ANÁLISIS / Se visualiza un horizonte de guerra transnacional a corto plazo
Chávez y la alianza musulmana
El vínculo con Irán se acentuó en la reunión del 2000 de la OPEP en Caracas
| Por: ALBERTO GARRIDO ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL ![]() La revelación reflejada por la agencia de noticias alemana DPA de Nicolás Maduro, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, de que en el mundo musulmán "hay una solidaridad absoluta para enfrentar cualquier agresión que el imperio intente contra el presidente Chávez" cobra un valor fundamental después de que Hugo Chávez, además de reiterar una y otra vez su respaldo a la política nuclear iraní, anunciara en Asunción del Paraguay el pasado miércoles 19 de abril su decisión de hacer "volar" los campos petroleros "si Estados Unidos invade a Venezuela". El anuncio de Chávez fue realizado en el preciso instante en que el Pentágono ha puesto en marcha en el Caribe la operación aeronaval "Sociedad de Las Américas" con un despliegue militar de una envergadura jamás vista en la llamada "Tercera Frontera" de Estados Unidos, que se extiende, además, a México y Canadá. Las declaraciones de Maduro y Chávez permiten visualizar, dentro del esquema de "solidaridad antiimperialista" Irán-Venezuela-Cuba, un horizonte de guerra trasnacional a corto plazo, si el conflicto bélico que se está gestando entre la alianza Estados UnidosUnión Europea-Israel contra el "corredor estratégico" IránSiria llega a estallar. El eje Irán-Venezuela En relación a Irak, Dieterich solamente podía referirse a la resistencia iraquí. Más allá del error en el cálculo del tiempo en que debía aterrizar en Latinoamérica el conflicto armado internacional, la amenaza real se presenta ahora por el enfrentamiento entre Estados Unidos, Europa e Israel contra Irán (y Siria). El vínculo Venezuela-Irán comenzó a tejerse oficialmente después de la reunión OPEP2000 realizada en Caracas, cuando la delegación persa decidió prolongar su permanencia en la capital venezolana para discutir con el Gobierno Nacional una serie de convenios. Apenas llegado Chávez al poder se había anunciado la instalación de una acería en San Félix, Estado Bolívar, con el fin de producir material ferroviario para rieles. La inversión prevista fue de 200 millones de dólares. Los socios serían Venezuela, Irán y China. En marzo de 2005 Chávez y el ex Presidente de Irán, Mohamed Jatami, firmaron en Caracas acuerdos en los sectores de petróleo, gas, petroquímica, transporte marítimo, vivienda y agricultura. La clave del encuentro la dio el entonces viceministro para Asia, Medio Oriente y Oceanía, William Izarra, quien declaró que "la relación con Irán se ubica dentro de lo que es la transferencia de tecnología". Petróleo y energía nuclear Si bien Irán ofreció su conocimiento nuclear a Venezuela, algo que fue posteriormente desechado por ambos gobiernos, el presidente Chávez llegó a anunciar que su gobierno deseaba desarrollar reactores nucleares "para generación eléctrica y usos médicos" con tecnología de Argentina, Brasil e Irán, proyecto que se congeló bajo la respuesta de hielo de los dos gobiernos suramericanos. Hasta ahora el nudo más importante de la relación entre Irán y Venezuela ha sido el petrolero. Irán es el segundo productor mundial de crudo y Venezuela le envía a Estados Unidos un millón y medio de barriles diarios, además de poseer las reservas más importantes del planeta. Uno de los temores de Estados Unidos ha sido que Venezuela triangule con Irán la colocación de petróleo en dirección a China e India.
La televisora Al Jazeera describe esta jugada estratégica de la siguiente manera: "Al unir fuerzas en un movimiento que espera impartir un fuerte golpe a la economía de Estados Unidos, Irán y Venezuela están comprometiendo y creando una excelente oportunidad para que otros Estados cambien la tenencia de divisas de dólares a euros u otras monedas" http://aljazeera.com/me.asp?service_ID=10610 (citado por Franz J.T.Lee, "¿Por qué Irán y Venezuela deben contar con un ataque militar preventivo por parte de los Estados Unidos?", 23-03-06). Si bien Chávez ha declarado que "hará volar" los campos petroleros si Estados Unidos ataca a Venezuela, Irán ha reiterado que no cortará su suministro energético en caso de que ocurra el conflicto bélico, buscando el respaldo o la neutralidad de China y Rusia, ya que ambos países tienen acuerdos estratégicos con los persas en esa materia. Pero ambos gobiernos han declarado que todavía el costo del oro negro, pese a batir todos los límites históricos, no ha llegado a su verdadero valor. La asimetría militar Cabe recordar que Irán resistió durante 7 años esa guerra, en la que Irak estaba apoyado por Estados Unidos, algunos países de Europa y varios de sus pares árabes. La atención sobre el destino del poderío misilístico de Irán condujo a "fuentes de inteligencia" de Estados Unidos a permitir que se filtrara "un acuerdo secreto entre los gobiernos de Irán y Venezuela en materia de suministro de armas nucleares hacia Venezuela y Cuba. El transporte de los misiles se haría en tanqueros petroleros para burlar los satélites espías y aviones con equipos especiales de Estados Unidos"
Más allá del airado desmentido del canciller Alí Rodríguez sobre el contenido de la información, es casi imposible no asociar con el "caso Irán" el sorprendente despliegue naval bélico de Estados Unidos y de la OTAN en el Caribe, precisamente cuando ha comenzado la cuenta regresiva para que Irán desista de sus planes nucleares en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), so pena de que Estados Unidos, la Unión Europea e Israel inicien contra Irán una guerra de alcances impredecibles, especialmente cuando los analistas militares dan por descontado la utilización de bombas nucleares "tácticas" por parte de la alianza antiiraní y de miles de mártires por el lado persa, que ya tendrían 29 objetivos localizados (Hassan Abbasi, director del Centro de Estudios Estratégicos Doctrinales de los Guardianes de la Revolución, en The Sunday Times, 16-04-06). La tercera frontera Allí, en el Caribe, confluyen, durante abril y mayo, "Fuerzas de Tarea" para enfrentar "amenazas convencionales y no convencionales", como las definiera el jefe del Comando Sur, Bantz Craddock. En este caso se trata del mayor despliegue aeronaval ("Sociedad de Las Américas") visto desde la llamada "Crisis de Octubre" o "Crisis de los Misiles", que casi ocasionó la Tercera Gran Guerra (Estados UnidosURSS) durante 1962.
