Miss Venezuela 1984 vive en Houston La ex reina está radicada desde casi dos décadas en Houston, Texas. Se dedica a las labores sociales en EE.UU. “Extraño comerme un dulce de leche de las guajiras”. “Si me mudo otra vez será para Maracaibo o Caracas”. “Sueño volver a bailar en un Miss Venezuela”
Desde entonces, ninguna otra representante del estado Zulia ha igualado su hazaña. Sin embargo, ella se defiende al decir que otras paisanas como: Denise Floreano y Mónica Spear lo lograron aunque no portaron la banda regional. Esta vez, fue invitada como jurado en la elección, celebrada en el Poliedro. Carmen María tiene 20 años radicada en los EE UU, donde lleva una vida en familia junto con su esposo y tres hijos. A pesar de la distancia, conserva sus raíces y hasta asegura que en su casa se habla inglés con acento maracucho. —¿Viene con frecuencia a Venezuela? —No tanto, ahora tengo una semana en el país, invitada por Osmel Sousa al pasado Miss Venezuela como jurado y aproveché de darme una escapadita de dos días a Isla de Margarita. —¿Y su familia? —Mi esposo y mis tres hijos se quedaron en Houston-Texas, porque ya inició la temporada escolar en los EE.UU. Estuvimos todos juntos de vacaciones, durante el mes de junio en Caracas. —¿Desde cuándo no va a Maracaibo? —Yo soy maracucha, pero mi familia vive en Caracas desde que yo tenía 9 años. Estuve en el Zulia en 2005, pero fue muy rápido y por razones familiares nada alegres.
—No podría olvidar mi afán por comerme siempre un dulce de leche de los que venden las guajiras. El venezolano es muy alegre, pero los zulianos llevan la bandera. En mi casa, mi marido caraqueño es el más maracucho de toda la familia. —¿Su rutina en Houston? —Tenemos una vida muy venezolana y yo diría que muy zuliana en el estado de Texas. Nos reunimos con la comunidad zuliana a escuchar gaitas. Vamos a los conciertos de Guaco y el Conde del Guácharo en Houston. —¿Por qué dejó de narrar el noticiero Telemundo-CNN? —Me retiré de los noticieros porque el horario no me permitía atender a mi familia. Entraba a la 1:00 de la tarde y salía del canal casi a las 11 de la noche. El periodismo es una de mis pasiones y no descarto volver a la TV cuando mis hijos crezcan.
—Yo le administro la práctica (consultorio) a mi esposo que es médico. Además, estoy muy ligada a las obras benéficas de la comunidad, realizadas por: Latin Woman Group, Orquesta Sinfónica de Houston y el Museo de Bellas Artes de Texas. —¿Le gusta vivir en Houston? —Estamos a gusto y estables porque allí mi esposo compró la clínica. Yo le dije: no me mudo más a menos que sea a Maracaibo o Caracas. —¿Qué le pareció el Miss Venezuela? —Me gustó el espectáculo y creo fue un esfuerzo digno. Mis favorita eran Miss Cojedes y Aragua, pero la mayor puntuación se la anoté a Miss Península Guajira, aunque no figuró. —¿Sintió la diferencia al Miss Venezuela 1984 que usted ganó? —Sí, mucho, sobre todo el Poliedro es más amplio, pero el show de mi año fue mejor. Recuerdo gané en el hotel Macuto Sheraton y el cuadro musical central fue El Circo, que estuvo fabuloso. —¿Cómo debe ser una reina de belleza actual? —Puede ser muy bella, pero si no sabe hablar está eliminada. La inteligencia y actitud cuenta para ganar el Miss Universo. —¿Dejaría competir a sus hijas en un certamen de belleza? —Por supuesto, siempre cuando así lo quieran y tengan madera para eso. Mi sueño es volver a bailar en un Miss Venezuela y que mis hijas me vean. —¿Sabía que usted fue la última Miss Zulia en ganar la corona nacional? —Sí, y curiosamente Osmel Sousa me lo recuerda a cada rato hasta que le dije: ‘yo no empavé al Miss Zulia’, sino que él dividió al estado con tres candidatas: Costa Oriental, Península Guajira y Zulia. A mí no me lo achaquen.
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