Nunciatura Apostólica de México, el segundo país con mayoría católica en América, y lugar de la aparición de la Virgen María en la advocación de la Virgen de Guadalupe Emperatriz de América . Sus años de servicio dentro la Santa Sede pronto lo convertirán en Nuncio Apostólico con el título de Arzobispo y Venezuela tendrá al primer Nuncio Apostólico de la historia y con orgullo diremos: Monseñor Edgar Peña es un hijo ilustre del Zulia…

Honor a quien lo merece

La Gobernación del estado Zulia le otorgará una condecoración en el marco de la celebración de sus bodas de plata sacerdotales hoy, en la Basílica Nuestra Señora de Chiquinquirá, a las 6.30 de la tarde. Confesó sentirse muy agradecido por tanta generosidad.

La Chinita en la aurora 2009, bendijo a sus hijos ataviada al estilo wayuu Foto: Milko MarínVirgen de Guadalupe Emperatriz de América

Monseñor Edgar Peña celebra hoy 25 años sacerdotales

Texto: Keila Vílchez Boscán

La Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá servirá hoy de casa para que monseñor Edgar Peña Parra celebre sus 25 años de ordenaciónsacerdotal.

 

 Bodas de Plata Sacerdotales cumple Monseñor Edgar Peña Parra, lo celebra en Maracaibo. 23 de Agosto de 2010.

Maracaibo, 22 de Agosto de 2010.- A las 6:30 de la tarde él mismo ofrecerá la misa de acción de gracias por los años de servicio junto con sus familiares y sacerdotes, que se ordenaron con él.

“Es un momento celebrativo para dar gracias por el don de haber cumplido, todos estos años, el ministerio que se le confió cuando fue ordenado”, dijo el arzobispo de Maracaibo, monseñor Ubaldo Santana.

Peña, quien es el primer sacerdote venezolano en el servicio diplomático del Vaticano en toda la historia de la Iglesia local, desempeña desde hace cuatro años la consejería de la Nunciatura Apostólica en México.

Monseñor Edgar Peña asegura que su carrera fuera del país le ha dejado muchas satisfacciones tanto profesionales como personales.

El homenajeado contó lo que ha vivido durante estos 25 años. “Monseñor Domingo Roa Pérez me envió a Roma a la Pontificia Academia Eclesiástica, que sería la academia diplomática del Vaticano. Allí estudié cuatro años y comencé el servicio de la iglesia universal en África, estuve en Kenia; luego estuve en Yugoslavia; Ginebra; luego en Honduras y ahora en México”.

Alcaldía de Maracaibo impuso “Orden San Sebastián” al padre Edgar Peña

Mons. Edgar Peña Parra, durante la celebración de la Santa Misa en la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá al cumplir 25 años de vida sacerdotal.Maracaibo, 24 de Septiembre de 2010.-La Alcaldía de Maracaibo, por iniciativa del alcalde Daniel Ponne, confirió el pasado lunes la condecoración “Orden San Sebastián” al actual consejero de la Nunciatura Apostólica en México, Monseñor Edgar Peña Parra, en virtud de su trabajo desempeñado en las lides eclesiásticas en varios países del mundo, que incluye su designación como primer sacerdote venezolano en el servicio diplomático de El Vaticano. Este maracaibero, de 50 años, nacido en El Saladillo el seis de mayo de 1960, celebra en la actualidad sus primeros 25 años de ordenación sacerdotal, “Bodas de Plata” que le trajo de visita a la capital zuliana, después de haber ocupado cargos en la Iglesia Católica en países como Kenia, Yugoslavia, Honduras y México. “Ofrecí la eucaristía de acción de gracias en la Basílica, para darle gracias a El Señor por estos 25 años de servicio a Dios, al Santo Padre y a la Santa Sede. Me siento feliz, le doy también gracias a la Virgen de Chiquinquirá por haberme permitido estar de nuevo aquí en Maracaibo, que es mi tierra”, afirmó. Monseñor Peña Parra resaltó sentirse contento y orgulloso de estar en la Basílica, en compañía de varios sacerdotes amigos desde sus inicios en la vida eclesiástica, así como del Arzobispo de Maracaibo, Ubaldo Santana.“Estoy agradecido a la Alcaldía de Maracaibo por el reconocimiento otorgado. No me siento merecedor ni digno de recibir esta condecoración. Me siento muy contento, porque me lo entrega mi tierra, Maracaibo”, añadió. El director de Cultura y presidente de Fundacultura de la Alcaldía de Maracaibo, Jhonny Romero, fue el encargado de imponer la “Orden San Sebastián” a tan distinguido clérigo y sostuvo: “Es un honor imponer esta condecoración a Monseñor Peña Parra, en nombre del alcalde Daniel Ponne. Esperamos que sigan los éxitos en la vida de este gran sacerdote marabino”..
 