Acaba de finalizar un ejercicio similar en Jamaica ("Vientos Alisios"), dirigido por las Armadas de Estados Unidos e Inglaterra, escoltados por 2 mil militares y policías de 18 países de Centroamérica y el Caribe y se desarrolla una operación de "Nuevos Horizontes" (República Dominicana), en el cual se dio el caso de que el embajador de Estados Unidos en ese país, Hans Hertell, fue acompañado por el jefe de la Marina de Guerra de República Dominicana, César De Windt Ruiz, para dar la bienvenida al comandante del USS Scout, destructor que navegó hacia esas costas para desarrollar tareas asistenciales. Para que no queden dudas hacia dónde se dirige la marcha militar, según informa el diario norteamericano USA Today, el día 18 de julio miembros del Congreso y del alto gobierno de Estados Unidos participarán en maniobras patrocinadas por el Pentágono "en el marco de una eventual crisis con Irán". Las desafiantes palabras de Nicolás Maduro, asegurando que Chávez contará con el apoyo de muchos países musulmanes ante una hipotética agresión del imperio estadounidense instalan a Venezuela en el mapa de la guerra por venir. A menos que ocurra un milagro que le cambie el rumbo a la Historia. |

La revelación reflejada por la agencia de noticias alemana DPA de Nicolás Maduro, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, de que en el mundo musulmán "hay una solidaridad absoluta para enfrentar cualquier agresión que el imperio intente contra el presidente Chávez" cobra un valor fundamental después de que Hugo Chávez, además de reiterar una y otra vez su respaldo a la política nuclear iraní, anunciara en Asunción del Paraguay el pasado miércoles 19 de abril su decisión de hacer "volar" los campos petroleros "si Estados Unidos invade a Venezuela".
Heinz Dieterich, uno de los ideólogos de la revolución bolivariana, en un trabajo publicado en la página de Rebelión.org ("América Latina ante la Crisis Mundial", 14-0905), al sostener que la región había sido colocada en el campo de batalla de Irak decía: "Piensa (Latinoamérica) que las bombas caerán a 10 mil kilómetros de distancia y no entiende que su propio destino se decidirá en las próximas semanas". Para dar un ejemplo de la "delicada y peligrosa encrucijada", Dieterich mencionaba "el eje horizontal de acercamiento entre China, Irak, Irán y algunos países latinoamericanos, especialmente Venezuela y Cuba".
La más noticiosa de esas tecnologías ha sido la nuclear, que logró establecer un eje Irán-Siria-Cuba-Venezuela, países que votaron en la AIEA (Asociación Internacional de Energía Atómica) apoyando la posición de Irán de enriquecer uranio "para fines pacíficos", situación que derivó en la intervención final del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, decidido a impedir la intención persa, aunque con distintas posturas, ya que mientras Estados Unidos y la Unión Europea plantean soluciones de fuerza, Rusia y China, naciones de nexos estratégicos con Irán, buscan salidas diplomáticas.
El nexo Venezuela-Irán se produce igualmente en el campo financiero. Ambos países se han planteado girar de los petrodólares hacia los petroeuros.
(2001, Jesús Eduardo Brando, "Misiles de Irán para Venezuela", 18-04-06).
La respuesta de Estados Unidos a su temor sobre la posibilidad de un eje militar Irán-Venezuela-Cuba tiene mucho que ver con la combinación de ejercicios en aguas del Caribe compatibles cronológicamente con la esperada decisión del Consejo de Seguridad sobre Irán.
Al "ejercicio" dirigido por el Comando Sur se debe incorporar otro, también en el Caribe (con base en Curazao), llamado "Joint Caribbean Lion" (Holanda, Bélgica, Canadá, Francia y Estados Unidos. Las maniobras de guerra coinciden con las declaraciones del primer ministro de Holanda, Henk Kamp, acusando al gobierno de Chávez de "mostrar ambición por esos pequeños territorios situados al norte de las costas venezolanas y que forman parte del Reino de Holanda". 