Cabimas celebra su cumpleaños La fecha exacta de su fundación todavía es investigada en la zona
Aunque Cabimas solo tiene seis años
celebrando su cumpleaños, porque el decreto 008-05 emitido por la
Alcaldía así lo ordena, cada vez que llega el tiempo de soplar las
velitas se reactiva un debate entre los historiadores. El papel que con orgullo posee, tiene transcrito el texto exacto del documento correspondiente a la sección Traslado, Capuchinos, Maracaibo, año 1758, Tomo 129, en el cual se lee: “El padre Fray Francisco de Urroz con algunos españoles e indios que lo acompañaron entró a la sierra, encaminándose así al sitio mismo donde asesinaron los indios al padre Fray Xavier de Tafalla... los llevaba un indio conductor con buenas esperanzas... En el mismo año de 58 se empezó a construir el pueblo de San Antonio Punta de Piedras... se haya éste en la Costa Oriental de la Laguna, a los ocho grados de latitud y 3oo y 10 de longitud. En ese sitio... se colocaron allí los indios del Socuy. En todos componían el número de 28 almas... con que se pudo dar principio a la función. Fue destinado por su misionero... el padre Fray Francisco de Urroz y llegó a él el 22 de diciembre de 58”. Pero el documento es subestimado por el
historiador Carlos Medina, quien también ha investigado la fecha
fundacional por años. Cabimas tiene cuatro años sin la plaza Bolívar Alcaldía llamó a proceso de licitación y podría estar listo para este año
Pisos rotos en algunas áreas, arena acumulada, estructuras demolidas, un auditorio que luce deteriorado, monte y basura es el escenario de la plaza Bolívar de Cabimas. Un espacio que en su momento fue la principal área de recreación de los cabimenses, conjuntamente con el bulevar costanero de la zona. Desde hace cuatro años es víctima de la desidia y el olvido. Apenas se observa en el frente de la estructura un piso que desgastado por el descuido y 20 unos postas, sin electrificación. Los ciudadanos de esta zona petrolera alzan su voz en la espera de una solución. Luis Faría, habitante del casco central, critica las condiciones del parque. “No es justo que Cabimas no tenga su plaza Bolívar. Esperamos que sea construida lo más pronto posible, que las autoridades realcen a nuestros pueblos”, reclamó el lugareño. Otra opinión la dio Eudi Álvarez, residente del sector Miraflores, quien considera que el inicio de los trabajos es necesario lo antes posible. “Debería ser un sitio de esparcimiento porque es un área insigne de la ciudad", recalcó. La lucha entre dos bandos políticos ha incidido en la demora de los trabajos que permitan la reconstrucción de la plaza que sólo muestra deterioro y abandono, pero tal parece que una nueva esperanza ilumina su futuro. El actual alcalde Félix Bracho informó que será para la próxima semana cuando arranque el proceso de licitación y posterior contratación de la empresa que realizará los trabajos en el lugar. “Vamos a entrar en la etapa de licitación de la obra. Ya el proyecto presentado ante el Instituto de Patrimonio Cultural (IPC) fue aprobado”, dijo la autoridad local. Según Bracho, la plaza contará con una inversión de 10 millones de bolívares fuertes, y el resto de los recursos serán gestionados por la Alcaldía del municipio a través del Ministerio de Obras Públicas y Viviendas (Mopvi). “Una primera fase contemplará el podio original de la plaza con la estatua de Simón Bolívar, áreas verdes, caminerías, estacionamientos, alumbrado y fuentes. La segunda va dirigida al reacondicionamiento del auditorio”, resaltó el alcalde. Para el presidente de la Cámara de Industrias y Comercio de Cabimas (Caicoc), Jorge Luis Bermúdez, el espacio “representa para la ciudad la oportunidad de que los habitantes disfruten de un sitio de recreación que además podría atraer a turistas. Es un punto clave, un hito histórico y fortalecería el comercio en el casco central porque habría mayor afluencia”. Es así como 400 mil cabimenses están a la espera de que el proyecto se concrete y Cabimas, vuelva a tener una plaza Bolívar, con las condiciones de un sitio de recreación. Cabimas: Dos siglos y medio de historia La segunda ciudad más importante del estado Zulia cumple 250 años de fundación.
