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Alexis Cárdenas: “El violín es mi batuta” Texto: Alexis Blanco El exitoso violinista zuliano debutará mañana, en el “Lía Bermúdez”, como director con la Orquesta Sinfónica de Maracaibo. Tocará piezas de Beethoven.
—¿La primera vez que dirigirá? —Realmente, no voy a dirigir. Voy a hacer música de cámara con la orquesta. Ayer realicé una preparación, como equalizando, conceptualizando las piezas. El rol del director no es hacer gestos, simplemente es inspirar a los músicos. Desde ese punto de vista, sí estoy dirigiendo. Pero no tengo la batuta. —¿No transforma el violín en una batuta... Primera vez que lo hace? —Primera vez, pero sólo se puede hacer con esta música. Pienso que hasta Beethoven o Mozart, música paralela. De cámara. Creo que es una bella experiencia. —¿Cómo siente a la orquesta? —Está entregada. Me encanta. Además, existe una relación afectuosa muy fuerte. Es la que me vio nacer como solista, como instrumentista, y me ve nacer ahora como director, como conductor. —¿Piensa que es el inicio de una carrera suya como director, cambiar el violín por una batuta? —Nunca, pero nunca, nunca. Asumir, eso sí, la batuta. Tenemos tantos buenos directores en nuestro país, que hay que aprovecharlos. Y tantas buenas orquestas también. —¿Haber tocado con tantos directores buenos habrá de producir una suma muy completa en usted? —Pienso que el hecho de tocar un instrumento y sentir la pasión que yo siento por la música, tarde o temprano te hará llegar a este punto de dirigir y encontrarte con el instrumento más perfecto y maravilloso, el que tiene todos los timbres, como es la orquesta. —¿Cómo percibe a la OSM, a la luz de tantos momentos críticos que la misma ha confrontado? —Lo decía al maestro Havid Sánchez hace rato. Esta orquesta tiene una historia impresionante. Algún día, estoy seguro, se hará un libro con toda la gente que pasó y tocó en esta sala del Bellas Artes, donde ahora ensayamos. (El concierto será en el Lía Bermúdez, el jueves, a las 8:00 pm). —¿Una evocación exquisita? —Ese patrimonio, esos valores, persisten en esta orquesta. Siguen aquí. Es obvio. Se respira esa energía. De todos esos grandes solistas, y maestros, que pasaron por aquí. Me siento muy contento de que, a pesar de todos los problemas, la orquesta se decida a entregarse a la música. —¿Cómo recuerda al maestro Rahn? —Voy a decir unas palabras, el jueves. Una pérdida irreparable. Fue gracias a él que muchos de esos músicos desfilaron por este escenario. —¿Tiene una visión del artista...? —El artista es un naif, ingenuo. Para seguir creyendo en Mozart o en Beethoven. Porque es necesario creer que con esta música se puede cambiar la actitud de la gente. Es posible, pero es cada vez más difícil. —¿Ser ingenuo, mientras afuera “el mundo llueve sus cañas huecas”? —El consejo que doy a la orquesta es que, hoy día, los músicos tienen que autogerenciarse. A Beethoven hay que venderlo, a los jóvenes, como si se tratase de música de este tiempo. Las grandes orquestas del mundo lo están haciendo para sobrevivir.
Alexis Cárdenas se acerca a la composición desde su violín El zuliano ofrecerá un recital mañana a las 7:00 p.m. en la Sala de Conciertos de la UCV Ángel Rincón Gómez
Han sido muchas las veces en que el músico ha ofrecido conciertos, pero en esta ocasión Cárdenas destaca el estreno de la Sequenza VIII del italiano Luciano Berio, considerado uno de los compositores más importantes de la música contemporánea. Igualmente, interpretará Monólogos, escrita por Williams Montesinos, compositor, guitarrista y musicólogo venezolano radicado en París. "Esta obra fue dedicada a mí, luego de que yo participara en un concurso en Viena hace ocho años", recordó Cárdenas. El concierto iniciará con La Ciaccona, parte final de la partita para violín solo número 2, BWV 1004, de Bach, seguirá con la obra de Berio para continuar con Sonata para violín Opus 27 Nro. 3 (Ballade) de Eugène Ysaÿe, violinista belga; Monólogos y broche de oro con improvisaciones del artista. Alexis Cárdenas dice que a sus 32 años se siente en el mejor momento de su carrera. "He resuelto muchos problemas técnicos, nunca me he sentido como ahora. El violín es otro brazo para mí". El zuliano niega que esté sacrificando el alma por la técnica. "El virtuosismo tiene que estar sustentado en lo técnico, el virtuoso es alguien con la virtud de ser musical o ser expresivo. Hay buena parte de mí que es virtuoso, de fuegos artificiales, pero yo te confieso que disfruto más con Beethoven, Bach y Brahms; Paganini casi no toco". "En Venezuela ya tenemos tradición de violín", opina el músico, para quien el pionero fue José Francisco del Castillo, con quien recibió clases. Cárdenas ha tenido una apretada agenda últimamente, luego de una gira por Francia y España, estrenó la obra de Núñez la semana pasada, toca mañana, y a finales de este mes, el 25, con un trío en la Fundación Cultural Humboldt. En mayo tiene prevista una gira con el jazzista francés Richard Galiano y el 19 de junio regresa a Venezuela para bautizar un nuevo disco que está enfocado en la música latinoamericana. Alexis Cárdenas se propone para el futuro crear sus propias composiciones, pero necesita tiempo, "no más giras, no más conciertos, por un tiempo".
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