Igualmente, el secretario de asuntos administrativos y laborales de la Gobernación del estado Zulia, Nelson Carrasquero, en nombre del mandatario regional, Pablo Pérez, le entregó la Orden “Lago de Maracaibo” a Parra Peña..

Monseñor Edgar Peña Parra –quien inició su labor sacerdotal en Maracaibo en los sectores Sierra Maestra y La Rotaria, así como en la población de El Moján- tuvo como apoyo en sus comienzos al actual Arzobispo de Coro, Roberto Lûckert y al recordado Monseñor Domingo Roa Pérez.Monseñor Edgar Peña Parra –quien inició su labor sacerdotal en Maracaibo en los sectores Sierra Maestra y La Rotaria, así como en la población de El Moján- tuvo como apoyo en sus comienzos al actual Arzobispo de Coro, Roberto Lûckert y al recordado Monseñor Domingo Roa Pérez.

Por su parte, el párroco de la Basílica de la Chiquinquirá, presbítero Eleuterio Cuevas, se mostró contento de acompañar a agasajado sacerdote en esta solemnidad y acotó: “Nos unimos al júbilo del padre Edgar Peña Parra, por la celebración de sus 25 años de vida sacerdotal”.

“Estoy feliz de estar a los pies de Chiquinquirá”

 Keila Vílchez Boscán

Es el primer sacerdote venezolano en el servicio diplomático del Vaticano. Durante la misa, en la Basílica, lo acompañaron varios curas.

El templo San Juan de Dios donde recibió las aguas baustismales, donde hizo su primera comunión y que lo vio ordenarse como sacerdote hace 25 años recibió, ayer, a monseñor Edgar Peña Parra para celebrar sus bodas de plata dentro de la Iglesia católica.

A las 7:00 de la noche comenzó la eucaristía de acción de gracias que él mismo ofreció, como se suelen realizarse en este tipo de celebraciones.

Un ambiente de festejo marcó la emotiva misa, a la que asistieron familiares, amigos y otros sacerdotes contemporáneos con él.

“Estoy lleno de profunda alegría por estar aquí a los pies de Chiquinquirá y de reunirme de nuevo con mis hermanos sacerdotes”, dijo en padre.
Monseñor Peña es el primer sacerdote venezolano en el servicio diplomático del Vaticano en toda la historia de la Iglesia local y, actualmente, se desempeña desde hace cuatro años en la consejería de la Nunciatura Apostólica en México.

Como él mismo contó, inició sus estudios muy joven y comenzó su trabajo en el camino de Dios en la parroquia de Sierra Maestra acompañando por nueve meses como vicario al padre Andrés Bravo, luego estuvo en la parroquia La Rotaria por casi un año. Fue en 1985 cuando monseñor Domingo Roa Pérez lo ordenó como cura.

“Luego me enviaron a la parroquia San Rafael de El Moján, donde estuve por dos años y fue, precisamente, monseñor Roa Pérez quien me llamó y me dijo que estaba esta invitación para un sacerdote en Maracaibo y que él había pensado en mí. Pero en segundo lugar me dijo: ‘Éso es una vida muy dura, más que la de un religioso, porque un religioso puede volver a su casa”, detalló.

Asegura Peña que sus palabras fueron proféticas, pues ha vivido muchas satisfacciones profesionales y personales, pero siempre lejos de su casa, donde lo reciben con cariño y amor durante sus vacaciones. “Cuando tengo tiempo siempre vengo a Maracaibo, en tiempos libres y en temporadas vacacionales”.

El arzobispo de Maracaibo, monseñor Ubaldo Santana, aseguró que ésta es una fecha importante, “porque es el tiempo de hacer la primera gran evaluación de la opción o el camino que ha escogido él y el desempeño que ha tenido”.

El papá de Edgar, Robinson Peña, dijo que estaba contento y orgulloso de ver “cómo mi hijo ha dejado el nombre de nuestra familia en alto y que siempre ha cultivado su humildad y sencillez”.

Monseñor Peña recibió la orden Lago de Maracaibo y San Sebastián en su primera clase.


 


Políticas de Privacidad

Contáctenos: 

LaMaracuchaRadio.Com

PAGINA DE INICIO