Una ciudad que no ha sido retribuida por todo el aporte económico dado. Abarrotada de tráfico y con un urbanismo desorganizado: Así es Cabimas, la que hoy celebra sus 250 años de fundación. Generaciones enteras han pasado por la localidad, muchas —o casi todas— desconociendo una fecha tan importante, pero sin duda estos mestizos, “son venezolanos auténticos, tienen sabor y olor a petróleo”, tal como lo relatara el profesor Guillermo Mogollón en el primer congreso de la historia de Cabimas. Pedro Estrada, cronista e historiador, reconoce
que la influencia del petróleo le dejó esta zona sabores y
sinsabores: hay un enorme desconocimiento sobre la historia local,
lo que ha contribuido a que el cabimero no tenga sentido de
pertenencia con la localidad.
“Cabimas, la ciudad que tratamos de rescatar de la penumbra en que ha vivido, no tiene edad, por carecer o desconocer las raíces que le pueden proporcionar su identidad. Sin embargo nosotros, desde el centro histórico, nos hemos dado a la tarea de rescatar nuestra historia. Empezamos a realizar investigaciones sobre su gente, los cambios que se produjeron con la explotación del petróleo y eso es lo que venimos ofreciendo a la comunidad”, expresó Estrada. El escritor piensa que reconocer la identidad de un cabimero es un trabajo difícil, producto de la mezcla de orientales, andinos, llaneros y extranjeros que se dio. “La manera de hablar del cabimense era el voceo, pues las primeras familias que llegaron aquí eran de descendencia vasca. Luego comenzaron a llegar generaciones de toda Venezuela y se fue perdiendo la identidad”, acotó el cronista. Todos esos cambios influyeron, de forma positiva y negativa, en la cultura de Cabimas. Pero si bien hoy no hay espacios recreativos, para la década de los años 30 los cabimenses pudieron disfrutar lo que era una ópera, un concierto. En el teatro, ubicado en el antiguo casco central, se presentaron las mejores obras, grupos de danzas traídos del exterior y artistas de la talla de Carlos Gardel, Pedro Infante y Libertad Lamarque.
Sobre el aspecto económico, esta ciudad ha aportado recursos provechosos para todo el país. El investigador y miembro de la asociación Copaiba, considera que la importancia de Cabimas está demostrada en realidades que se pueden señalar. Su producción petrolera ha servido en gran parte al desarrollo del país y es una zona donde se también existe producción ganadera y un fuerte sector comercial. “La ganadería se ha incrementado de manera progresiva, y tenemos otro sector que merece atención como el avícola, cuya producción ha crecido permitiendo que sus productos salgan fuera de la COL”.
Madrugada de fuego y pánico en Cabimas
El incendio ocurrió a las 2:20 am. Evacuadas 1.500 personas. Pdvsa garantiza suministro petrolero. Más de dos horas y media de histeria colectiva se vivió, durante la madrugada de ayer, en Cabimas, luego que dos rayos impactaran un tanque de crudo en el complejo petrolero La Salina. Una tormenta eléctrica, en la que hubo una treintena de centellas, precedió el siniestro en pleno corazón del municipio costeño. A las 2:20 am, la caída de dos rayos produjo el incendio del tanque 80110, contentivo de 75.000 barriles de crudo 17ª API. De inmediato, las llamas se desataron y alcanzaron unos 12 metros de altura. La onda de calor generada fue considerable y la contingencia activada.
Texto: Miguel A. Romero Maracaibo, 27 de Noviembre de 2008.- Vecinos de tres sectores , cercanos a La Salina, fueron evacuados: Campo Blanco, La Vereda y Buena Vista, por cuanto el tanque impactado está junto a otros nueve. Aproximadamente, 1.500 personas tomaron algunas de sus pertenencias y emprendieron el éxodo hacia Maracaibo, Ciudad Ojeda y Los Puertos de Altagracia. Las colas de autos colapsaron la avenida Intercomunal. En rueda de prensa, ofrecida a las 5:30 am, Romer Valdez, gerente general de Pdvsa Occidente, señaló: “Afortunadamente, el tanque estaba lleno de crudo casi en su totalidad, lo que evitó que, por acumulación de gases, ocurriera una explosión de mayor magnitud”. No hubo heridos. “Bomberos de Pdvsa, junto con los cuerpos de bomberos municipales, cumplieron las labores de control y extinción de las llamas”, dijo la industria. Les contamos cómo vivió Cabimas esta contingencia y presentamos infografía. La primera medida tomada por los cuerpos que se hicieron presentes —la Brigada Especial de Bomberos de Pdvsa , seis comandancias bomberiles de la Costa Oriental del Lago y Maracaibo, Guardia Nacional y efectivos policiales—, fue apurar la evacuación de las familias de los tres sectores que rodean el reservorio de petróleo: Campo Blanco, La Vereda y Buena Vista. Unas 1.500 personas, según Daniel Arcila, inspector general de los servicios bomberiles, salieron de esas zonas. El tanque petrolero contenía 75 mil barriles de crudo pesado, dijo Romer Valdez, gerente general de Pdvsa Occidente. “Afortunadamente estaba lleno de crudo casi en su totalidad, lo que evitó que por acumulación de gases ocurriera una explosión de mayor magnitud”, señaló. Para apagar las llamas utilizaron, en primera instancia, 3.500 galones de espuma (fluorproteínica). “Activamos un plan de contingencia inmediato con 20 efectivos bomberiles y dos unidades de la brigada contra incendios. Nos reunimos todos los comandantes de los cuerpos bomberiles con las brigadas de Pdvsa y el resto de los organismos de seguridad logrando controlar la situación”, manifestó Oswaldo Trujillo, comandante del Cuerpo de Bomberos de la ciudad de Cabimas. El inspector Arcila informó que en la central de emergencia recibieron entre 90 y 100 llamadas en un lapso de tres horas, por parte de gente que solicitaba orientación. “En su mayoría querían saber qué medidas tomar, pues los rumores crearon mucha alarma cuando, en realidad, todo estaba controlado”, aseguró el funcionario. El representante de la estatal petrolera se refirió a esta situación. “Personas inconscientes se dieron a la tarea de hacer llamadas telefónicas haciéndose pasar por personal de Pdvsa 'e incluso como efectivos bomberiles' para alarmar a la población. Eso causó el congestionamiento vehicular de todas las entradas y salidas del municipio, por parte de familias que abandonaban la ciudad”, aseguró Valdez. El experto en prevención de incendios, José Blanco, quien conoce la zona afectada por el siniestro, habló sobre el incidente, haciendo énfasis en la seguridad que existe en el patio de tanques perteneciente a la empresa petrolera y zonas adyacentes. “En el año 2000 hicimos un simulacro donde participaron los habitantes de las zonas hoy afectadas, residentes de las urbanizaciones Campo Blanco y Buena Vista, quienes en su totalidad asumieron una cultura de riesgo que sin duda influyó en la forma como evacuaron”. Estos patios tienen integrado su propio sistema de protección y prevención de incendios, amplió el especialista. “Entre un tanque y otro existe una separación que abarca dos veces su diámetro. Esto para evitar que algún percance en uno de ellos influya directamente sobre el otro. Cada estructura posee un aro de cobre que la rodea, de 1,80 metros de profundidad por debajo de la tierra, lo que evita que los recipientes de crudo atraigan descargas eléctricas”. No descartó la necesidad de que se realicen estudios para determinar cual fue la falla que pudo producirse para originar esta emergencia. “Del susto casi me muero” Texto: M. Romero/ M. González/ Y. Rojas / Algunas personas vieron cómo el rayo cayó sobre la estructura metálica. Mientras unos abandonaban la ciudad, otros pobladores se quedaron para resguardar sus casas. No era el momento de parir, pero Yuleima Pérez, con sus ocho meses y medio de embarazo, estuvo a punto. “Estaba asfixiándome y tuve que controlarme para no perjudicar a mi bebé”, contó, cinco horas después que un tanque de almacenamiento petrolero entrara en llamas en Cabimas, a las 2:20 de la madrugada de ayer. Al igual que cada uno de los habitantes de la populosa ciudad, la más poblada de la Costa Oriental, Yuleima trataba de reponerse. “Del susto casi me muero”, confesó la mujer. No sabíamos para dónde ir”, reveló la habitante del sector Campo Blanco, una de las tres zonas desalojadas por los bomberos. La lluvia, que al principio caía con fuerza, fue disminuyendo su intensidad. Para muchos, ese clima actuó como un bombero más y facilitó que del tanque fueran extinguiéndose las llamas, y pasadas las 4:45 estuvieran apagadas. La confusión de la gente presurosa por huir del lugar y el corricorre de los bomberos, personal de Protección y Control de Pérdidas y otras autoridades, originó otras emergencias. “Ayúdennos. Ayúdennos, nos están atracando”, gritó un grupo de mujeres al avistar a los funcionarios. Rápidamente una patrulla de la Policía Municipal instalada cerca del lugar evacuado, las escoltó para controlar la nueva situación. En la madrugada, el olor a “petróleo quemado” y restos de cenizas se mezclaba, mientras la sensación de lo impredecible latía. Para los moradores, que algo más explotara, era en ese momento y ante sus ojos, lo más probable. Y aunque salvaguardar la vida era la reacción lógica, también hubo excepciones. A la mamá de Liliana Aparicio, residente de Campo Blanco, sus hijos no pudieron convencerle de que desalojara la casa. Esa familia, de unos 20 miembros, aupó la salida de las mujeres y niños de las dos viviendas (una al lado de la otra), pero tres de los hombres y la señora quedaron pendientes de los “corotos”. Muchos vieron a sus vecinos correr y dejar sus bienes, salir con escasa ropa encima, sin documentos y con rumbo incierto. Esa imagen fue recurrente ayer, a las 3:30 de la mañana y aún después de esa hora. Para muchos, esos momentos simularon escenas de película. “Temíamos por nuestras vidas”, rememoró horas más tarde Jenny de Fabel, quien huyó con sus dos hijos, dejando a su esposo al cuido de la casa. Ella revivió la tragedia de Tacoa que sacudió a Venezuela. “Escuché tres truenos y con el segundo hubo la explosión. Las llamaradas eran de hasta cien metros de altura, queríamos escapar”, recreó de Fabel. La búsqueda de protección actuó en Luis, un niño de 12 años, como una premonición. Ante los truenos y la fuerte lluvia que caía, salió de su cuarto hacia el de su papá. “Papá tengo miedo”, recuerda Luis Díaz, progenitor, sobre lo que su hijo le comentó. Oyó un ruido muy fuerte e indagó. “Abrí la ventana y ví en ese momento cómo un rayo cayó en el tanque e hizo la explosión”. Otro grupo celebraba en una vivienda la llegada de una amiga de México, en la calle G de la urbanización Buena Vista, la más próxima al tanque. Todos quedaron pasmados. “Nos montamos en los carros y nos fuimos. Sólo pensamos en huir”, comentó Carlos Polanco, testigo. Para Genys Palomino la experiencia fue aun peor, pues unas piedras cayeron sobre el techo, agravando el ruido de la lluvia y los truenos que iluminaban la calle San Luis del sector La vereda. “Era mi sobrina que nos estaba llamando. ¡El tanque, tía!, me gritaba, y yo pensé que era el del agua, que un rayo lo había partido”, recordó. Pero cuando miraron al fondo de la casa, a unos 200 metros de allí, las llamaradas le hicieron pensar a ella, sus dos hijos, y su madre de 88 años. Lo mejor era irse. “Mi hijo se metió al carro en bóxer, mi hija apenas corrió el portón y dejamos hasta la puerta abierta. Mi mamá no dejó a Tonqui, el perrito (...) bueno, del susto fuimos todos ha dar a casa de mi otra sobrina, en Los Laureles (parroquia Germán Ríos Linares). Durante el trayecto la gente gritaba a los demás... ¡salgan, salgan, que va ha explotar!”. Desde la platabanda de su casa, Yuleima Pérez, sobrevivió al susto y desde ese lugar, veía a las 7:00 de la mañana, que en sus vecinos y en ella misma, retornaba la calma. Seguramente, como muchos, se dijo: Sobrevivimos. Artículos Relacionados: Arquitectura de la COL: un mosaico de culturas
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